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domingo, 16 de septiembre de 2018

Backtesting de la Estrategia MM30 (1)

Vamos a aprovechar el post de hoy para hacer un análisis del último backtesting realizado sobre la estrategia MM30. Se trata de una técnica clásica de seguimiento de tendencias y, por tanto, siempre es interesante ver cuál ha sido su comportamiento durante los últimos 20 años. Se supone que este sistema nos permite batir a los índices en el largo plazo pero, como siempre me gusta recordar, es imprescindible que hagamos nuestras propias comprobaciones y que no confiemos ciegamente en lo que nos digan otros traders. En caso contrario, nunca seremos capaces de mantener una cartera de inversión por nosotros mismos.

Backtesting de la Estrategia MM30


Tal y como ya hemos comentado en el blog, la Estrategia MM30 es una técnica cuyo objetivo es  maximizar los beneficios y batir al benchmark en el largo plazo. Sus señales se construyen a partir de medias móviles y de la volatilidad del activo analizado. La idea no es hacer trading, sino obtener rentabilidad generando unas pocas señales al año, de manera que el sistema pueda ser operado en piloto automático (o más bien, en piloto semi-automático). Así que, como siempre digo, si lo que queréis es ganar un 30% ó un 40% anual, entonces esta estrategia no es para vosotros.

En cambio, sí que se trata de una técnica que tendrá su utilidad para los inversores pacientes. Pero, ¿realmente esta estrategia es capaz de batir al benchmark por 4 ó 5 puntos anualizados? Hace 10 años, cuando estaba empezando en esto del trading, hubiese creído la afirmación de los autores y habría añadido el sistema a mi cartera de inversión sin mucha más discusión. Sin embargo, he visto muchas cosas desde entonces, muchos autodenominados gurús del trading y ya no me creo las proyecciones de forma tan fácil como antes. Ahora necesito que pasen un chequeo previo antes de proceder a incorporarlas a mi caja de herramientas financieras.



La verdad es que mucho se ha hablado de la MM30 y de sus propiedades casi mágicas pero, por desgracia, las palabras no nos harán ganar dinero en trading. A diferencia de otras facetas de nuestra vida, los mercados no nos van a proporcionar rentabilidad por mucho que repitamos que la MM30 es el santo grial que siempre habíamos buscado. Por eso, es imprescindible que lancemos nuestros backtesting sobre la estrategia y que operemos en demo con ella todo el tiempo que sea necesario para confirmar si realmente produce plusvalías a largo plazo o no.

Estrategia MM30 desde el año 2005


Una vez que hemos entrado en materia, vamos a ir echándole un vistazo a los backtesting generados sobre diferentes períodos de tiempo. En primer lugar, vamos a revisar los resultados obtenidos durante el ciclo 2005-2018. Estos 13 años de señales de compra/venta nos van a dar una visión global muy fiable acerca de si estamos ante un sistema prometedor o no. Si la estrategia no ha sido capaz de batir al benchmark en este ciclo, es poco probable que lo vaya a hacer en el futuro. Por mucho que nos digan que resultados pasados no garantizan resultados futuros, lo más normal es que, si no se cambian las reglas del sistema de inversión, a largo plazo la rentabilidad anualizada se vaya aproximando a la obtenida durante los últimos 20 años.


En el gráfico anterior podemos ver la evolución de la Estrategia MM30 durante estos últimos 13 años. Hay que puntualizar que las señales se han aplicado sobre la Cartera Pasiva Bolsa & Materias Primas, cartera compuesta por 12 ETF bursátiles, sectoriales, REIT y de materias primas. Dicho esto, la rentabilidad global del sistema fue del +53% en el ciclo 2005-2018. En paralelo, la plusvalía alcanzada por el benchmark fue del +88%, lo que significa que la estrategia lo hizo 35 puntos peor que el índice de referencia.

Para que nos quede más claro, podemos decir que la Estrategia MM30 obtuvo una rentabilidad anualizada del +3,3% en el ciclo 2005-2018. Por lo que respecta al benchmark, alcanzó un +4,9% durante ese mismo período. Estamos hablando, por tanto, de una técnica que lo ha hecho 1,6 puntos anualizados peor que el índice de referencia. Lamentablemente, no es eso lo que esperamos oir cuando depositamos el futuro de nuestra cuenta en una estrategia de inversión determinada. Un simple posicionamiento pasivo nos hubiese proporcionado un rendimiento mayor.


Pasamos ahora a analizar los parámetros de gestión del riesgo. Por lo que respecta al máximo drawdown, la estrategia MM30 se situó en un controlado -20%. En paralelo, el benchmark sufrió un drawdown del -53%. Por tanto, la estrategia ha sido capaz de reducir la caída en nada menos que 33 puntos, un resultado poco menos que espectacular. En cuanto a la volatilidad, el sistema se quedó en un 11% frente al 13% del índice de referencia. En este caso, la estrategia también ha conseguido reducir este parámetro en un total de 2 puntos.

Con los ratios anteriores, queda bastante claro qué es lo que podemos esperar del sistema MM30. En cuanto a temas de rentabilidad, no es muy prometedor. Ni siquiera tengo claro que sea capaz de igualar al benchmark, así que mucho menos confío en que consiga batirlo. Afortunadamente, el control del riesgo de la operativa es bastante prometedor. Con ella podremos disfrutar de una volatilidad más controlada y, lo que es mejor, de una reducción del drawdown de nada menos que 33 puntos. Este sí que es el punto fuerte de la estrategia.

Evolución de la estrategia en el ciclo 2008-2018


Pasamos ahora a examinar la evolución del sistema durante los últimos 10 años. Tengamos en cuenta que en este ciclo hemos sufrido la crisis inmobiliaria de 2008, así que los resultados tanto de la estrategia como del benchmark estarán muy influenciados por dicho evento. En cualquier caso, nos servirá para ver cómo se comporta nuestra técnica en un escenario bajista que viene seguido de una fuerte recuperación ascendente. Hay muchas estrategias siemprealcistas que se comportan relativamente bien cuando el mercado no para de subir pero que, sin embargo, sufren muchísimo cuando se producen giros de un movimiento ascendente hacia uno descendente (o al revés, cuando se transiciona de un impulso bajista a un impulso alcista).


En el gráfico anterior se puede observar la evolución de nuestro sistema durante los últimos 10 años. La Estrategia MM30 alcanzó una rentabilidad total del +25% durante el ciclo 2008-2018. En paralelo, un Buy&Hold sobre la cartera habría logrado una plusvalía del +35%. Dicho de otro modo, podemos concluir que el sistema MM30 obtuvo un rendimiento anualizado del +2,2% durante la última década, frente al +3,0% que habría marcado el benchmark. Los resultados anualizados siempre nos dan una visión más precisa de la rentabilidad potencial de una técnica determinada.

A partir de los datos anteriores, es evidente que la estrategia lo ha hecho peor. En 10 años de operativa se ha quedado 10 puntos por detrás del benchmark. O, lo que es lo mismo, su rendimiento ha sido 0,8 puntos anualizados inferior al del Buy&Hold. No es una diferencia abismal pero, en cualquier caso, estamos muy lejos de batir de manera consistente al índice de referencia. Teniendo en cuenta que ese es nuestro objetivo principal, no podemos darle el aprobado al sistema MM30, al menos por lo que respecta a los parámetros de rentabilidad.


Pasamos ahora a analizar su comportamiento en relación con la gestión del riesgo. Por lo que respecta al máximo drawdown, la Estrategia MM30 se ha quedado en un -20% mientras que, en paralelo, el Buy&Hold ha incrementado este valor hasta el -53%. Por tanto, hemos mejorado los resultados del benchmark por un total de 33 puntos. En cuanto a la volatilidad, nuestro sistema se ha quedado en el 11%, frente al 13% alcanzado por el índice de referencia. En este caso, la estrategia también ha sido capaz de batir al Buy&Hold por 2 puntos de diferencia.

En líneas generales, durante el ciclo 2008-2018 vemos que el sistema MM30 ha completado un resultado bastante gris por lo que respecta a la rentabilidad. Sin embargo, los parámetros de riesgo muestran valores mucho más interesantes. En particular, resulta difícil pasar por alto el hecho de haber sido capaz de reducir el drawdown en nada menos que 33 puntos. Es complicado encontrar sistemas de inversión que sean capaces de mantener este parámetro en torno al -20%. Una caída máxima de estas dimensiones podría ser asumida, sin efectos psicosomáticos, por la mayoría de los inversores conservadores...

(Continuará en la segunda parte: Backtesting de la Estrategia MM30 - y 2) 

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