EL TAMBOR DE LA BOLSA - Trading en los Mercados Financieros desde 2007

sábado, 17 de noviembre de 2018

Canales de Keltner: la Volatilidad como aliada (1)

Hoy vamos a hablar de uno de mis conceptos favoritos. Aunque no se encuentra entre los más conocidos del mundo del trading, se trata de un indicador que no puede faltar en mis gráficos de largo plazo. La información extraída de su lectura nos permitirá saber dos cosas muy importantes. Por un lado, sevirá para marcarnos el fin de un impulso anterior y el inicio de un nuevo movimiento tendencial. Por otro lado, también nos permitirá ser conscientes de si un determinado mercado se encuentra sobreextendido o si, por contra, aún puede disfrutar de un impulso adicional. ¿Qué más le podemos pedir a un indicador?

Canales de Keltner: la Volatilidad como aliada


En esta ocasión vamos a hablar de una graficación que no figura entre las más populares del análisis técnico. A pesar de ello, la información proporcionada por este indicador no deja de ser relevante. Su fórmula se construye a partir del ATR (Average True Range), parámetro este último que evoluciona en función de la volatilidad del activo subyacente. Por tanto, los Canales de Keltner tendrán la ventaja de no ser niveles fijos, sino que se adaptarán a la idiosincrasia del mercado sobre el que estemos trabajando: se trazarán más ajustados en el caso de productos tranquilos y más holgados en el caso de activos con un comportamiento más volátil. Esto en sí mismo es ya una gran ventaja.


Para implementar esta fórmula necesitamos, en primer lugar, una Media Móvil Exponencial (MME), que será la que nos sirva de guía para graficar el indicador. El período de esta MME será el primer parámetro configurable. A continuacion, los Canales de Keltner se dibujarán como envolventes de dicha MME. ¿A qué distancia de la misma? Pues la distancia se definirá como un múltiplo del ATR del activo, lo que constituirá el segundo parámetro configurable. Obviamente, necesitaremos un tercer y último parámetro, que será el período del ATR. Resumiendo, los Canales de Keltner se construirán a partir de los siguientes componentes:

1º) Una MME (Media Móvil Exponencial) y su período.

2º) Un ATR (Average True Range) y su período.

3º) Un múltiplo del ATR anterior.

Estos parámetros son los que hay que incluir en la nomenclatura del indicador. De este modo, si establecemos la denominación KELT(X,Y,Z) para los Canales de Keltner, el significado de cada componente será el siguiente:

1º) Parámetro X: Período de la MME asociada.

2º) Parámetro Y: Múltiplo del ATR a emplear para las envolventes.

3º) Parámetro Z: Período del ATR asociado.


En la imagen anterior podemos ver esto de un modo más gráfico. En el ejemplo aparece el indicador KELT(55,5,14). Esto significa que los Canales de Keltner son envolventes de una MME(55) y que se encuentran a una distancia de ella igual a 5 veces el valor del ATR(14). Como siempre, una imagen vale más que mil palabras y, en esta ocasión, nos sirve para mostrar de forma nítida cómo se construye esta estructura. La mayoría de las plataformas gráficas permiten seleccionar este tipo de canales, aunque hay que reconocer que todavía quedan bastantes sitios en los que no se ha considerado necesario incluir este indicador.

¿Cómo leer los Canales de Keltner?


Los Canales de Keltner son muy útiles para ayudarnos a operar activos que se encuentren inmersos en un movimiento tendencial. Como hemos dicho más arriba, fundamentalmente sirven para indicarnos, por un lado, cuándo un impulso ha entrado en situación de sobreextensión y, por otro lado, cuándo se está produciendo un cambio de tendencia. La identificación de cualquiera de estos dos escenarios nos permitirá abandonar el mercado correspondiente antes de que nuestra operación se vea afectada por pérdidas demasiado abultadas.

Cuando un activo se encuentra inmerso en una tendencia de gran fortaleza, en numerosas ocasiones el movimiento se extiende más allá de lo razonable y en ese momento decimos que el impulso se ha sobreextendido. Aunque es fácil definirlo, a la hora de la verdad no es tan sencillo saber cuándo el precio ha entrado en la zona sobreextendida. Aquí es donde entran en juego los Canales de Keltner, que nos permitirán hacernos una idea del umbral en el que un determinado mercado ha pasado de una tendencia saludable a un impulso peligrosamente extendido.

Tip: Aquí podemos echarle un vistazo a los diferentes Tipos de Inversiones Financieras

Por otra parte, otro de los escenarios que dificulta el sueño de los inversores de corto/medio plazo es el de cambio de tendencia. Cuando un impulso se encuentra en plena construcción, es relativamente sencillo capturar beneficios y no es necesario prestar demasiada atención a las correcciones técnicas que van salpicando su desarrollo. Sin embargo, cuando el movimiento se agota, se produce un cambio de tendencia y en esa situación no resultará demasiado agradable encontrarse en el lado incorrecto del desplazamiento. Los Canales de Keltner nos ayudarán a diferenciar una simple corrección técnica de un escenario más conflictivo de final de tendencia.


¿Cómo identificar un mercado sobre-extendido?


En primer lugar, vamos a ver cómo podríamos aprovechar los Canales de Keltner para alertarnos de la aparición de una sobre-extensión en el mercado. Recordemos que un movimiento sobreextendido es aquel que, sin ningún tipo de soporte fundamental, ha sufrido un gran desplazamiento de precio en un corto período de tiempo. La lógica nos dice que lo más probable es que el mercado deshaga parte del camino recorrido y que sufra una reversión a la media de manera más o menos abrupta. Eso sí, el problema viene a la hora de decidir cuál es el punto en el que un activo concreto ha entrado en sobreextensión.

Para definir este umbral de sobreextensión usaremos los Canales de Keltner. Con ese fin, emplearemos una MME(55 semanas) y un múltiplo de 5 veces el parámetro ATR(14 semanas). Esto es, un indicador KELT(55,5,14). Obviamente, esta es una configuración estándar y, como tal, podrá ser refinada en función del activo operado y de los parámetros que mejor se adapten a nuestro estilo de trading. Eso sí, aseguraos mediante backtesting de que los nuevos valores elegidos os proporcionan un mejor ratio rentabilidad/riesgo que los umbrales predefinidos.


En la imagen anterior podemos ver la evolución del Nikkei durante los años 2016-2018. Tal y como se observa, estamos ante una fuerte tendencia alcista. Nuestro instinto nos dice que, en algún momento del año 2017, el mercado se ha extendido demasiado. Afortunadamente, los Canales de Keltner nos permiten traducir dichas sensaciones en algo más sólido. En octubre-2017 podemos apreciar como el precio comienza a tocar la frontera superior de Keltner por lo que, de ahí en adelante, podremos cambiar de un stop holgado a un stop ajustado. Una vez recibida la alerta, la idea es devolver lo mínimo posible del impulso sobreextendido del que hemos disfrutado.

En cualquier caso, hemos de ser conscientes de una cosa. En la imagen podemos observar que el precio se sostiene tocando la línea superior del canal durante 4 meses, desde octubre-2017 hasta enero-2018. Esto nos viene a decir que, una vez alcanzado el Canal de Keltner, no debemos abandonar inmediatamente el activo. Lo más razonable es incrementar la vigilancia y esperar la aparición de una señal bajista del precio antes de ejecutar la salida. En este caso, en enero-2018 se produjo la esperada aparición de un patrón bajista de velas, lo que nos indujo a abandonar la posición en torno al nivel 23.000 puntos.

(Continuará en la segunda parte: Canales de Keltner: la Volatilidad como aliada - y 2)

jueves, 15 de noviembre de 2018

Club 2040: Aumento del drawdown en octubre

Cerró el mes de octubre y, por desgracia, el comportamiento de la cuenta ha sido bastante deficiente durante estas últimas semanas. Las caídas de los mercados mundiales han arrastrado a los productos que teníamos en cartera y, por tanto, nuestro resultado ha marcado mínimos del ejercicio. El escenario se ha complicado notablemente y, salvo que recuperemos con rapidez los soportes rotos, todo apunta a que la mayoría de los índices bursátiles puede continuar perdiendo altura. Una vez más, el desenlace va a depender de lo que hagan los parquets norteamericanos.

Club 2040: Aumento del drawdown en octubre


En el anterior repaso comentabámos que el mercado seguía sin reacción alcista y que las expectativas no eran demasiado optimistas para octubre (ver post Club 2040: Seguimos sin reacción alcista). Desgraciadamente, la situación ha empeorado durante las últimas semanas. En aquel momento el Eurostoxx se encontraba en las proximidades de los 3.400 puntos y, a mediados de mes, las caídas llevaron al índice a marcar un mínimo en los 3.090 puntos. Una caída del -10% en tan sólo 20 sesiones. En los últimos compases de octubre se inició un rebote técnico que nos ha devuelto a los 3.220 puntos.

Aunque la subida ha sido del +4%, aún es pronto para califarla como una reconstrucción alcista en toda regla. Tras un desplome de la magnitud del vivido durante octubre, hace falta algo más de tiempo para confirmar el giro al alza. Por lo que respecta al resto de mercados internacionales, la cosa no pinta mucho mejor. Los resultados son los siguientes: el SP500 cae hasta el -1%, el Nikkei hasta el -7%, el Eurostoxx acumula una minusvalía del -11%, el Ibex del -14% y los Emergentes del -18%. Como se aprecia, los números rojos se han extendido a todas las regiones y sólo los norteamericanos podrían ser capaces de volver al terreno positivo de aquí a final de año.


En la imagen anterior podemos ver la evolución comparada de nuestra cuenta y del benchmark asociado. La cartera Club 2040 ha cerrado octubre con un minusvalía acumulada del -7%. Por lo que respecta al Eurostoxx, su rendimiento en el ejercicio se sitúa en el -11%. Por tanto, la diferencia a nuestro favor queda establecida en 4 puntos aunque, a pesar de ello, el resultado global sigue siendo bastante deficiente. Tendremos que analizar qué es lo que ha ocurrido durante estos últimos meses, ya que hemos perdido nada menos que 8 puntos desde junio (momento en el que la cuenta se encontraba en terreno positivo).

Composición de la cartera Club 2040


Por lo que respecta a la composición de la cartera, durante el mes de ocubre hemos realizado un cambio. Hemos cerrado la posición que teníamos abierta en Bestinfond y hemos traspasado el capital al fondo Bestinver Renta. La salida la hemos ejecutado en 202,69 euros. Teniendo en cuenta que la última entrada la realizamos en 164,27 euros en marzo-2016, el rendimiento de la operación ha sido de un +23% en 30 meses. La verdad es que no se trata de un resultado demasiado espectacular, sobre todo teniendo en cuenta el largo período de inversión.

Dicho lo anterior, las posiciones que a día de hoy tengo activas con lotaje del 100% son las siguientes: Carmignac Patrimoine con un rendimiento del -9%, Carmignac Securité con un -2%, M&G Optimal Income con un -3%, Bestinver Bolsa con un -7% y Seilern Stryx World Growth con un +6%. El resto de los fondos los mantenemos en cartera, pero con un 10% del lote máximo (como ya sabéis, 10% es el lotaje mínimo que actualmente tengo establecido para los activos de la cuenta de largo plazo).


Para las próximas semanas, todo va a depender de la evolución de la bolsa norteamericana. Tendremos que prestar atención a los soportes del SP500, sobre todo al rango de medio plazo situado en 2.700 - 2.600 puntos. Mientras la cotización se sitúe por encima de dichas cotas, todavía habrá esperanza para la recuperación de la tendencia alcista. Si, por contra, esos niveles son finalmente perforados, tendremos que pasar a vigilar el soporte clave de largo plazo, establecido en los 2.350 puntos. Afortunadamente, todavía estamos bastante por encima, así que espero no tener que hablar nunca de dicho nivel.

Pues nada, eso es todo por lo que respecta a octubre. La verdad es que han sido noticias ciertamente negativas para nuestra cuenta y, en estos momentos, parece complicado que nos podamos recuperar en los dos meses que restan. A pesar de ello, hay que intentar afrontar noviembre de la forma más optimista posible. ¡Nos vemos dentro de 4 semanas!

Saludos.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Estrategia ROC6: Rentabilidad anual del +5% (y 2)


(Continuación de la primera parte: Estrategia ROC6: Rentabilidad anual del +5% - 1)

Evolución de la estrategia durante los últimos 5 años


Pasamos por último a echarle un vistazo a la evolución de la estrategia durante estos últimos 5 años. Comentar que en este período hemos disfrutado de una fuerte tendencia alcista en la mayoría de los principales activos, así que este backtesting nos servirá para comprobar cómo se comporta la operativa durante un movimiento tendencial bien definido. Aunque parece fácil conseguir un resultado positivo, no siempre ocurre así. Por ejemplo, un sistema automático que tenga los stops demasiado ajustados lo hará peor que el benchmark en un escenario de ese tipo, ya que las correcciones técnicas del movimiento nos sacarán constantemente del mercado.


En la imagen anterior podemos ver la evolución de la operativa desde el año 2013. La estrategia ROC6 alcanzó una rentabilidad del +32% durante el ciclo 2013-2018, mientras que el rendimiento del benchmark fue del +38%. Esto implica que nuestro sistema lo ha hecho 6 puntos peor que el índice de referencia durante el período analizado. Así como en los ciclos de largo y de medio plazo la técnica tuvo un mejor comportamiento, en esta ocasión hemos podido ver como la rentabilidad se ha quedado por debajo del umbral del benchmark.

Normalizando los resultados, podemos decir que la estrategia ROC6 obtuvo un rendimiento anualizado del +5,7% durante los últimos 5 años. En paralelo, el benchmark alcanzó una rentabilidad del +6,6% durante ese mismo período, así que el sistema lo ha hecho 0,9 puntos peor cada año. Resulta evidente que, durante las tendencias fuertemente alcistas, esta estrategia no es capaz de seguir la velocidad del activo subyacente. En los períodos de largo y de medio plazo se alternaron movimientos alcistas y desplomes bajistas, de manera que probablemente eso fue lo que permitió que la operativa se comportase mejor en esos escenarios.



Vamos a hora a revisar los parámetros de gestión del riesgo. La estrategia ROC6 ha mantenido su máximo drawdown en un -17% durante el ciclo 2013-2018, mientras que en el benchmark este valor subió hasta el -23%. Por tanto, la operativa ha sido capaz de reducir el drawdown en un total de 6 puntos, lo cual no está nada mal teniendo en cuenta que ha sido durante una fuerte tendencia alcista. En cuanto a la volatilidad, el sistema ROC6 se quedó en un 9% frente al 13% del índice de referencia, de manera que aquí la operativa vuelve a imponerse por 4 puntos.

A diferencia de lo ocurrido en los ciclos de medio y de largo plazo, en esta ocasión los resultados son más ajustados. Por lo que respecta a la rentabilidad, la estrategia lo ha hecho 0,9 puntos anualizados peor que el benchmark. En cuanto al drawdown, el sistema ha conseguido batir a la referencia por 6 puntos. Por tanto, podemos decir que estamos ante una operativa que lo hace ligeramente peor que el activo subyacente pero que, a cambio, nos premia con una aceptable reducción del drawdown asociado a la cuenta. No son datos espectaculares, pero algo es algo.


Rentabilidad histórica de la Estrategia ROC6


Como hemos podido ver en los 3 backtesting realizados, las rentabilidades alcanzadas por la estrategia se han mantenido bastante estables, variando entre el +5,2% y el +5,7%. Eso sí, al compararlas con el benchmark, vemos que este rendimiento ha mostrado cierta dispersión, ya que ha estado moviéndose entre los +2,3 puntos favorables del ciclo de medio plazo y los -0,9 desfavorables del ciclo de corto plazo. No es que una dispersión de 3,2 puntos sea algo desmesurado, pero ya es un umbral que debe ser tenido en cuenta a la hora de operar con un sistema de especulación.

Si nos centramos en el período de largo plazo, podemos observar que la estrategia fue capaz de batir al benchmark por 0,3 puntos anualizados. Se trata de una diferencia escasa y, por tanto, podemos considerar los resultados como un empate técnico. Por lo que respecta al drawdown, el sistema ROC6 fue capaz de reducir el parámetro en 37 puntos frente al alcanzado por el índice de referencia. Se trata de un resultado espectacular, ya que en pocas ocasiones nos encontraremos con una operativa de largo plazo que sea capaz de disminuir en más de 30 puntos las caídas sufridas por el activo subyacente.

Tip: Aquí tenéis algunas estrategias para batir a los índices de referencia

En líneas generales, nos encontramos ante una estrategia que consigue replicar la rentabilidad del benchmark, pero con un drawdown mucho más reducido. La verdad es que una reducción de 37 puntos permitirá al inversor conservador dormir a pierna suelta mientras opera en renta variable. Y si nos consideramos inversores más dinámicos, esta disminución de 37 puntos nos podría permitir operar el sistema con cierto apalancamiento y, de este modo, multiplicar el rendimiento anualizado obtenido. En cualquier caso, un drawdown con un umbral tan bajo es una ventaja sobresaliente, sea cual sea el punto de vista desde el que se analice.


Conclusiones del backtesting de la Estrategia ROC6


Al principio del post comentaba que estuve utilizando esta estrategia hasta el año 2008, momento en que decidí sustituirla por otras menos volátiles. Sin embargo, acabamos de ver que en estos últimos 10 años la estrategia ha batido al benchmark por 2,3 puntos anualizados y, al mismo tiempo, ha conseguido reducir el drawdown en 36 puntos. Con esos números, quizás no hubiera sido mala idea dejarla en cartera. Aplicado sobre el SP500, por ejemplo, esto hubiera supuesto un resultado anualizado del +11,6% y un drawdown del -16%. No está nada mal, la verdad.

Una de las ventajas de tener un drawdown tan reducido es que podemos permitirnos el lujo de operar la estrategia con cierto apalancamiento. A este respecto, un backtesting aplicando el sistema con doble apalancamiento desde 2005 arrojaría una rentabilidad anualizada del +10,8% y un drawdown del -31%. Y si nos vamos a triple apalancamiento, los resultados se irían hasta un rendimiento anualizado del +16,2% y un drawdown del -44%. Como vemos, a pesar de las enormes plusvalías, las caídas máximas siguen estando por debajo de las del benchmark (-53%). Por tanto, estas técnicas con leverage serían perfectamente válidas para ser operadas en el mercado real.

La verdad es que, viendo los backtestings de hoy, quizás no fue muy acertado dejar aparcado este sistema allá por 2008. De hecho, voy a aprovechar la revisión de hoy para volver a incluirlo en mi Vivero de Estrategias. Poco a poco iremos viendo si responde positivamente con una cuenta de microlotes en vivo. Lo más probable es que, de aquí a dos años, el mercado haya vuelto a entrar en un movimiento bajista de medio/largo plazo, así que dicha operativa nos servirá para confirmar el comportamiento de la técnica en este tipo de escenarios.


Dicho todo esto, ahora cada inversor deberá decidir si le conviene operar con este sistema o no. Desde mi punto de vista, si sois conservadores, esta estrategia de inversión os podría servir para obtener una buena rentabilidad con un riesgo bastante controlado. Eso sí, si os consideráis traders agresivos, entonces lo más probable es que estéis buscando rentabilidades anualizadas del 30%-40% y, por tanto, esta técnica se os quedaría un poco escasa. Sin embargo, recordad que, aparte de la ecuación rentabilidad/riesgo, también debemos validar que el sistema empleado encaje con nuestra filosofía de inversión. Y para confirmar esto último no nos queda más remedio que trabajar con una cuenta demo durante un tiempo prudencial.

Pues nada, esto es todo lo que había que comentar con respecto al comportamiento histórico de la estrategia ROC6. Una vez que tenemos información acerca de la rentabilidad y el drawdown esperados, ya podemos tomar decisiones con conomiento de causa. Lo más normal es que, a largo plazo, los promedios se vayan manteniendo pero, en cualquier caso, esto es algo que tendremos que ir validando año tras año...

Saludos.

jueves, 8 de noviembre de 2018

Fuerza Ibex: Seguimos fuera del mercado

Tras el cierre de octubre, la realidad es que no tenemos mucho que contar en relación con nuestra cartera Fuerza Ibex. A pesar de los vaivenes de las últimas semanas, seguimos fuera del mercado y eso ha hecho que la cuenta no sufra demasiados cambios. En cuanto a nuestro radar, ahora mismo no tenemos ningún valor en seguimiento. El desplome sufrido por el Ibex durante la primera quincena del mes ha sido considerablemente profundo y ahora la prudencia nos obliga a dejar algunas semanas de margen antes de buscar una reconstrucción alcista. Hay que tener cuidado, pues nos estamos moviendo por el filo de la navaja...

Fuerza Ibex: Seguimos fuera del mercado


En el anterior repaso hablábamos de la importancia de los soportes relevantes de nuestro mercado doméstico (ver post Fuerza Ibex: Con la vista en los soportes relevantes). Debíamos estar atentos a un posible rebote sobre el nivel clave 9.300 puntos. Por desgracia, ese evento finalmente no se produjo y el Ibex perforó con claridad dicha cota, llegando a marcar un mínimo en 8.630 puntos hace pocas sesiones. Esta última semana se ha producido una reacción técnica al alza que ha hecho que nuestro índice recupere los 9.000 puntos, pero todavía es demasiado pronto como para darle ninguna credibilidad más allá del corto plazo.

Los 9.300 puntos, que antes eran soporte fuerte, ahora se convierten en resistencia débil. Y esa es la primera dificultad seria con la que se va a encontrar el actual impulso alcista. En cualquier caso, el sesgo de medio plazo seguiría siendo bajista en el Ibex aunque se recuperase dicho nivel. Por lo que respecta al resto de mercados internacionales, la cosa no pinta mucho mejor. Los resultados son los siguientes: el SP500 cae hasta el -1%, el Nikkei hasta el -7%, el Eurostoxx acumula una minusvalía del -11%, el Ibex del -14% y los Emergentes del -18%. Como se aprecia, los números rojos se han extendido a todas las regiones y sólo los norteamericanos podrían ser capaces de volver al terreno positivo de aquí a final de año.


En la imagen anterior podemos ver la evolución comparada de nuestra cuenta y del benchmark asociado. La cartera Fuerza Ibex ha cerrado octubre con una minusvalía del -6% mientras que, en paralelo, el Eurostoxx bajó hasta el -11%. Por tanto, la distancia favorable a nuestros intereses queda situada en torno a 5 puntos. Y mucho me temo que ese va a ser el único éxito del presente ejercicio ya que parece poco probable que seamos capaces de volver a rentabilidades positivas en estos dos meses que restan. Mucho tendría que cambiar el entorno actual para que nos decidiésemos a volver a la renta variable española.

Composición de la cartera Fuerza Ibex


Por lo que respecta a la composición de la cartera, como os podéis imaginar, no hemos realizado ningún cambio durante este último mes. De hecho, nuestro radar se ha ido vaciando poco a poco y actualmente sólo mantenemos dos valores en seguimiento: Naturgy y Amadeus. El escenario de mercado es muy complicado y en estos momentos sería arriesgado lanzarse a comprar gangas, por muy baratos que nos puedan parecer los precios actuales. Hay que tener en cuenta que, una vez perforado el soporte de los 9.300 puntos, existe una alta probabilidad de que el Ibex continúe perdiendo altura durante los próximos meses.

Por tanto, en estos momentos seguimos manteniendo todo nuestro capital posicionado en el fondo Carmignac Patrimoine. Ya sólo nos queda conservar la paciencia y mantener sobreponderada la renta fija de corto plazo. No tenemos grandes expectativas para noviembre y diciembre, pero el objetivo ahora mismo es no incrementar las pérdidas del -6% que hemos ido acumulando durante los 10 primeros meses del año. Por experiencia, sé que es bastante desagradable (por no decir otra cosa) cerrar un ejercicio con minusvalías de doble dígito, así que más vale que nos andemos con pies de plomo en la situación actual.


Una vez perdido el soporte 9.300 puntos, ahora el índice doméstico queda enmarcado en una clara tendencia bajista de medio plazo. Por tanto, lo más razonable será no tocar ningún valor español mientras no aparezca un claro suelo de mercado. Por lo que respecta al SP500, tras las importantes caídas sufridas en octubre, debemos prestar más atención que nunca a los soportes relevantes. Para el medio plazo, tendremos que vigilar el rango 2.700 - 2.600 puntos. Para el largo plazo, ya hemos hablado en varias ocasiones del nivel 2.350 puntos. El cierre actual ha quedado en 2.724 puntos, así que nos encontramos deambulando sobre el filo de la navaja. Veamos qué nos deparan los gráficos durante las próximas semanas...

Pues nada, eso es todo lo que había que comentar con respecto a octubre. Ahora nos toca enfrentarnos a noviembre, mes que puede ser muy desagradable si se pierden los soportes clave de los índices norteamericanos. Estaremos muy atentos a la evolución de los gráficos durante las próximas semanas.

Saludos.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Estrategia ROC6: Rentabilidad anual del +5% (1)

Hoy vamos a echarle un vistazo a una estrategia que suele dar bastantes buenos resultados en lo que al largo plazo se refiere. Se trata del sistema ROC6 y está basado, como su nombre indica, en el indicador ROC. El núcleo de la técnica se apoya en el concepto de momentum y por ello suele comportarse relativamente bien en los mercados tendenciales. Lo mejor de todo es que viene acompañada de un drawdown reducido, lo que permite que la operativa pueda ser utilizada sin problemas en horizontes de muy largo plazo e incluso por inversores conservadores.

Estrategia ROC6: Aprovechando el momentum


La verdad es que se trata de una estrategia que recuerdo con bastante cariño, ya que estuve usándola con cierta frecuencia en mis carteras durante mis primeros años en el mundo de la inversión. El sistema ROC6 formó parte de mis herramientas de trabajo hasta el año 2008, momento en que decidí sustituirlo por otros sistemas que se adecuaban más a mi psicología de inversión. A pesar de ello, tengo que comentar que no obtuve malos resultados con esta técnica. No puedo concretar los datos porque ya no dispongo de los registros de aquellos años, pero sí que recuerdo que me permitieron batir al benchmark.

No voy a entrar en detalles, pero os comentaré que la base del sistema es el indicador ROC. Concretamente, para esta operativa se emplea el ROC calculado con un período de 6 meses. La idea es, por un lado, entrar alcista en el activo cuando el ROC(6) sea positivo y, por otro lado, abandonar el mercado cuando el ROC(6) sea negativo. Para no estar entrando y saliendo constantemente del mercado se emplea el indicador ATR como colchón. De este modo, compramos cuando el ROC(6) sea mayor que 0,5*ATR y vendemos cuando el ROC(6) sea menor que -0,5*ATR. Como vemos, el concepto es bastante simple.


Originalmente, la validación de si el ROC(6) era positivo o negativo se hacía únicamente una vez al mes. En mi caso, este rebalanceo mensual fue el más óptimo. Sin embargo, si alguien se siente más cómodo con el chequeo semanal, pues no hay ningún problema en hacerlo así. Eso sí, deberá tener en cuenta que se incrementarán ligeramente los gastos de compra/venta. De este modo, con estas sencillas reglas, ya tenemos una estrategia preparada para aprovechar consistentemente el momentum del mercado y para exprimir al máximo la evolución de los movimientos tendenciales.

Estrategia ROC6 desde el año 2005


Dicho lo anterior, vamos ahora a echarle un vistazo a la evolución del sistema durante el ciclo 2005-2018. En este período hemos disfrutado de tendencias alcistas y hemos sufrido desplomes bursátiles, así que nos servirá para ver el comportamiento de la estrategia ante diferentes entornos. Si todo va bien, debería ser capaz de capturar gran parte de la subida durante los movimientos ascendentes y, por supuesto, tendría que evitar permanecer comprado durante las grandes caídas de los mercados. Sencillo de decir pero no tan fácil de implementar.


En la imagen anterior podemos ver la evolución del sistema durante estos últimos 13 años. Comentar que, como solemos hacer en estos casos, hemos aplicado la operativa sobre la Cartera Pasiva Bolsa & Materias Primas. La diversificación de dicha cartera es más que suficiente para extraer conclusiones relevantes de los resultados del backtesting. Con dichos subyacentes, la estrategia ROC6 consiguió una rentabilidad del +94% en el ciclo 2005-2018. Teniendo en cuenta que el benchmark se quedó en un +87%, podemos afirmar que al menos fue capaz de batirlo por un estrecho margen.

Visto de otro modo, diríamos que el sistema ROC6 alcanzó un rendimiento anualizado del +5,2% durante los últimos 13 años, frente al +4,9% en el que cerró el índice de referencia. La técnica consiguió batir al benchmark por 0,3 puntos, una distancia más bien escasa. Obviamente, es mejor quedar por encima que por debajo, pero no estamos hablando de una diferencia que vaya a ser sustancial en el largo plazo. En líneas generales, podríamos decir que la estrategia nos serviría para igualar la rentabilidad de los productos de renta mixta.


Ahora toca echarle un vistazo a la gestión del riesgo. En este aspecto, podemos observar que la estrategia ROC6 consiguió mantener el máximo drawdown en un -16%, un valor excepcionalmente bajo. En paralelo, el drawdown del benchmark se disparó hasta el -53%, con lo que estamos hablando de una diferencia de nada menos que 37 puntos (probablemente uno de los mejores resultados que he visto en este parámetro). En cuanto a la volatilidad, el sistema ROC6 se quedó en un 9% frente al 17% marcado por la cartera de referencia. Una distancia importante, en cualquier caso.

En resumen, podemos decir que estamos ante una estrategia ideal para replicar un activo subyacente con un drawdown mucho más reducido. En cuanto a la rentabilidad, el sistema bate al benchmark por un escaso 0,3% anualizado, una ventaja poco remarcable. Sin embargo, por lo que respecta al drawdown, la técnica es capaz de conseguir un resultado 37 puntos superior al del índice de referencia. No creo que a nadie le pasen desapercibidas las posibilidades que puede ofrecer una operativa con estas características.

Evolución de la estrategia en el ciclo 2008-2018


Pasamos ahora a ver el comportamiento del sistema durante el ciclo 2008-2018. Recordemos que en este período hemos sufrido la crisis inmobiliaria de 2008 y, por tanto, estamos ante un interesante test para ver cómo es capaz de recuperarse la operativa tras un movimiento descendente de gran magnitud. Como siempre recalcamos, es importante realizar backtestings tanto en mercados alcistas como en mercados bajistas (y, si es posible, también en entornos laterales), con el objetivo de verificar la robustez global de la estrategia examinada.


En la imagen anterior podemos observar la evolución de la operativa durante estos últimos 10 años. La estrategia ROC6 alcanzó una rentabilidad del +69% durante el ciclo 2008-2018. En paralelo, el benchmark se quedó en un +35%, así que el resultado fue favorable al ROC6 por una distancia de 34 puntos. A diferencia de lo ocurrido en el plazo más largo, ahora sí que somos testigos de una diferencia más sustancial. No cabe duda de que el comportamiento de nuestra técnica durante el mercado bajista ha sido superior al de la cartera pasiva.

Del mismo modo, podemos indicar que el sistema ROC6 obtuvo un rendimiento anualizado del +5,3% desde el año 2008. Teniendo en cuenta que el índice de referencia se quedó en un +3,0% durante ese mismo período, podemos afirmar que la técnica batió al benchmark por una diferencia de 2,3 puntos. Se trata de un resultado notable y, dicho sea de paso, de una rentabilidad a la que ningún inversor de largo plazo estaría dispuesto a renunciar. En cualquier caso, antes de lanzar las campanas al vuelo, tengamos en cuenta que los valores obtenidos en el plazo más largo no fueron tan buenos como los de este ciclo.


Por lo que respecta a la gestión del riesgo, en la imagen anterior podemos ver los resultados. La estrategia ROC6 tuvo un drawdown máximo del -17% durante el ciclo 2008-2018. En ese mismo período, el drawdown del benchmark se fue hasta el -53%, así que la operativa cosechó aquí una diferencia favorable de nada menos que 36 puntos. En cuanto a la volatilidad, el ROC6 se quedó en un contenido 9%, mientras que el índice de referencia alcanzó un 18%. Por tanto, en este parámetro el resultado también fue favorable al sistema por una distancia de 9 puntos.

En resumen, tras el backtesting de estos últimos 10 años, podemos decir que estamos ante una estrategia que nos permite batir con solvencia al benchmark. De hecho, en el apartado de rendimiento obtuvo una diferencia anualizada favorable de 2,3 puntos, un resultado que más que aceptable. Pero lo mejor es que dicha rentabilidad se alcanzó con un drawdown muy reducido, nada menos que 36 puntos inferior al obtenido por el índice de referencia. Estos datos por sí solos ya nos están diciendo que estamos ante una técnica a tener en cuenta y que merece la oportunidad de ser validada con una operativa demo o con una cuenta de microlotes.


(Continuará en la segunda parte: Estrategia ROC6: Rentabilidad anual del +5% - y 2)

sábado, 27 de octubre de 2018

Indicador NH-NL integrado y suavizado (y 2)


(Continuación de la primera parte: Indicador NH-NL integrado y suavizado - 1)

¿Sirve el NH-NL para detectar los giros tendenciales?


Visto todo lo anterior, lo que cabe preguntarse ahora es si este indicador sirve realmente para detectar señales de agotamiento y para anticiparnos a los giros potenciales de los mercados. A grandes rasgos, mi opinión es afirmativa, siempre y cuando tengamos en cuenta que nunca debemos basar nuestras decisiones de compra/venta en los datos de una única fórmula, aunque nos hayan dicho que se trata del Ratio Integral Definitivo. Las predicciones de cualquier indicador deberán ser siempre confirmadas, en última instancia, por el movimiento del precio del activo. 

A continuación, podemos echar un vistazo a algunos escenarios concretos y ver cómo los deberíamos haber enfocado en función de los valores del NH-NL.


En la imagen anterior podemos ver el comportamiento del SP500 y del $USHL durante 2007-2008, los años previos a la crisis inmobiliaria de la década pasada. Se aprecia como entre abril y octubre de 2007 se fue formando una importante divergencia bajista entre el indicador y el índice. Obviamente, esto no significaba que tuviésemos que abandonar inmediatamente nuestras posiciones alcistas. Más bien, lo que nos estaba indicando es que debíamos vigilar estrechamente el mínimo dejado en agosto-2007 (nivel 1.400 puntos).

De hecho, este soporte aguantó durante el resto de 2007 y no fue perforado hasta enero-2018, cuando el SP500 llegó a caer hasta los 1.260 puntos. Con esta confirmación sí que tendríamos que haber abandonado el mercado sin dudar. De hecho, yo personalmente cerré todas mis posiciones con la perforación del mencionado soporte. Aunque en aquel momento llevaba poco tiempo haciendo trading, me bastó con hacer caso de los indicadores y del precio para evitar verme arrastrado por las caídas bursátiles posteriores.


En el siguiente gráfico tenemos la situación inversa. Entre octubre-2008 y marzo-2009 se fue formando una divergencia alcista entre indicador y precio. Al igual que en el caso anterior, esto nos valía para activar nuestro radar de posiciones alcistas pero no para entrar directamente en el mercado. El momento ideal para lanzar nuestras órdenes de compra se produjo en el rango 850 - 900 puntos, cuando se produjo la ruptura de la correspondiente directriz bajista de medio plazo. Este evento suponía la confirmación por parte del precio del movimiento previamente proyectado por el ratio NH-NL.


En este tercer gráfico podemos observar que ningún indicador nos asegura un 100% de aciertos. Entre octubre-2014 y junio-2015 se estuvo formando una divergencia bajista que nos avisaba de la presencia de una caída potencial en ciernes. Por ello, se estableció una estrecha vigilancia sobre el soporte de los 1.980 puntos del SP500. Aunque dicho nivel aguantó durante gran parte de 2015, finalmente fue perforado en agosto-2015, donde se marcó un mínimo en los 1.880 puntos. Dicha perforación confirmaba nuestro escenario bajista y, por tanto, aquel era un momento ideal para abandonar el mercado.

Sin embargo, las caídas posteriores no llegaron a profundizar mucho más y, a finales de 2015, el SP500 volvería a codearse con los 2.100 puntos. Por supuesto, tendríamos que haber sido capaces de volver a incorporarnos al movimiento alcista, pero este ejemplo nos tiene que servir para darnos cuenta de que no podemos depositar todas nuestras esperanzas en un único ratio. Una estrategia de inversión consistente debe utilizar parámetros cruzados, trabajar con confirmaciones y, sobre todo, no olvidar nunca el movimiento del indicador más importante: el precio del activo.


Conclusiones acerca del Indicador NH-NL


Una de las características más singulares del Indicador NH-NL (Nuevos Máximos - Nuevos Mínimos) es que no proviene, como la mayoría de los ratios técnicos, de los mercados de Futuros. Su utilización estaba muy extendida en las Bolsas (sobre todo, las norteamericanas) y, posteriormente, dio el salto fuera de los mercados de Contado. Eso hace que el NH-NL tenga una construcción poco común, ya que no evalúa un único activo sino que tiene en cuenta el comportamiento estadístico de los precios de todos los componentes de un determinado mercado financiero.

Debido a esta especial forma de cálculo, siempre resultará interesante añadir este parámetro a nuestras estrategias de inversión. Obviamente, no estoy diciendo que lancemos nuestras operativas en base a sus proyecciones, sino que incorporemos al NH-NL y le hagamos trabajar en conjunción con el resto de indicadores que ya tengamos programados en nuestro sistema. Por supuesto, recordad que nunca debemos superar el umbral máximo razonable de parámetros para una estrategia. Una vez conocí a un trader que trabajaba con gráficos en los que se dibujaban (o, más bien, se apretujaban) en torno a 20 indicadores. Dudo mucho que de ahí pudiera sacar señales operativas bien definidas...

Dicho esto, hay que tener en cuenta que existen otras alternativas para trabajar con indicadores de Amplitud en nuestros gráficos. Aquí he recomendado el NH-NL porque es del que estamos hablando en el post de hoy, pero no hay ningún problema en sustituirlo por algún otro ratio de Amplitud. La idea subyacente es similar y, por tanto, todos ellos nos aportarán esa visión alternativa global que necesitamos para complementar los filtros de nuestra estrategia. Ni que decir tiene que no es obligatorio su empleo: ahora ya cada uno deberá decidir si los incorpora a sus sistemas o si los desecha porque no encajan con su filosofía de inversión.

Tip: Aquí podéis echarle un vistazo a los diferentes Tipos de Inversiones Financieras


Es evidente que este tipo de indicadores muestran su mayor potencia en estrategias de medio y de largo plazo. De hecho, a mi me gusta consultar cuáles son sus proyecciones antes de confirmar una entrada o una salida del mercado. Pero, eso sí, la información que nos proporcionan será menos relevante si fundamentalmente nos dedicamos a trabajar con sistemas intradía o de scalping. El objetivo de los indicadores de Amplitud es tratar de anticipar los giros tendenciales de los mercados y en la especulación intradía normalmente es más efectivo operar a favor de la tendencia de la sesión en la que estamos operando.

Pues nada, eso es todo lo que quería comentar con respecto a los indicadores NH-NL integrado y NH-NL acumulado. En el futuro trataremos de ir hablando de otros ratios de Amplitud, para completar la visión que hemos comenzado a esbozar hoy. Como ya sabéis, podéis dejarme aquí abajo cualquier duda que tengáis y que esté relacionada con el post...

Saludos.

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