EL TAMBOR DE LA BOLSA - Trading en los Mercados Financieros desde 2007

martes, 11 de diciembre de 2018

USD/JPY: Movimiento correctivo en curso

A pesar de los movimientos de ida y vuelta de la última semana, la realidad es que el USD/JPY sigue inmerso en un movimiento correctivo de medio plazo. Tras el espectacular impulso alcista que llevó al par desde los mínimos de marzo (104,60) hasta los máximos de noviembre (114,20), ahora toca drenar sobrecompra. Hay que tener en cuenta que un ascenso de 1.000 pips necesita una corrección proporcional, ya sea en precio o en tiempo. Y esto es lo más difícil del trading, ser capaz de esperar pacientemente (y sin operar antes de tiempo) hasta que la onda correctiva se haya completado totalmente...

USD/JPY: Movimiento correctivo en curso


En el gráfico podemos ver que, tras alcanzar el máximo en 104,60 figuras, el USD/JPY ha iniciado el correspondiente movimiento correctivo. A finales de noviembre se estableció un mínimo relativo en 112,30 y, desde entonces, la cotización se mueve indecisa entre ambos niveles. Aunque resulta evidente que, a largo plazo, el par acabará rompiendo al alza, ahora la dificultad estriba en saber a qué tipo de onda correctiva nos estamos enfrentando. Lo más probable es que nos encontremos desarrollando una onda plana A-B-C cuyo final debería llevarnos de nuevo al entorno de los 111,30. Sin embargo, tampoco hay que descartar la posibilidad de que estemos inmersos en un triángulo correctivo A-B-C-D-E de implicaciones mucho menos bajistas...

USD/JPY: Proyección de medio plazo (gráfico diario)

USD/JPY: Proyección de largo plazo (gráfico semanal)

¡Buen trading esta semana!

Saludos.

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lunes, 10 de diciembre de 2018

EUR/USD: Pendientes de la corrección alcista

Desde un punto de vista de largo plazo, resulta bastante probable que ya hayamos visto el final del impulso bajista que tuvo su inicio en febrero en el nivel 1,2570. Eso significaría que el mínimo establecido el mes pasado en torno al nivel 1,1210 mantendría su vigencia durante algunos meses más. Aunque hace algún tiempo pensaba que dentro de algunos años veríamos al EUR/USD por debajo de la paridad, la verdad es que la figura que se ha ido dibujando en el gráfico semanal arroja algunas dudas sobre dichas proyecciones. Pero bueno, ya tendremos tiempo para ir confirmando o desmintiendo este diagnóstico.

EUR/USD: Pendientes de la corrección alcista


En el gráfico diario podemos observar el impulso que llevó al EUR/USD desde el nivel 1,1810 (en octubre) hasta el mínimo en 1,1210 (en noviembre). Desde ahí se ha iniciado un movimiento correctivo que le ha llevado a marcar un máximo relativo en 1,1470. Todo apunta a que esta corrección podría encajar con una onda zigzag A-B-C, así que todavía quedaría pendiente un nuevo tramo ascendente de cierta entidad. En cualquier caso, tendremos que conservar la paciencia y no entrar en el par antes de que tengamos la esperada confirmación alcista.

EUR/USD: Proyección de medio plazo (gráfico diario)

EUR/USD: Proyección de largo plazo (gráfico semanal)

¡Buen trading esta semana!

Saludos.

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sábado, 8 de diciembre de 2018

Estrategia ROC3: Operar con un drawdown controlado (y 2)


(Continuación de la primera parte: Estrategia ROC3: Operar con un drawdown controlado - 1)

Evolución de la estrategia durante los últimos 5 años


Por último, vamos a analizar el comportamiento de la estrategia desde el año 2013. En este corto ciclo temporal la mayoría de los mercados bursátiles han estado inmersos en claras tendencias alcistas. Por tanto, este test nos servirá para verificar la evolución de nuestro sistema en activos con movimientos muy tendenciales. Es importante hacer esta comprobación, ya que podríamos estar operando con técnicas que usan stoploss demasiado ajustados y, si esto fuera así, lo más probable es que nuestros resultados quedaran muy por debajo de los del benchmark.


En el gráfico anterior podemos observar la evolución de la técnica y de su índice de referencia asociado. La rentabilidad de la estrategia ROC3 fue del +20% durante el ciclo 2013-2018. Frente a este dato, el benchmark alcanzó un rendimiento del +30% durante ese mismo período. Por tanto, estamos hablando de una operativa que lo ha hecho 10 puntos peor que el Buy&Hold. Obviamente, no se trata del comportamiento ideal esperado, pero no siempre es fácil para los sistemas mecánicos obtener buenos números tanto en ciclos alcistas como en ciclos bajistas.

Si normalizamos los resultados, veremos que la rentabilidad anualizada de la estrategia ROC3 fue del +3,7% durante estos últimos 5 años. Teniendo en cuenta que el benchmark obtuvo un rendimiento del +5,3% anualizado, resulta evidente que los datos no son demasiado buenos. En este caso, nuestro sistema ha quedado 1,6 puntos por debajo del subyacente, un resultado peor que el obtenido en los ciclos de medio y de largo plazo. Todo hace sospechar que la operativa se comporta mejor en escenarios mixtos (alcistas y bajistas) que en escenarios puramente alcistas.


Pasamos ahora a echar un vistazo a los parámetros clave de gestión del riesgo. En este aspecto, podemos ver que la estrategia ROC3 estableció un máximo drawdown del -13% durante el ciclo 2013-2018. Por su parte, el Buy&Hold marcó un drawdown del -23%, así que nuestra técnica operativa ha sido capaz de reducirlo en un total de 10 puntos, valor que no está nada mal para tratarse de un corto período de 5 años. Por lo que respecta al ratio de volatilidad, el sistema alcanzó un 9% y el índice de referencia un 13%, así que en este parámetro también hemos podido observar un comportamiento positivo.

En esta ocasión el sistema de inversión lo ha hecho ligeramente peor que el benchmark, en cuanto a rentabilidad anualizada se refiere. Como contraprestación, observamos que la operativa nos premia con una reducción de 10 puntos por lo que respecta al drawdown. Eso sí, los números obtenidos en este backtesting son notablemente peores que los obtenidos en el ciclo de medio plazo o en el ciclo de largo plazo. En un sistema con rasgos defensivos como este, es complicado mantener el ritmo del subyacente cuando se haya inmerso en un fuerte movimiento tendencial.


Rentabilidad histórica de la Estrategia ROC3


Si nos centramos en los valores totales, podemos ver que estamos ante una estrategia que ha obtenido una rentabilidad anualizada del +3,4% desde al año 2005. Lamentablemente, este resultado está 1 punto por debajo del marcado por el benchmark, así que no se trata de un porcentaje que podamos destacar bajo ningún aspecto. Siendo un poco generosos, podemos decir que se trata de un sistema de inversión que "casi" replica al activo subyacente. No es lo mejor que se puede decir de una operativa, pero es la realidad con la que nos hemos encontrado en el backtesting.

Afortunadamente, en la faceta de gestión del riesgo los números salen mejor parados. El drawdown máximo de la estrategia desde 2005 quedó establecido en -20%, nada menos que 33 puntos por debajo del que hubiésemos obtenido con un Buy&Hold. Cualquier diferencia por encima de 30 puntos en este parámetro sólo puede ser calificada con una nota de sobresaliente. Se trata de un umbral que permitirá dormir a pierna suelta a la persona que se decida a operar con un sistema de este tipo. Un inversor agresivo quizás no valore este dato, pero os aseguro que es el anhelo de cualquier inversor conservador.

Hemos de tener en cuenta que un drawdown del -20% nos puede permitir operar con apalancamiento si lo deseamos. Podemos jugar con esta posibilidad y lanzar unos backtesting para obtener algunos datos. Trabajando con doble apalancamiento, desde 2005 la estrategia habría alcanzado una rentabilidad anualizada del +6,3% (superior al +4,4% del benchmark) con un drawdown del -32%. Y con triple apalancamiento, la rentabilidad anualizada subiría hasta el +8,3% mientras que, al mismo tiempo, el drawdown se quedaría en un no demasiado elevado -43% (inferior al -53% del benchmark). Ahí tenemos más cosas en las que pensar...


Conclusiones del backtesting de la Estrategia ROC3


Una vez realizados todos los backtesting anteriores, resulta evidente que la estrategia ROC3 no nos va a servir para batir al benchmark. Sin embargo, su reducido drawdown nos da la oportunidad de conseguir dicho objetivo mediante la utilización de cierto apalancamiento. Usando doble o triple leverage podemos llegar a incrementar la rentabilidad hasta un +8% anualizado. Eso sí, hemos de tener cuidado de no ir más allá. En ningún caso deberíamos trabajar con un sistema de inversión cuyo backtesting haya arrojado un drawdown por encima del 50%. Eso supondría un riesgo de ruina del 100% y, por tanto, sería menos doloroso ir tirando nuestro dinero por la calle.

Como curiosidad, podemos comparar estos resultados con los de su estrategia prima hermana. Al contado, el sistema ROC6 alcanzó una rentabilidad anualizada (desde 2005) del +5,2% y un drawdown del -16%, mientras que el sistema ROC3 hemos visto que se quedó en un rendimiento del +3,4% y un drawdown del -20%. Esto significa que los números de la ROC3 son perceptiblemente inferiores a los de la ROC6: una diferencia de 1,8 puntos en rentabilidad y de 4 puntos en drawdown. No es que sea una distancia desmesurada, pero sí lo suficiente para facilitarnos la labor de decantarnos por una operativa o por otra.

En cualquier caso, como peculiaridad os indico que en muchas ocasiones se suelen emplear ambas estrategias en combinación. ¿Que cómo se hace eso? Pues muy sencillo, dividimos nuestro capital en dos partes y cada subcuenta opera con uno de los sistemas. De esta forma no conseguiremos incrementar la rentabilidad anualizada a largo plazo, pero sí que se logra reducir el máximo drawdown de la operativa. Esto lo comento meramente a título informativo, ya que operar únicamente con el sistema ROC3 (o con el ROC6) es una solución tan válida como trabajar con la operativa combinada.


Como conclusión, podemos decir que la estrategia ROC3 podría ser válida para aquellos inversores conservadores de largo plazo que no dispongan de mucho tiempo libre. Se trata de una operativa con reglas sencillas y con revisión mensual que nos permite obtener un +3% de rentabilidad anualizada. No es un gran rendimiento, pero hemos de tener en cuenta que este resultado se consigue con un drawdown controlado del -20%, dato que también debe ser valorado si no queremos sufrir más de lo necesario con nuestra cuenta de inversión. Recordad que siempre debemos fijarnos en la ecuación rentabilidad/riesgo y no únicamente en la rentabilidad absoluta.

Pues nada, eso es todo lo que quería comentaros con respecto a la estrategia ROC3. Una vez tenemos toda la información sobre la misma, ya es decisión vuestra ver si la incorporáis a vuestra caja de herramientas o no. Por supuesto, siempre que os sea posible, es mejor trabajar con una cartera de estrategias y no con una única operativa, ya que eso nos permitirá reducir el máximo drawdown global de nuestra cuenta.

Saludos.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Fuerza Ibex: Aún no tenemos señales alcistas

Ya ha acabado noviembre y este último mes nuevamente ha pasado sin pena ni gloria para la evolución de nuestra cuenta. Seguimos fuera del mercado y eso hace que no nos afecten los vaivenes de la bolsa doméstica. Estaremos atentos por si aparece alguna oportunidad de última hora, pero todo parece indicar que el ejercicio ya está completado, al menos por lo que respecta a nuestra cartera. Cierto es que vamos a acabar con minusvalías, pero no tiene sentido ponernos nerviosos ahora: siempre es mejor acabar con números rojos del -5% que del -10%.

Fuerza Ibex: Aún no tenemos señales alcistas


En el anterior repaso comentábamos que el Ibex había perdido los soportes clave de medio plazo y que, por tanto, nos manteníamos al margen del mercado (ver post Fuerza Ibex: Seguimos fuera del mercado). Aunque parece que, desde entonces, no se han prolongado las caídas, la realidad es que tampoco hemos asistido a la formación de ninguna figura relevente de vuelta. Tanto las resistencias como las directrices bajistas siguen plenamente vigentes y, por tanto, no merece la pena arriesgar nuestro capital en una aventura de incierto destino.

El cierre actual ha quedado en torno a los 9.100 puntos y el primer nivel importante lo tenemos en los 9.300 puntos. El antiguo soporte se ha convertido ahora en una resistencia débil y, lo que es más importante, por dicho nivel también pasa una directriz bajista de cierta relevancia. Mientras no veamos la superación de la cota 9.300, no hay que plantearse ninguna operativa al alza. En el resto de bolsas mundiales también tenemos interesantes escaramuzas entre toros y osos. La situación actual es la siguiente: el SP500 se mantiene neutral en torno al 0%, el Nikkei cae hasta el -6%, el Eurostoxx acumula una minusvalía del -13%, el Ibex del -13% y los Emergentes del -18%.


En la imagen anterior podemos ver la evolución comparada de nuestra estrategia y del benchmark asociado. La cartera Fuerza Ibex acumula unos números rojos del -7% en lo que llevamos de ejercicio. En paralelo, el Ibex alcanza unas minusvalías del -13% durante estos 11 meses consumidos de 2018. Por tanto, la diferencia a nuestro favor se mantiene en torno a los 6 puntos. Desgraciadamente, este hecho queda eclipsado por la cruda realidad; estamos claramente en minusvalías y eso significa que no estamos cumpliendo el objetivo básico de toda estrategia de trading: incrementar el capital.

Composición de la cartera Fuerza Ibex


En cuanto a la composición de la cartera, confirmar que este mes tampoco hemos realizado ningún cambio en la misma. A pesar de los ascensos de las últimas semanas, la realidad es que las resistencias clave continúan vigentes y, por tanto, no tenemos señales alcistas claras. A la espera de que el mercado se recomponga, seguimos manteniendo en el radar los siguientes valores: Siemens, Acciona, Naturgy y Cellnex. Si finalmente se produjese una reconstrucción alcista, esos serían los valores con mayor cantidad de papeletas para entrar a formar parte de nuestra cartera.

Por tanto, en estos momentos seguimos manteniendo todo nuestro capital posicionado en el fondo Carmignac Patrimoine. No esperamos nada de la renta fija de aquí a final de año pero, como dijimos en el anterior post, la idea ahora es tratar de no incrementar las pérdidas y alejarnos lo máximo posible de las minusvalías de doble dígito. Ya sólo quedan 4 semanas para finalizar el ejercicio pero, a pesar de ello, no debemos confiarnos. Un paso en falso nos podría llevar fácilmente hasta el temido -10% de pérdidas...



Como hemos dicho más arriba, mientras el Ibex no sea capaz de recuperar los 9.300 puntos no merece la pena plantearse la compra de valores españoles. Evidentemente, la recuperación de dicha cota necesitará la ayuda del mercado norteamericano. Tal y como hemos repetido varias veces en estos últimos meses, en EE.UU. la clave se encuentra en el rango soporte 2.700 - 2.600 puntos. En noviembre hemos podido observar como el SP500 marcaba un mínimo en los 2.620 puntos y, a continuación, experimentaba un fuerte rebote al alza que le ha llevado hasta el cierre actual en 2.760 puntos. Por tanto, a día de hoy la esperanza para los toros es que el nivel 2.600 ha sido respetado en todo momento.

Pues nada, eso es todo lo que había que comentar con respecto a las últimas 4 semanas. Noviembre es pasado y ahora tenemos que enfrentarnos al último mes del año. Si nada cambia radicalmente, lo normal es que no haya demasiadas variaciones en nuestra cuenta y que cerremos el ejercicio en negativo por primera vez en la historia de la estrategia Fuerza Ibex.

Saludos.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Estrategia ROC3: Operar con un drawdown controlado (1)

Hoy vamos a echar un vistazo al comportamiento histórico del sistema de inversión ROC3. Se trata de una técnica basada en el indicador ROC y, por tanto, podríamos englobarla dentro del metagrupo de estrategias de momentum. La idea subyacente es tratar de aprovechar el máximo desplazamiento posible de los impulsos direccionales. La ROC3 es adecuada, por tanto, para tratar de especular con activos que se encuentren inmersos en movimientos tendenciales de medio/largo plazo. Y, por supuesto, el objetivo es alcanzar dicha meta con una ecuación rentabilidad / riesgo más favorable que la que podríamos obtener con un Buy&Hold.

Estrategia ROC3: Aprovechando los impulsos


La meta de la estrategia ROC3 es tratar de obtener la máxima rentabilidad posible de los movimientos impulsivos y evitar operar en el mercado cuando nos encontremos inmersos en movimientos correctivos. Se trata de una técnica que tiene un buen comportamiento en el largo plazo. ¿Qué entendemos por buen comportamiento? Bueno, me refiero a que tenemos entre manos un sistema que nos va a permitir batir ligeramente al benchmark con un drawdown más reducido que el del subyacente. Estamos, por tanto, ante una operativa ideal para inversores de largo plazo.

En realidad, se trata de una estrategia prima hermana del sistema ROC6 que vimos en el blog hace algún tiempo. Al igual que en ese caso, la base de la técnica es el indicador ROC (Rate Of Change). La diferencia es que, en esta ocasión, se emplea un ROC calculado para un período de 3 meses. La idea es, por un lado, entrar alcista en el activo cuando el ROC(3) sea positivo y, por otro lado, abandonar el mercado cuando el ROC(3) sea negativo. Para no estar entrando y saliendo constantemente del mercado se emplea el indicador ATR como colchón. De este modo, compramos cuando el ROC(3) sea mayor que 0,5*ATR y vendemos cuando el ROC(3) sea menor que -0,5*ATR.


En cuanto al rebalanceo, normalmente con esta estrategia se suele usar una revisión mensual. Eso sí, también sería admisible un rebalanceo semanal, siempre y cuando asumamos el incremento de costes de transacción que esto traerá consigo. Es el precio a pagar por disfrutar de la tranquilidad de tener controles más frecuentes de la evolución del sistema. Más adelante, en un futuro post, ya hablaremos de si es más rentable emplear revisión mensual o semanal, una pregunta que los inversores suelen hacerse bastante a menudo. Pero ahora vamos a centrarnos en la evolución histórica de la estrategia.

Estrategia ROC3 desde el año 2005


Dicho lo anterior, vamos ahora a echarle un vistazo a la evolución del sistema durante el ciclo 2005-2018. Durante este período hemos sido testigos de movimientos alcistas y bajistas, así que nos servirá para observar el comportamiento de la estrategia ante entornos variables de mercado. Si todo va bien, la técnica debería ser capaz de maximizar los beneficios durante los impulsos alcistas y tendría que evitar estar comprada durante las correcciones bajistas. Parece un objetivo fácil de cumplir, pero la realidad es que la mayoría de los sistemas son incapaces de alcanzarlo en ciclos de tiempos superiores a 10 años.


En el gráfico anterior podemos ver la evolución de la técnica y de su benchmark asociado. La rentabilidad de la Estrategia ROC3 fue del +56% durante el período 2005-2018. Como índice de referencia vamos a usar, como siempre, el comportamiento de la Cartera Pasiva Bolsa & Materias Primas, cartera compuesta por 12 ETF de Bolsa, REIT, Metales y Materias Primas. El rendimiento de dicho benchmark fue del +76% durante estos últimos 13 años, lo que significa que el sistema ROC3 ha tenido un desempeño inferior en torno a 20 puntos.

Desde un punto de vista normalizado, la rentabilidad de la Estrategia ROC3 ha sido de un +3,4% anualizado durante el ciclo 2005-2018. En paralelo, el índice de referencia marcó un rendimiento del +4,4% durante ese mismo período, así que nuestro sistema lo ha estado haciendo 1 punto peor de forma constante durante estos últimos 13 años. No es que sea una gran diferencia, pero cuando comenzamos a analizar una nueva operativa lo mínimo que podemos esperar es que sea capaz de batir al activo subyacente. En caso contrario, casi es mejor emplear un sencillo Buy&Hold.


Pasamos ahora a analizar los parámetros de gestión del riesgo. En este aspecto, el drawdown máximo alcanzado por la Estrategia ROC3 fue del -20%. Si lo comparamos con el del activo subyacente, situado en -53%, observamos que ha sido capaz de mejorarlo en nada menos que 33 puntos. En cuanto a la volatilidad, nuestro sistema ROC3 marcó un valor del 9%, notablemente inferior al 17% establecido por el índice de referencia. Vemos, por tanto, que este es el punto fuerte de la estrategia, ya que la reducción del riesgo sólo puede calificarse como espectacular.

En líneas generales, aquí tenemos otra estrategia con un comporamiento mediocre en cuanto a rentabilidad y con un gran resultado en relación con el drawdown. Podemos decir que tratamos con un sistema capaz de replicar el activo subyacente (aproximadamente) con un riesgo mucho más reducido que el del benchmark. Aunque no nos haremos ricos con esta operativa, puede ser adecuada para inversores conservadores que no quieran correr demasiados riesgos y que no dispongan de mucho tiempo libre para dedicárselo a sus inversiones.

Evolución de la estrategia en el ciclo 2008-2018


A continuación, vamos a revisar la evolución de la estrategia durante el último ciclo de 10 años. Como ya sabemos, en este período hemos sufrido la crisis inmobiliaria de 2008 y el posterior restablecimiento del mercado. Por tanto, se trata de un ciclo ideal para analizar el comportamiento del sistema durante una tendencia bajista y para verificar su capacidad de recuperación una vez concluidos los descensos. No debemos pasar por alto este tipo de escenarios, ya que hay técnicas siemprealcistas que alcanzan notables rentabilidades durante las tendencias ascendentes pero que, por desgracia, son incapaces de eludir los desplomes de los mercados, con el consiguiente riesgo de ruina para nuestra cuenta de inversión.


En el gráfico anterior podemos observar la evolución de la operativa y del benchmark asociado. La rentabilidad de la estrategia ROC3 durante el ciclo 2008-2018 fue del +29%. Teniendo en cuenta que el Buy&Hold alcanzó un rendimiento del +26%, podemos ver que nuestro sistema ha tenido un comportamiento ligeramente superior. En realidad, 3 puntos de diferencia puede ser considerado un empate técnico, así que mejor vamos a decir que la operativa ha replicado la evolución de los activos subyacentes (que, recordemos, son un abanico diversificado de 12 ETF).

Si nos centramos en los parámetros anuales, podemos indicar que la estrategia ROC3 alcanzó una rentabilidad anualizada del +2,5% durante estos últimos 10 años. Por su parte, el rendimiento anualizado del benchmark se quedó, como no podía ser de otra forma, en un valor muy similar del +2,3%. Ahora la distancia queda establecida en 0,2 puntos favorables a la operativa ROC3, un resultado ligeramente mejor que el obtenido en el ciclo de más largo plazo (2005-2018). En cualquier caso, seguimos hablando de diferencias muy poco relevantes.


Toca ahora revisar los parámetros de gestión del riesgo. El drawdown máximo de la estrategia ROC3 se situó en el -15% durante el período 2008-2018. Si tenemos en cuenta que la máxima excursión adversa del Buy&Hold fue del -53%, estamos hablando de una diferencia favorable de 38 puntos, un valor espectacular. En cuanto a la volatilidad, en el benchmark este ratio se situó en torno al 18%, mientras que el sistema ROC3 fue capaz de reducirlo hasta el 10%. Como vemos, aquí la operativa registra un comportamiento mucho más favorable que el del índice de referencia.

En resumen, podemos decir que tenemos entre manos una estrategia que nos va a permitir igualar la rentabilidad del activo subyacente con un drawdown mucho más reducido. A pesar de lo que pueda parecer, no es fácil encontrar un sistema que consiga minimizar en 38 puntos el máximo drawdown marcado por el índice de referencia. Es un punto fuerte a tener muy en cuenta ya que, en caso de necesidad, nos permitiría utilizar la operativa con doble o incluso triple apalancamiento. De cualquier manera, nos deja libertad para ajustar el ratio rentabilidad/riesgo como más nos convenga.

(Continuará en la segunda parte: Estrategia ROC3: Operar con un drawdown controlado - y 2)

sábado, 24 de noviembre de 2018

Canales de Keltner: la Volatilidad como aliada (y 2)


(Continuación de la primera parte: Canales de Keltner: la Volatilidad como aliada - 1)

¿Cómo identificar un cambio de tendencia?


A continuación, vamos a ver cómo podríamos hacer uso de los Canales de Keltner para tratar de anticiparnos a la aparición de un cambio de tendencia. No se trata de una cuestión menor. Durante la evolución de cualquier impulso tendencial, a la mayoría de los inversores nos resulta sencillo ir capturando beneficios de manera paulatina. Cuando el movimiento llega a la madurez, ya estamos tan acostumbrados a disfrutar de su desarrollo que lo más normal es que ni prestemos atención a las correcciones técnicas que se van sucediendo de manera periódica. Y aquí es donde se encuentra el peligro pues, tras la finalización de la tendencia, se producirá un movimiento en contra de notable profundidad. ¿Cómo podemos diferenciar, sin subjetividad, este giro final de una corrección técnica superficial?

En teoría, los Canales de Keltner nos ayudarán a realizar dicha distinción. Para ello, emplearemos una MME(55 semanas) y un múltiplo de 2 veces el parámetro ATR(14 semanas). Esto es, un indicador KELT(55,2,14). Al igual que en el caso anterior, estamos ante una configuración estándar que podrá ser optimizada en función de nuestras necesidades. Por supuesto, hemos de tener en cuenta que, hagamos el refinamiento que hagamos, el objetivo es que este indicador nos permita abandonar una tendencia agonizante antes de que sea demasiado tarde.


En la imagen anterior podemos ver la evolución del índice Ibex durante los años 2016-2018. Se aprecia claramente como se marcó un máximo en mayo-2017 y, a partir de ese momento, se inició un movimiento descendente. ¿Se trata de una simple corrección o estamos ante un cambio de tendencia? En los orígenes, es complicado diferenciar una estructura de otra. Sin embargo, en marzo-2018 observamos como finalmente el precio toca la banda inferior de Keltner. Se trata de una señal de alerta que no conviene obviar. Al contrario, nos debe servir para incrementar la vigilancia del activo y para comenzar a emplear stops más ajustados.

Al igual que comentamos en el escenario anterior, el alcance de una banda de Keltner por sí sola no debe obligarnos a dar por finalizado un movimiento tendencial. Eso sí, nos debe servir para prestar atención y para certificar el agotamiento de la tendencia en cuanto detectemos una señal de confirmación en el precio. Por ejemplo, en el gráfico anterior, una vez alcanzada la frontera inferior de Keltner, podríamos haber establecido el soporte 9.250 como la última defensa de los toros. Por desgracia para los alcistas, dicho nivel fue perforado finalmente en septiembre-2018, momento en que ya no quedó más remedio que dar por terminada la tendencia de largo plazo.

Operativa de largo plazo y de medio plazo


Como siempre indico, las configuraciones mencionadas anteriormente son válidas para operativas de largo (o de muy largo) plazo. En ellas se opera con velas semanales y nos centramos en tratar de identificar patrones de gran amplitud. La idea es trabajar con estrategias tranquilas y de baja frecuencia operativa, que no nos estén obligando a entrar y salir del mercado todos los meses. De ahí que los indicadores también tengan que estar configurados con umbrales de gran magnitud. A muchos inversores les parecerá que las señales generadas son muy tardías, pero la realidad es que son bastante productivas a largo plazo.

Si lo que queremos es una operativa más activa, que responda a los movimientos de medio plazo del mercado, tenemos una solución bastante simple (y que ya he comentado en varias ocasiones en el pasado). Para poder adaptarnos a una estrategia de este tipo, bastará con usar la misma configuración de Canales de Keltner mencionada más arriba, pero con los valores expresados en días en vez de semanas. De este modo, para poder identificar la finalización de una tendencia de medio plazo, usaremos una MME(55 días) y un múltiplo de 2 veces el parámetro ATR(14 días). Esto bastará para responder con mayor celeridad a los cambios del mercado.


En la imagen anterior podemos ver de nuevo la evolución del Ibex, pero esta vez centrados en un período más pequeño comprendido entre abril y septiembre de 2017. Al igual que en el gráfico semanal, se observa el máximo alcanzado en mayo-2017. En esta ocasión, el indicador de Canales de Keltner dibujado utiliza la configuración diaria en vez de semanal. De este modo, el precio acanza la banda inferior de Keltner en agosto-2017 y nos permite establecer el soporte clave de la tendencia alcista en los 10.200 puntos. A finales de agosto se perforó dicho nivel y se dio por concluido el movimiento tendencial al alza.

Como vemos, un mismo gráfico nos puede mostrar dos escenarios distintos, según estemos orientados al largo plazo o al medio plazo. En este caso, el inversor de medio plazo hubiese dado por concluida la tendencia en el nivel 10.200 puntos, mientras que el inversor de largo plazo no hubiese confirmado su finalización hasta el nivel 9.250 puntos, casi 1.000 puntos más abajo. En esta ocasión, la estrategia de medio plazo se hubiese ahorrado un descenso de 1.000 puntos, pero eso no significa que a largo plazo su rentabilidad vaya a ser mayor. Se trata simplemente de dos estilos diferentes de inversión y nosotros, como traders, debemos concentrarnos en emplear el que mejor se adapte a nuestra psicología.


Conclusiones acerca de los Canales de Keltner


Las que acabamos de ver son dos formas clásicas de operar con los Canales de Keltner, pero no son las únicas. En ocasiones se emplean de manera similar a las Bandas de Bollinger y hay traders que los utilizan de otros modos mucho más sofisticados. Pero comentar todo esto nos llevaría bastante más tiempo, así que mejor lo dejamos para un futuro post adicional. Simplemente quedémonos con la idea de que los indicadores pueden ser usados de diversas formas y de que no necesariamente tenemos que operar con ellos con el formato clásico en que fueron concebidos.

En cualquier caso, independientemente de la variante utilizada, los Canales de Keltner siempre disfrutarán de una gran ventaja. Y es que en su construcción se emplea el ratio ATR, lo que significa que la graficación siempre estará adaptada a la volatilidad del activo que estemos analizando. No estamos hablando de un valor calculado de forma genérica, sino de un indicador que se irá adaptando a la idiosincrasia de cada mercado. Si el activo es sosegado, los Canales se dibujarán más próximos a la MME y si el activo es volátil, la distancia con respecto a dicha media móvil será mucho más amplia. A eso me refiero con lo de adaptable.

Eso sí, debemos recordar (y nunca me cansaré de repetir esto) que las conclusiones extraidas de los Canales de Keltner tendrán que ser confirmadas por algún otro indicador y, por supuesto, por el precio del activo. En el caso de sobreextensiones, por ejemplo, nunca estará de más cotejar los resultados de Keltner con los de algún oscilador como el RSI o el Estocástico. Y en el caso de cambios de tendencia será imprescindible confirmar el giro de mercado con la pérdida de algún soporte (o resistencia) relevante para el medio/largo plazo. Por muy bueno que sea un indicador, siempre será sumamente peligroso utilizarlo en solitario.


Por tanto, lo ideal será incorporar los Canales de Keltner a nuestras estrategias de inversión habituales y tratar de aprovechar la información proporcionada para mejorar las señales de nuestro sistema. Por mucho tiempo que llevemos usando una determinada técnica, nunca viene mal optimizarla. Recordad que los mejores traders nunca dejan sus estrategias en funcionamiento estático, sino que siempre están intentando mejorarlas con nuevas herramientas o con nuevas reglas cuyo propósito es tratar de aprovecharse de las ineficiencias detectadas en los activos analizados. Es lo que se denomina evolución continua de los sistemas de trading.

Pues nada, esto es todo lo que quería comentaros con respecto a los Canales de Keltner. Espero que lo explicado os haya servido para descubrir algo nuevo y, lo que es más importante, que os resulte útil para optimizar vuestras técnicas operativas. Al fin y al cabo, el objetivo último es tratar de definir estrategias consistentes y rentables.

Saludos.


sábado, 17 de noviembre de 2018

Canales de Keltner: la Volatilidad como aliada (1)

Hoy vamos a hablar de uno de mis conceptos favoritos. Aunque no se encuentra entre los más conocidos del mundo del trading, se trata de un indicador que no puede faltar en mis gráficos de largo plazo. La información extraída de su lectura nos permitirá saber dos cosas muy importantes. Por un lado, sevirá para marcarnos el fin de un impulso anterior y el inicio de un nuevo movimiento tendencial. Por otro lado, también nos permitirá ser conscientes de si un determinado mercado se encuentra sobreextendido o si, por contra, aún puede disfrutar de un impulso adicional. ¿Qué más le podemos pedir a un indicador?

Canales de Keltner: la Volatilidad como aliada


En esta ocasión vamos a hablar de una graficación que no figura entre las más populares del análisis técnico. A pesar de ello, la información proporcionada por este indicador no deja de ser relevante. Su fórmula se construye a partir del ATR (Average True Range), parámetro este último que evoluciona en función de la volatilidad del activo subyacente. Por tanto, los Canales de Keltner tendrán la ventaja de no ser niveles fijos, sino que se adaptarán a la idiosincrasia del mercado sobre el que estemos trabajando: se trazarán más ajustados en el caso de productos tranquilos y más holgados en el caso de activos con un comportamiento más volátil. Esto en sí mismo es ya una gran ventaja.


Para implementar esta fórmula necesitamos, en primer lugar, una Media Móvil Exponencial (MME), que será la que nos sirva de guía para graficar el indicador. El período de esta MME será el primer parámetro configurable. A continuacion, los Canales de Keltner se dibujarán como envolventes de dicha MME. ¿A qué distancia de la misma? Pues la distancia se definirá como un múltiplo del ATR del activo, lo que constituirá el segundo parámetro configurable. Obviamente, necesitaremos un tercer y último parámetro, que será el período del ATR. Resumiendo, los Canales de Keltner se construirán a partir de los siguientes componentes:

1º) Una MME (Media Móvil Exponencial) y su período.

2º) Un ATR (Average True Range) y su período.

3º) Un múltiplo del ATR anterior.

Estos parámetros son los que hay que incluir en la nomenclatura del indicador. De este modo, si establecemos la denominación KELT(X,Y,Z) para los Canales de Keltner, el significado de cada componente será el siguiente:

1º) Parámetro X: Período de la MME asociada.

2º) Parámetro Y: Múltiplo del ATR a emplear para las envolventes.

3º) Parámetro Z: Período del ATR asociado.


En la imagen anterior podemos ver esto de un modo más gráfico. En el ejemplo aparece el indicador KELT(55,5,14). Esto significa que los Canales de Keltner son envolventes de una MME(55) y que se encuentran a una distancia de ella igual a 5 veces el valor del ATR(14). Como siempre, una imagen vale más que mil palabras y, en esta ocasión, nos sirve para mostrar de forma nítida cómo se construye esta estructura. La mayoría de las plataformas gráficas permiten seleccionar este tipo de canales, aunque hay que reconocer que todavía quedan bastantes sitios en los que no se ha considerado necesario incluir este indicador.

¿Cómo leer los Canales de Keltner?


Los Canales de Keltner son muy útiles para ayudarnos a operar activos que se encuentren inmersos en un movimiento tendencial. Como hemos dicho más arriba, fundamentalmente sirven para indicarnos, por un lado, cuándo un impulso ha entrado en situación de sobreextensión y, por otro lado, cuándo se está produciendo un cambio de tendencia. La identificación de cualquiera de estos dos escenarios nos permitirá abandonar el mercado correspondiente antes de que nuestra operación se vea afectada por pérdidas demasiado abultadas.

Cuando un activo se encuentra inmerso en una tendencia de gran fortaleza, en numerosas ocasiones el movimiento se extiende más allá de lo razonable y en ese momento decimos que el impulso se ha sobreextendido. Aunque es fácil definirlo, a la hora de la verdad no es tan sencillo saber cuándo el precio ha entrado en la zona sobreextendida. Aquí es donde entran en juego los Canales de Keltner, que nos permitirán hacernos una idea del umbral en el que un determinado mercado ha pasado de una tendencia saludable a un impulso peligrosamente extendido.

Tip: Aquí podemos echarle un vistazo a los diferentes Tipos de Inversiones Financieras

Por otra parte, otro de los escenarios que dificulta el sueño de los inversores de corto/medio plazo es el de cambio de tendencia. Cuando un impulso se encuentra en plena construcción, es relativamente sencillo capturar beneficios y no es necesario prestar demasiada atención a las correcciones técnicas que van salpicando su desarrollo. Sin embargo, cuando el movimiento se agota, se produce un cambio de tendencia y en esa situación no resultará demasiado agradable encontrarse en el lado incorrecto del desplazamiento. Los Canales de Keltner nos ayudarán a diferenciar una simple corrección técnica de un escenario más conflictivo de final de tendencia.


¿Cómo identificar un mercado sobre-extendido?


En primer lugar, vamos a ver cómo podríamos aprovechar los Canales de Keltner para alertarnos de la aparición de una sobre-extensión en el mercado. Recordemos que un movimiento sobreextendido es aquel que, sin ningún tipo de soporte fundamental, ha sufrido un gran desplazamiento de precio en un corto período de tiempo. La lógica nos dice que lo más probable es que el mercado deshaga parte del camino recorrido y que sufra una reversión a la media de manera más o menos abrupta. Eso sí, el problema viene a la hora de decidir cuál es el punto en el que un activo concreto ha entrado en sobreextensión.

Para definir este umbral de sobreextensión usaremos los Canales de Keltner. Con ese fin, emplearemos una MME(55 semanas) y un múltiplo de 5 veces el parámetro ATR(14 semanas). Esto es, un indicador KELT(55,5,14). Obviamente, esta es una configuración estándar y, como tal, podrá ser refinada en función del activo operado y de los parámetros que mejor se adapten a nuestro estilo de trading. Eso sí, aseguraos mediante backtesting de que los nuevos valores elegidos os proporcionan un mejor ratio rentabilidad/riesgo que los umbrales predefinidos.


En la imagen anterior podemos ver la evolución del Nikkei durante los años 2016-2018. Tal y como se observa, estamos ante una fuerte tendencia alcista. Nuestro instinto nos dice que, en algún momento del año 2017, el mercado se ha extendido demasiado. Afortunadamente, los Canales de Keltner nos permiten traducir dichas sensaciones en algo más sólido. En octubre-2017 podemos apreciar como el precio comienza a tocar la frontera superior de Keltner por lo que, de ahí en adelante, podremos cambiar de un stop holgado a un stop ajustado. Una vez recibida la alerta, la idea es devolver lo mínimo posible del impulso sobreextendido del que hemos disfrutado.

En cualquier caso, hemos de ser conscientes de una cosa. En la imagen podemos observar que el precio se sostiene tocando la línea superior del canal durante 4 meses, desde octubre-2017 hasta enero-2018. Esto nos viene a decir que, una vez alcanzado el Canal de Keltner, no debemos abandonar inmediatamente el activo. Lo más razonable es incrementar la vigilancia y esperar la aparición de una señal bajista del precio antes de ejecutar la salida. En este caso, en enero-2018 se produjo la esperada aparición de un patrón bajista de velas, lo que nos indujo a abandonar la posición en torno al nivel 23.000 puntos.

(Continuará en la segunda parte: Canales de Keltner: la Volatilidad como aliada - y 2)

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