EL TAMBOR DE LA BOLSA - Trading en los Mercados Financieros desde 2007

sábado, 16 de junio de 2018

ADX: Cómo operar a favor de la tendencia (y 2)


(Continuación de la primera parte: ADX: Cómo operar a favor de la tendencia - 1)

Stoploss inicial y Trailing Stop de seguimiento


Para evitar las señales falsas, todo buen sistema de trading de corto plazo debe incorporar entre sus reglas el establecimiento de un stoploss de entrada. Tengamos en cuenta que un 60% ya se considera un notable porcentaje de acierto para una estrategia. Eso significa que, en un 40% de nuestras entradas, el precio se va a volver en contra nuestra. Si no frenamos las pérdidas en un momento determinado, el movimiento en contra podría llegar incluso a quebrar nuestra cuenta. Cuanto más apalancados vayamos, más necesaria será la utilización de esta herramienta con el objetivo de mantener una esperanza matemática positiva en nuestro sistema.

En particular, como complemento de las señales anteriores lo ideal sería situar el stoploss inicial en el nivel mínimo de las dos velas previas a la ejecución de la orden. Obviamente, se trata sólo de una guía y no de algo obligatorio, ya que existen muchas más alternativas para el posicionamiento del stoploss. El mencionado es un stop que suele funcionar bien para las operativas de corto plazo. Por contra, si nuestra idea es trabajar la posición más a medio plazo, tendremos que buscar un stop algo más holgado que nos permita disfrutar del impulso completo.

Tip: Aquí tenéis varias ideas para batir a los índices por 4 puntos anualizados


Adicionalmente, la operativa debe llevar asociada un trailing stop. Normalmente, los stops de seguimiento suelen estar relacionados con la evolución del precio del activo. Sin embargo, en esta ocasión vamos a usar un trailing asociado directamente con el valor del ADX. De esta manera, en cuanto detectemos que el indicador cae por debajo del nivel 40, tendremos vía libre para abandonar la posición. Recordemos que un ADX por encima de 40 marcaba la aparición de una tendencia muy fuerte, así que la pérdida de dicho umbral señala que la tendencia ha pasado a ser más madura. Por tanto, probablemente se trata de un buen momento para recoger beneficios.

Esta sería la forma correcta de trabajar nuestra operativa con un stoploss inicial y con un trailing stop que nos permitan gestionar el riesgo de forma efectiva. En resumen, estos serían los pasos a seguir tras la ejecución de la orden de entrada.

5º) Establecer stoploss inicial: una vez ejecutada la orden de entrada, calcularemos el nivel mínimo del precio de las dos velas previas a la apertura de nuestra posición. Situaremos el stoploss ligeramente por debajo de dicho soporte de corto plazo.

6º) Establecer trailing stop: junto al stoploss inicial, vamos a establecer también un stop de seguimiento. Para ello, usaremos como referencia el ADX (de 14 períodos) en vez del precio del activo. Cuando, al cierre de una vela, detectemos que el ADX ha caído por debajo del umbral 40, procederemos a abandonar la posición y a recoger los beneficios acumulados.


Operar la tendencia con el Indicador ADX


Para mejorar el comportamiento de todas las reglas anteriores, podríamos añadir un último filtro que tuviese en cuenta el valor del propio ADX. Hasta ahora, básicamente hemos estado trabajando con las líneas +DI / -DI y con stoploss asociados a las operaciones abiertas. Sin embargo, ya Welles Wilder indicó en su día que los cruces de las líneas DI eran más fiables si se seguían cuando existía una fuerte tendencia de fondo. Por tanto, la idea consistiría en añadir una regla adicional a las anteriores que nos asegure que sólo entraremos en el mercado cuando la tendencia muestre la suficiente fortaleza como para darnos una alta probabilidad de éxito.

¿Y cuál es el umbral ADX que nos va a dar vía libre para entrar en el mercado? Bien, ya en su momento dijimos que el nivel 40 se correspondía con tendencias muy fuertes. Sin embargo, si esperásemos hasta dicha cota estaríamos entrando demasiado tarde en los activos financieros. Por otra parte, las lecturas por debajo de 20 nos indican que nos encontramos en un rango lateral. Por tanto, estará totalmente prohibido lanzar órdenes de compra en el mercado cuando el ADX esté dibujando una curva por debajo del suelo establecido por dicho nivel 20.


Las lecturas por encima de 20 se asocian a tendencias incipientes y aquellas que superan el umbral 25 se consideran tendencias ya establecidas. Según Wilder, lo más recomendable era lanzar las órdenes de entrada en el mercado cuando el ADX cerrase sobre el nivel 25. Así que, si somos conservadores, esa será la regla que debamos incorporar a nuestro sistema. Eso sí, si nos consideramos un poco más agresivos, podríamos comenzar a operar en cuanto veamos valores del ADX por encima del nivel 20. De esta forma se aumenta el beneficio potencial a cambio de un descenso en el porcentaje de operaciones ganadoras.

El filtro del valor del ADX constituiría la última regla para la generación de las señales clásicas que hemos estado viendo en el post de hoy. Sería la siguiente.

7º) Operar sólo si el ADX es mayor que 25: para incrementar la probabilidad de éxito de nuestra operación, sólo deberemos entrar en el mercado cuando el ADX (de 14 períodos) supere, al cierre, el umbral 25. Aunque se hayan cumplido el resto de reglas, la orden de entrada quedará retenida hasta que veamos valores superiores a 25.


Conclusiones de la Operativa con ADX


El ADX era, hasta no hace demasiados años, el indicador favorito de Welles Wilder. Solamente eso ya debería generar en nosotros cierta curiosidad acerca del funcionamiento de este ratio. En su momento su creador dijo que, si tuviera que quedarse con un único indicador para operar, elegiría el ADX. Obviamente, la idea es utilizarlo en combinación con las herramientas que sean necesarias para optimizar sus resultados. Pero las afirmaciones anteriores nos dan una idea de la importancia de saber interpretar este ratio.

Hoy hemos visto una de las formas clásicas de generación de señales de compra/venta en el mercado a partir del ADX. Por supuesto, 40 años después de su creación, existen otros sistemas de especulación con ADX alternativos al original. Pero bueno, independientemente de que escojamos una u otra variante, nunca viene mal conocer cuáles fueron los orígenes de un indicador tan famoso como este. Por supuesto, será labor nuestra realizar los backtesting necesarios y escoger la idea que maximice los resultados de nuestra operativa.

En líneas generales, cuando el ADX tenga pendiente positiva y se encuentre por encima de 40, se deberían obtener rendimientos más que notables con las estrategias de trend following. Por contra, si el indicador se encontrase por debajo de 20, todavía no se habría iniciado ninguna tendencia y lo mejor sería aplicar técnicas de trading en rango. Incluso aunque el ADX haya perdido su pendiente positiva, si el valor sigue manteniéndose por encima de 25, todavía nos encontraríamos en un escenario aceptable para los sistemas tendenciales. Todo dependerá del riesgo al que estemos dispuestos a someter a nuestra cuenta.

Tip: Aquí podéis echar un vistazo a las Señales de trading de triple confirmación


Por último, hay que puntualizar que, a pesar de las bondades del ADX, lo más recomendable es usarlo en conjunción con otras herramientas. Como cualquier otro ratio, este también produce un determinado porcentaje de señales falsas. Si lo usamos en solitario, estos fallos se convertirán en operativas perdedoras. En cambio, si confirmamos los datos del ADX con otros indicadores alternativos, disminuiremos el porcentaje de errores y, por tanto, eliminaremos un gran número de trades perdedores. Nuestro gráfico de precios debe venir siempre acompañado de la cantidad óptima de indicadores: este número, por el bien de nuestra cuenta de especulación, no debe ser ni demasiado alto ni demasiado bajo.

Pues nada, eso es todo lo que tenía que decir con respecto a las señales generadas por el indicador ADX. En realidad, solamente hemos examinado las señales clásicas así que, si tengo tiempo, otro día intentaré hablar acerca de algunas estrategias modernas basadas en el ADX. Mientras tanto, podéis dejarme aquí abajo las dudas que os vayan surgiendo.

Saludos.

jueves, 14 de junio de 2018

Club 2040: Esperando rupturas de resistencias

Ya hemos cerrado mayo y la verdad es que los mercados financieros siguen sin recuperar la fortaleza del ejercicio pasado. Cierto es que parece haberse iniciado un nuevo impulso alcista de medio plazo, pero aún está pendiente su confirmación mientras no se produzca la ruptura de las resistencias clave. En cualquier caso, no estamos peor que hace unos meses, así que ahora toca armarse de paciencia y ver si finalmente tenemos breakouts alcistas o si, por contra, somos testigos de una nueva recaída hacia los soportes. En función del evento que se produzca, tomaremos las acciones oportunas.

Club 2040: Esperando rupturas de resistencias


En el anterior repaso de la estrategia comentábamos que la cuenta había ido reduciendo paulatinamente las minusvalías acumuladas durante el primer trimestre del año (ver post Club 2040: Reduciendo las pérdidas acumuladas). Obviamente, estos ascensos habían ido de la mano de las subidas de los índices internacionales, principalmente del Eurostoxx. El selectivo europeo había pasado desde el -9% de marzo hasta el -2% de finales de abril. Con ese escenario de fondo, lo importante era que nuestra cartera operativa capturase buena parte de los rendimientos generados.

El Eurostoxx siguió subiendo y a mediados de mayo alcanzó un máximo en los 3.600 puntos. Ahí se agotó la gasolina y, con posterioridad, el índice sufrió una caída de notable intensidad. En tan sólo 7 sesiones la cotización descendió hasta los 3.380 puntos, donde ha quedado situado el mínimo relativo vigente. El tiempo y los gráficos nos dirán si estamos ante una simple corrección técnica o si se trata de algo más grave. Al resto de mercados mundiales no le ha ido mucho mejor: el SP500 acumula una minusvalía en el ejercicio del -1%, el Eurostoxx del -5%, el Nikkei del -7%, el Ibex del -8% y los Emergentes del -6%. Como vemos, ya no hay discordancias entre ellos y todo apunta a que vamos a tener un 2018 bastante complicado...


En el gráfico anterior podemos ver la evolución comparada de la estrategia y de su benchmark asociado. La cartera Club 2040 cierra mayo con una minusvalía del -1%. En paralelo, el Eurostoxx perdió algunos puntos y acabó con un -5%. Esto hace que la diferencia a nuestro favor se sitúe en torno a los 4 puntos. Básicamente, tras algunos movimientos de ida y vuelta, nuestra cuenta se encuentra en el mismo lugar que cuando escribimos el último post hace un mes. Veamos si somos capaces de volver a la senda de las ganancias en junio.

Composición de la cartera Club 2040


Debido a la indecisión existente actualmente en los mercados, ni que decir tiene que no hemos realizado ningún cambio durante este último mes. Ahora lo más recomendable es mantener la estructura actual y esperar acontecimientos. Mientras los índices no se decidan a superar resistencias o a perforar soportes, cualquier operación que realicemos podría empeorar nuestra rentabilidad. Si finalmente se rompiesen a la baja los soportes clave, ya tendríamos tiempo de ir reduciendo paulatinamente nuestra exposición a renta variable. Mientras tanto, un poco más de paciencia.

Dicho lo anterior, las posiciones que a día de hoy tengo activas con lotaje del 100% son las siguientes: Carmignac Patrimoine con un rendimiento del -2%, Bestinfond con un +1%, Bestinver Bolsa con un +4%, GS Emerging Markets con un -3%, Seilern Stryx World Growth con un +8% y Candriam Emerging Markets con 0%. El resto de los fondos los mantenemos en cartera, pero con un 10% del lote máximo (como ya sabéis, 10% es el lotaje mínimo que actualmente tengo establecido para los activos de la cuenta de largo plazo).


Ahora nos encontramos en un claro momento de indecisión en los mercados. A pesar de ello, la situación no es la misma en todas las regiones. El SP500, por ejemplo, ha roto la resistencia clave de los 2.720 - 2.750 puntos, así que en EE.UU. estamos siendo testigos del inicio de un nuevo movimiento alcista de medio plazo. Sin embargo, no podemos decir lo mismo del Eurostoxx, que aún se encuentra un 2% por debajo de sus resistencias relevantes (3.520 - 3.560 puntos). La debilidad en Europa es todavía patente, sobre todo por la situación política en Italia, y eso hace que sus índices nacionales se encuentren muy retrasados. Por desgracia, mientras los europeos no seamos capaces de cambiar el signo de nuestros parquets, los mercados bursátiles mundiales van a tener que tratar de subir con ese lastre.

Pues nada, eso es todo lo que hay que contar con respecto a mayo. Cambiamos el foco y nos centramos ahora en tratar de aprovechar las oportunidades de junio. Debemos prestar atención a las resistencias clave del Eurostoxx, ya que la superación de las mismas dejaría vía libre al inicio de movimientos alcistas en todas las bolsas internacionales. Veamos cómo van evolucionando los mercados durante las próximas semanas...

Saludos.

sábado, 9 de junio de 2018

ADX: Cómo operar a favor de la tendencia (1)

Hace algún tiempo estuvimos viendo en qué consistía el indicador ADX y cuál era la forma de leer los resultados de su fórmula matemática. Nos quedó pendiente echarle un vistazo a los diferentes tipos de señales que puede generar este indicador a la hora de trabajar con las tendencias. Puntualizar que, aunque hoy en día ya existen métodos alternativos de interpretación de este ratio, en el post nos vamos a centrar en las señales consideradas clásicas. Son las que han resistido el paso del tiempo y, por tanto, son más fiables que las teorías elaboradas durante la última década.

ADX: Cómo operar a favor de la Tendencia


Como ya vimos en su día, el indicador ADX es un ratio creado específicamente para identificar la aparición de un movimiento tendencial y para medir la fortaleza del mismo. Para obtener dicha información se emplea tanto el propio parámetro ADX como sus dos líneas asociadas (+DI y -DI). Tal y como dijimos, fue creado por Welles Wilder en 1978, así que estamos hablando de una fórmula que ya ha cumplido los 40 años de historia. Hoy en día podemos encontrar cientos de indicadores en internet, pero se cuentan con los dedos de las manos aquellos que siguen estando en primera fila tras cuatro décadas de vida.

Como curiosidad, mencionar que Welles Wilder presentó en 1978 una constelación de ratios que marcaron un antes y un después en el análisis técnico. Fueron los que se podrían denominar como los primeros indicadores "modernos", presentados en una época en la que todavía quedaban más de 20 años para la popularización de los sistemas automáticos. Junto al ADX, nos referimos a los siguientes: ADXR (ADX Rating), ATR (Average True Range), RSI (Relative Strength Index), SAR (Stop And Reverse), DM (Directional Movement), VM (Volatility Movement), etc... Como vemos, fue el precursor de toda la fiebre creativa que vino después...


En líneas generales, el umbral que podemos considerar como clave en el indicador ADX es el nivel 25. Por encima de dicha cota, nos encontramos ante un movimiento tendencial. Por debajo, hablaríamos de una tendencia débil o, si ni siquiera llegamos al nivel 20, de un entorno claramente lateral. Ya solamente con esta información podríamos mejorar notablemente cualquier sistema de trading tendencial cuya base sea el Price Action. Ya sabemos que el precio es el dato más importante de un gráfico, pero nunca viene mal confirmar las proyecciones con algún indicador que haya demostrado tener un buen comportamiento a lo largo de los años.

ADX: Señales de inicio y fin de Tendencia


Dicho lo anterior, pasemos a echar un vistazo a las señales que se pueden generar a partir del ADX, según la visión clásica de Wilder. Con el paso del tiempo se han ido ideando nuevas estrategias usando niveles alternativos y cruces adicionales a los propuestos en 1978, pero eso ya los dejaremos para otro día. Aunque finalmente no la vayamos a utilizar, considero imprescindible saber cuál era la forma original de operar con este indicador. Una vez tengamos dicho conocimiento, incluso nosotros mismos podemos plantearnos la generación de señales tendenciales a partir de nuestra propia interpretación del ratio.

En primer lugar, hemos de tener en cuenta la situación relativa de las líneas +DI y -DI (Directional Indicators) que están asociadas al ADX. Tendremos los siguientes casos:

- Tendencia alcista: Nos encontraremos en un movimiento tendencial alcista cuando la línea +DI se encuentre por encima de la línea -DI. En este escenario sólo tendremos que buscar operativas de trading al alza.

- Tendencia bajista: Nos encontraremos en un movimiento tendencial bajista cuando la línea +DI se encuentre por debajo de la línea -DI. En este escenario sólo deberemos buscar operativas de trading a la baja.


Un sistema de trading muy sencillo consiste en operar con cruces de los DI de 14 períodos. Aunque normalmente sólo se emplean como identificadores de movimientos alcistas o bajistas, en este caso los DI serían los que directamente nos proporcionarían la señales de entrada/salida en el mercado. La operativa sería del siguiente modo.

- Señal de entrada alcista: En el momento en que tengamos un cruce de los DI y observemos que la línea +DI se coloca por encima de la línea -DI, tendríamos una señal de entrada alcista en el mercado. Cerraríamos la posición bajista y la entrada al alza se realizaría en la apertura de la siguiente vela.

- Señal de entrada bajista: En el momento en que tengamos un cruce de los DI y observemos que la línea -DI se coloca por encima de la línea +DI, tendríamos una señal de entrada bajista en el mercado. Cerraríamos la posición alcista y la entrada a la baja se realizaría en la apertura de la siguiente vela.

Este es el sistema básico para operar con el ADX, ya que tenemos señales de entrada/salida claramente definidas. En el momento en que se produzca una señal de entrada en un sentido, cerraríamos la posición que tengamos abierta en el sentido contrario y ya está. Más sencillo casi imposible. Eso sí, como os podéis imaginar, esta técnica produce un gran porcentaje de señales falsas, ya que no utiliza filtro de ningún tipo. Hemos de tener cuidado al emplearla con cualquier activo, ya que su uso en solitario probablemente no produzca rentabilidades positivas a largo plazo.


Filtro mediante la regla del Punto Extremo


Uno de los filtros más conocidos de las señales anteriores se realiza mediante la llamada regla del Punto Extremo. ¿Qué es el punto extremo de Wilder? Bueno, pues con este concepto simplemente nos estamos refiriendo al máximo (o el mínimo) de la vela en la que se produce el cruce del +DI sobre el -DI (o del -DI sobre el +DI). De esta forma, las señales de compra sólo se confirmarán cuando, en las velas posteriores al cruce de las líneas DI, el precio consiga superar el máximo (en tendencias alcistas) o el mínimo (en tendencias bajistas) establecidos por el punto extremo. El procedimiento sería algo así:

1º) Cruce de las líneas DI: en primer lugar, detectaremos la aparición de un cruce de líneas DI (de 14 períodos) y observaremos como, al cierre de una determinada vela, el +DI queda por encima del -DI. De esta forma, quedaría activado el escenario alcista.

2º) Establecer el punto extremo: una vez se ha producido el cruce anterior, fijaremos el punto extremo en el máximo de la vela que acaba de cerrar. De esta manera, dicho máximo queda establecido como el nivel de trigger para nuestra estrategia.

3º) Superación del punto extremo: posteriormente vigilaremos si, en las velas posteriores al cruce de los DI, el precio es capaz de superar el punto extremo. Si la perforación del máximo se produce al cierre de alguna de las velas, entonces tendremos nuestra señal de entrada.

4º) Apertura de operativa alcista: una vez se ha producido la superación del punto extremo, procederemos a entrar en el mercado en la apertura de la siguiente vela cotizada. Obviamente, realizaremos la apertura de un trade alcista.


Con este sencillo filtro, las señales producidas por los cruces DI mejoran exponencialmente sus porcentajes de acierto. A pesar de que era algo predecible, siempre se agradece una mejoría en el ratio de operaciones ganadoras. En los puntos anteriores hemos visto cómo se lanzaría una operativa alcista, pero los pasos serían totalmente análogos para una operativa bajista. Simplemente habría que cambiar +DI por -DI y máximo por mínimo, y así tendríamos el procedimiento de entrada a la baja. Aunque hemos añadido algo de complejidad al sistema, las reglas operativas siguen manteniéndose alejadas de la ambigüedad.

(Continuará en la segunda parte: ADX: Cómo operar a favor de la tendencia - y 2) 

jueves, 7 de junio de 2018

Fuerza Ibex: Seguimos sin superar las resistencias

Terminó el mes de mayo y la realidad es que seguimos sin romper las resistencias clave. Por tanto, por muchos deseos que tuviésemos de entrar, no nos queda más remedio que seguir fuera del mercado. Hace 4 semanas todo parecía preparado para que el Ibex superase, por fin, la directriz bajista de medio plazo que viene gobernando el movimiento desde hace ya algún tiempo. Sin embargo, tras tocarla brevemente, el precio se ha girado con fuerza y hemos comenzado a perder altura con fluidez. No nos queda más remedio que seguir teniendo paciencia.

Fuerza Ibex: Seguimos sin superar resistencias


En nuestro anterior repaso indicábamos que, tras las subidas de abril, debíamos estar pendientes de la ruptura de las resistencias relevantes (ver post Fuerza Ibex: Vigilando las resistencias clave). De hecho, situábamos el nivel clave en los 10.400 puntos del Ibex. Pues bien, los ascensos continuaron durante la primera quincena y el 14-mayo marcamos un máximo en los 10.300 puntos. En aquel momento parecía cuestión de tiempo que se produjese la ruptura de la directriz bajista. Incluso ya teníamos preparados varios valores en nuestro radar de seguimiento.

Sin embargo, ahí se le acabó la gasolina a las bolsas europeas. En la segunda quincena de mayo se reanudaron las descensos. De hecho, la velocidad de caída ha sido tal que el Ibex ha llegado a marcar un mínimo en los 9.390 puntos. Esto es, un desplome de casi 1.000 puntos en tan sólo dos semanas de cotización. Al resto de mercados mundiales no le ha ido mucho mejor: el SP500 acumula una minusvalía en el ejercicio del -1%, el Eurostoxx del -5%, el Nikkei del -7%, el Ibex del -8% y los Emergentes del -6%. Como vemos, ya no hay discordancias entre ellos y todo apunta a que vamos a tener un 2018 bastante complicado...


En el gráfico anterior tenemos la evolución comparada de nuestra cuenta y del índice de referencia a lo largo del presente año. Tras los movimientos de las últimas semanas, la cartera Fuerza Ibex cierra mayo con una minusvalía del -6%. En paralelo, el Ibex cae hasta el nivel -8%. Por tanto, volvemos a estar por delante con un diferencia de 2 puntos. Sin embargo, se trata de un escaso consuelo en nuestra situación actual. Seguimos arrastrando los malos resultados de las operaciones lanzadas en febrero y no estamos teniendo oportunidades para recuperarnos. Al menos, aún nos quedan 7 meses de ejercicio para tratar de volver al terreno positivo.

Composición de la cartera Fuerza Ibex


En cuanto a la composición de la cartera, resulta evidente que no hemos realizado ningún cambio durante este último mes. Las caídas de la segunda quincena han anulado cualquier posibilidad de entrada en el mercado. De hecho, hemos eliminado los valores que teníamos situados en el radar (Colonial, Cellnex, Arcelor, Amadeus y Merlin), debido a que no nos encontramos en el mejor escenario para aplicar nuestra estrategia. Llevamos totalmente fuera del mercado desde febrero y cada vez resulta más complicado seguir sin operar. Pero en estas situaciones es cuando tenemos que reforzar nuestra paciencia y evitar cualquier atisbo de precipitación.

Por tanto, en estos momentos seguimos manteniendo todo nuestro capital en el fondo Carmignac Patrimoine. Por desgracia, este producto tampoco lo está haciendo demasiado bien últimamente y durante el mes de mayo ha perdido el -1,1%. Pero bueno, como ya hemos dicho en alguna otra ocasión, no podemos echar la culpa de los resultados de la cartera al comportamiento de nuestro fondo refugio. La idea es que nos sirva para evitar pérdidas de gran calibre y para disponer del mayor capital posible para volver al mercado cuando las condiciones nos sean más favorables. No podemos pedirle rendimientos adicionales.


La verdad es que la situación de los mercados internacionales se ha vuelto a complicar. Y en Europa la cosa es incluso peor por motivos políticos. Los inversores perciben escenarios de inestabilidad en los países periféricos (en estos momentos, sobre todo en Italia y España) y no sienten deseo alguno de posicionar su capital en dichas plazas. Pero no nos engañemos, la cosa tampoco va mucho mejor en EE.UU. y Japón, las otras dos grandes potencias mundiales.

Aunque todavía no se han producido empeoramientos en los datos macro, la realidad es que ya han pasado 4 meses desde que se marcaron los máximos absolutos en los mercados bursátiles. Según la pauta técnica de los 4 meses sin nuevos máximos, ahora tendríamos que vigilar estrechamente los soportes relativos de los principales mercados financieros. Muy atentos, por tanto, al soporte 2.600 - 2.620 puntos del índice SP500.

Pues nada, eso es todo lo que hay que comentar por ahora. Mayo ya es historia y toca concentrarse en junio. Aunque los indicadores no son muy prometedores, no adelantemos acontecimientos y veamos cómo se van esbozando los gráficos durante este mes. Mientras los soportes aguanten, no hay nada que temer. Pero, cuidado, si se pierden dichos niveles podríamos entrar en un escenario bajista de medio/largo plazo.

Saludos.

sábado, 2 de junio de 2018

Backtesting de la Estrategia MM55 (y 2)


(Continuación de la primera parte: Backtesting de la Estrategia MM55 - 1)

Evolución de la estrategia durante los últimos 5 años


Por último, vamos a echarle un vistazo a la evolución de la estrategia durante el último período de corto plazo 2013-2018. Aunque se trata del ciclo menos fiable, no está de más confirmar si los resultados son consistentes con los de medio y largo plazo. Aunque en el mercado bursátil hemos tenido una clara tendencia alcista durante estos años, recordad que estamos aplicando el sistema sobre un conjunto de activos que incluyen tanto Bolsa como REIT y Materias Primas. Por tanto, los rendimientos de corto plazo no necesariamente van a ser mejores que los de medio/largo plazo.


En el gráfico anterior se aprecia la evolución tanto del sistema como del Eurostoxx durante los últimos 5 años. La rentabilidad acumulada por la estrategia MM55 fue del +22% en el ciclo 2013-2018, mientras el Buy&Hold fue capaz de alcanzar un rendimiento total del +38%. El comportamiento, al igual que ocurría en el ciclo de largo plazo, vuelve a ser peor que el del Buy&Hold, lo cual no dice mucho en favor de esta técnica. Hablando en términos absolutos, puede que la operativa se haya visto afectada por la mala evolución de las materias primas, pero en realidad eso sería irrelevante para la comparativa con el benchmark.

Continuando con el análisis, podemos decir que la estrategia MM55 ha obtenido una rentabilidad anualizada del +4,0% durante el ciclo 2013-2018. En paralelo, la operativa Buy&Hold nos habría servido para alcanzar un rendimiento anualizado del +6,6%. Como vemos, el sistema de inversión se ha quedado 2,6 puntos por debajo de su referencia, un resultado aún peor que el mostrado en el ciclo de largo plazo. Podríamos intentar adornarlo de algún modo, pero la verdad es que se trata de unos resultados un tanto decepcionantes. Seguimos sin ver por ningún lado los prometidos 4 ó 5 puntos de diferencia con respecto al benchmark...


Pasamos ahora a los parámetros de control de riesgo. Por lo que respecta al máximo drawdown, la estrategia MM55 fue capaz de mantener su valor en un controlado -13%. En paralelo, el Buy&Hold aumentó este ratio hasta el -23%, por lo que estamos hablando de una reducción de la máxima excursión adversa en torno a 10 puntos. Algo parecido puede decirse de la Volatilidad, que con la estrategia MM55 se reduce desde el 13% original hasta un amortiguado 9%, valor más propio de las inversiones de renta mixta que de las de renta variable.

En líneas generales, los resultados son consistentes con los de medio/largo plazo. La parte mala es que tenemos una estrategia de inversión que, a duras penas, se aproxima a la rentabilidad anualizada del Buy&Hold. La parte buena es que, al menos, dichos resultados se alcanzan con una significativa reducción de los parámetros de riesgo (drawdown y volatilidad). Por tanto, se trata de un sistema de inversión que nos puede ayudar a dormir mejor mientras invertimos en los mercados pero del que, sin embargo, no podemos esperar grandes rendimientos a largo plazo.


Rentabilidad histórica de la Estrategia MM55


Aunque no siempre ocurre así, la verdad es que en esta ocasión los resultados de los ciclos de corto, medio y largo plazo han mostrado bastantes similitudes. Por un lado, la rentabilidad anualizada de la estrategia MM55 se ha movido entre el +3,5% y el +4,8% en los 3 períodos analizados, lo que supone una dispersión de sólo 1,3 puntos. Y, por otro lado, la volatilidad también ha quedado acotada entre el 9% y el 10%, una dispersión también muy reducida de 1,0 puntos. Por tanto, no es difícil hacerse una idea bastante precisa de qué es lo que puede esperarse de la aplicación de esta técnica.

Si nos centramos en el ciclo de más largo plazo, recordemos que la plusvalía obtenida fue del +4,8% anual, un 0,1% por debajo del Buy&Hold. Extrapolando hacia el futuro, podríamos decir que ese es el rendimiento esperado a largo plazo. Si tomamos un activo con una rentabilidad secular en torno al +5% anual, pues eso es lo que vamos a obtener con la Estrategia MM55. Básicamente, es un sistema que se encarga de replicar el mercado subyacente. Como hemos dicho más arriba, los creadores de la técnica prometían batir a los índices por 5 puntos anualizados, pero ya hemos visto que tal desenlace no llega a producirse en ningún escenario.

Afortunadamente, las ventajas de su aplicación aparecen en el lado de la gestión del riesgo. Los resultados globales se obtienen con unos valores relativamente bajos de drawdown y volatilidad. En particular, la máxima excursión adversa queda reducida al -22%, frente al -53% del Buy&Hold. Independientemente del entorno en el que estemos trabajando, siempre se agradece una reducción de 31 puntos en dicho parámetro. El ratio de Calmar queda establecido en torno a un aceptable 0,22. La verdad es que, con un drawdown de esta magnitud, ningún inversor (acostumbrado a operar en renta variable) debería tener problemas para mantener la ejecución de la estrategia a largo plazo.


Conclusiones del backtesting de la Estrategia MM55


Viendo los resultados obtenidos por la estrategia MM55, lo primero que tiene que quedarnos claro es que nosotros somos los únicos responsables del comportamiento de nuestra cuenta de trading. En este caso, los autores prometían batir al benchmark por 4 ó 5 puntos pero, sin embargo, en nuestras pruebas hemos comprobado que sólo consiguen replicarlo. Si ponemos en marcha la operativa y nuestra cartera no consigue batir al índice de referencia, no tendría sentido culpar a los creadores: nuestro análisis ya nos decía que eran unos umbrales que no se iban a alcanzar. Nosotros somos los responsables de la rentabilidad obtenida.

Por supuesto, para extraer los datos anteriores es imprescindible que hayamos hecho nuestros deberes y que hayamos investigado acerca de la rentabilidad potencial que se puede obtener con el sistema de trading candidato. Esto debería hacerse de dos maneras. Por un lado, es imprescindible ejecutar un backtesting sobre el último ciclo de 20 años (o, al menos, sobre los últimos 10 años) para verificar que los resultados cuadran con lo que estamos buscando. Por otro lado, siempre que sea posible, sería interesante poner en funcionamiento la operativa con una cuenta de microlotes (o, al menos, con una cuenta demo) para confirmar que no hay desviaciones con respecto a lo esperado.

Por supuesto, en un entorno teórico lo ideal sería mantener la cuenta demo en funcionamiento durante 20 años antes de dar el visto bueno. Pero como eso es imposible en el mundo real, 1 ó 2 años deberían ser suficientes para verificar si la estrategia es válida o no. Pasado ese tiempo, siempre y cuando el backtesting fuese positivo, podríamos pasar a operar en real con la estrategia analizada. Yo, por ejemplo, tengo una cuenta (la llamo cuenta I+D y en ella empleo bajo lotaje) donde mantengo un vivero de estrategias con backtesting prometedores. Si a los 2 años no he visto nada raro en su operativa, las saco de la cuenta I+D y las incorporo a alguna de mis cuentas con lotaje normal.


Por lo que respecta al backtesting de hoy, comentar que la estrategia MM55 puede ser interesante para todos aquellos inversores que quieran trabajar con una operativa que replique el subyacente con una volatilidad muy reducida. Eso sí, no esperemos rentabilidades espectaculares frente al benchmark. Si el rendimiento histórico del activo de referencia es del +10%, pues esa será la plusvalía con la que tendremos que conformarnos en el largo plazo. Soy consciente de que esto no será suficiente para los traders agresivos pero, en cambio, el sistema podría encajar con los objetivos de inversores más conservadores.

Pues nada, eso es todo lo que quería comentar con respecto al backtesting de la estrategia MM55. Espero que el análisis de hoy os sirva para haceros una idea de la diferencia que podemos encontrar entre lo prometido por los autores de un sistema y la rentabilidad real obtenida cuando lo ponemos en funcionamiento en nuestra cuenta. Bueno, ya sabéis, podéis dejar cualquier duda aquí abajo y yo intentaré responderla en cuanto tenga un hueco libre...

Saludos.

sábado, 26 de mayo de 2018

Backtesting de la Estrategia MM55 (1)

Hace ya algún tiempo estuvimos hablando en el blog de la estrategia de inversión MM55 y de los buenos resultados que se podían obtener en el largo plazo con ella. Pero, como siempre digo, no debemos conformarnos con lo que nos digan y será labor nuestra confirmar que las rentabilidades prometidas son correctas. Por tanto, la tarea de hoy consistirá en ejecutar varios backtesting sobre la MM55 y verificar que se puede batir al benchmark con ella. Confío en que así sea, pero no debemos dar nada por supuesto, por muy atractiva que nos parezca la idea de trading subyacente.

Backtesting de la Estrategia MM55


Podemos considerar la estrategia MM55 como un sistema moderadamente conservador y que requiere muy poca intervención por parte del operador para su puesta en funcionamiento. Eso hace que esté indicado para los inversores que dispongan de un tiempo limitado para el análisis de los mercados o para aquellas personas que, simplemente, no estén interesadas en aprender los mecanismos internos del análisis técnico. En estos casos, tendremos que conformarnos con el objetivo de batir al benchmark, ya que no podemos pretender conseguir rendimientos del 30%-40% con una dedicación tan escasa.

En la presentación de la estrategia se afirmaba que con ella podemos batir al benchmark por un total de 5 puntos anualizados, sobre todo en ciclos superiores a los 20 años. Nosotros, como traders, podemos hacer dos cosas. La primera, creernos la "publicidad" y comenzar a operar con el sistema esperando que al cabo de 20 años el rendimiento coincida con el prometido. Y la segunda, ejecutar todos los backtesting que consideremos necesarios para confirmar que los resultados se mueven en la línea de lo indicado. ¿Cuál de las dos opciones elegiríais vosotros?


Obviamente, todo el mundo es libre de comenzar a operar con confianza plena en los autores del sistema, pero yo personalmente prefiero testear un poco la estrategia antes de incluirla en mi cartera. Creo que ya lo he comentado en alguna ocasión, pero me he encontrado con técnicas que venían con una carta de presentación del +15% anualizado y que, por desgracia, en los test eran incapaces de entrar en terreno positivo. Por supuesto, también hay estrategias que cumplen con lo prometido. No estoy diciendo que todos los autores mientan, simplemente quiero poner de manifiesto que es labor nuestra comprobar quién dice la verdad y quién está ocultando cosas...

Estrategia MM55 desde el año 2005 


En primer lugar, vamos a echarle un vistazo a la evolución de la estrategia desde el año 2005. Para ello, lanzaremos el backtesting sobre el período 2005-2018 y extraeremos los resultados globales de estos 13 años. Evidentemente, los datos históricos no van a ser replicados exactamente por los datos futuros, pero sí que nos van a dar una idea de por dónde se va a mover la estrategia. En general, los ciclos superiores a 20 años suelen ser notables indicadores de las rentabilidades anualizadas futuras, siempre y cuando (obviamente) no se realicen cambios en las reglas del sistema de trading.


En el gráfico anterior se puede apreciar la evolución de la estrategia MM55 (en azul) y del índice Eurostoxx (en rojo). Comentar que la curva presentada corresponde a la aplicación de la estrategia sobre la Cartera Pasiva Bolsa & Materias Primas, compuesta por 12 ETF Sectoriales, de Bolsa, REIT y Materias Primas. La rentabilidad total del sistema fue de un +84% durante el ciclo 2005-2018. Sin tener en cuenta nada más, podemos decir que no se trata de un gran resultado, ya que en 13 años no hemos sido capaces de duplicar la cuenta.

Haciendo un simple cálculo, podemos ver que la rentabilidad anualizada de la estrategia MM55 fue del +4,8% en el período 2005-2018. Se trata de una plusvalía un tanto escasa para un sistema que invierte en renta variable. Como benchmark de nuestra operativa, vamos a usar un Buy&Hold sobre la Cartera Pasiva Bolsa & Materias Primas. Pues bien, este benchmark obtuvo una rentabilidad acumulada del +87% durante ciclo 2005-2018 o, lo que es lo mismo, un rendimiento anualizado del +4,9% en estos 13 años. Desgraciadamente, los resultados del sistema MM55 han sido peores (aunque por poco) en el largo plazo que los alcanzados por un simple Buy&Hold.


Si nos centramos ahora en los parámetros de riesgo, observamos que la estrategia MM55 se quedó en un drawdown máximo del -22%, resultado bastante aceptable. En paralelo, la máxima excursión adversa (MAE) del Buy&Hold se disparó hasta el -53%. Por tanto, nuestro sistema ha sido capaz de reducir la caída en nada menos que 31 puntos, un valor más que notable. Por su parte, la volatilidad también se ha reducido hasta casi la mitad, desde un 19% hasta un 10%. Por tanto, por lo que respecta al riesgo, el sistema ha superado claramente al Buy&Hold.

¿Qué significan estos datos? Bueno, pues básicamente quiere decir que estamos ante un sistema de inversión que replica la rentabilidad del activo subyacente con un drawdown y una volatilidad notablemente más reducida. Estos parámetros ya son más que suficiente para llamar la atención de los inversores conservadores. Sin embargo, he de reconocer que esperaba algo más de esta estrategia en relación con la rentabilidad. Su carta de presentación dice que es capaz de batir al subyacente por 4 ó 5 puntos anualizados, y eso no se ha cumplido ni de lejos en estos últimos 13 años.

Evolución de la estrategia en el ciclo 2008-2018


Pasamos ahora a repetir el proceso anterior, pero esta vez aplicado al ciclo de medio plazo comprendido entre los años 2008 y 2018. El interés de revisar los resultados en diferentes períodos de tiempo viene derivado de la necesidad de verificar la robustez de la estrategia ante distintos escenarios de mercado. Obviamente, las curvas se van a ver afectadas por la evolución de los activos subyacentes, pero la idea es confirmar el mejor comportamiento de nuestro sistema de inversión frente a los índices de referencia.


En el gráfico anterior podemos apreciar la evolución de la estrategia MM55 y del Eurostoxx durante los últimos 10 años. La rentabilidad acumulada por el sistema MM55 durante este período fue del +41%, mientras que con un Buy&Hold nos habríamos quedado en un rendimiento del +34%. En términos absolutos se trata de un mal resultado, ya que el objetivo mínimo que deberíamos esperar es el de duplicar la cuenta cada década. A pesar de todo, hay que tener en cuenta que los sistemas tendenciales son muy dependientes de la evolución de los activos y la realidad es que los subyacentes seleccionados no se han comportado demasiado bien durante el ciclo 2008-2018. 

Bueno, continuemos con el repaso. Por lo que respecta a la rentabilidad anualizada, la estrategia MM55 ha alcanzado un +3,5% desde el año 2008. En cuanto al Buy&Hold, en ese mismo ciclo se ha quedado en un +2,9%. Estamos hablando de plusvalías que apenas cubren la inflación a pesar de estar invertidas al 100% en renta variable. Eso sí, en esta ocasión la estrategia al menos ha sido capaz de batir al Buy&Hold por una estrecha diferencia de 0,6 puntos. Se trata de una simple peculiaridad más que de algo de lo que pueda vanagloriarse.


Echamos ahora un vistazo a los parámetros relacionados con el riesgo. En primer lugar, hay que mencionar que el sistema MM55 ha obtenido un máximo drawdown del -22%, mientras que el Buy&Hold se ha quedado en un valor del -53%. Al igual que en el ciclo de largo plazo, aquí también se ha conseguido disminuir el drawdown en 31 puntos. En segundo lugar, la volatilidad se ha reducido desde el 21% hasta el 10%, un valor por debajo de la mitad del umbral de partida. Por tanto, por lo que respecta al control del riesgo, concluimos que la estrategia de inversión se ha comportado mejor que el Buy&Hold.

Los resultados aquí son similares a los obtenidos en el largo plazo. Podemos hablar de un sistema de inversión que se encarga de replicar al activo subyacente (punto arriba, punto abajo) manteniendo una volatilidad y un drawdown mucho más restringidos que en el Buy&Hold. Aunque el control del riesgo implementado por la estrategia resulta bastante atractivo, la realidad es que únicamente consigue batir al benchmark por 0,6 puntos anualizados, una diferencia demasiado escasa como para ser considerada relevante. Nuevamente, decir que esperaba mucho más en el apartado de rentabilidad.

(Continuará en la segunda parte: Backtesting de la Estrategia MM55 - y 2) 

sábado, 19 de mayo de 2018

ADX: Midiendo la Fuerza de la Tendencia

Aquí tenemos un indicador que siempre me ha llamado la atención y que suelo utilizar a menudo para evaluar el estado de una tendencia en curso. Hablamos del denominado ADX (Average Directional Index) y, según su definición, se trata de un ratio que sirve para medir la fortaleza de una tendencia. Dicho de otro modo, nos permite determinar si un determinado mercado se encuentra en un escenario tendencial o en un escenario lateral. Obviamente, no se trata de una fórmula infalible y, por tanto, deberá ser empleado en combinación con otras lecturas para afinar las valoraciones sobre un determinado movimiento.

ADX: Indicador de Fortaleza de la Tendencia


En el universo del trader existen multitud de indicadores y de osciladores, de manera que probablemente podríamos pasarnos los 365 días del año analizando tanto fórmulas nuevas como clásicas. Sin embargo, eso no haría que nos encontrásemos más cerca de definir una estrategia ganadora; más bien al contrario, tal avalancha de ratios probablemente haría que nos sintiéramos ligeramente confusos y sin tener muy claro cuál es el hilo del que deberíamos empezar a tirar. Esa es la razón por la que siempre digo que debemos ser muy cuidadosos a la hora de invertir nuestro tiempo en el análisis de nuevos parámetros.

Básicamente, yo me centraría en conocer los indicadores clásicos y aquellos otros proporcionados por autores que merezcan nuestro reconocimiento. Por supuesto, aquí incluyo los ratios que hayamos ido creando nosotros mismos durante todos nuestros años de operativa. Solamente con este conjunto de fórmulas ya tendremos más que suficiente para formarnos una visión global sobre la utilidad asociada a cada uno de los grandes grupos de indicadores específicos. A partir de ahí ya podremos ir añadiendo algún que otro ratio destacado, siempre teniendo cuidado de que nuestra caja de herramientas no quede demasiado atestada. Tristemente, un baúl abarrotado tiene la misma utilidad que otro vacío.


Dicho lo anterior, me apresuro a decir que el ADX es uno de los indicadores clásicos (creado por Welles Wilder en 1978) y que, por tanto, se trata de uno de los que considero de estudio obligado. Posteriormente ya decidiremos si lo incluimos en nuestra estrategia de trading, pero en primer lugar es imprescindible que conozcamos su funcionamiento. Cualquier trader experimentado sabrá que ningún ratio es, por sí sólo, capaz de producir señales ganadoras, pero nunca vendrá mal tener información sobre un indicador cuya finalidad es detemirnar si un mercado se encuentra en tendencia (o no) y que, al mismo tiempo, trata de proporcionarnos un valor objetivo que mida la fortaleza de dicha tendencia.

ADX: Reglas de interpretación de la Tendencia


A continuación, vamos a echarle un vistazo a las principales reglas de interpretación de los valores del indicador ADX. Mencionar que estas son las reglas clásicas y que, por tanto, no son la única forma de extraer conclusiones del ADX. He visto por ahí autores que generan señales haciendo una interpretación distinta de los datos del indicador. Pero, eso sí, debemos tener mucho cuidado a la hora de trabajar de forma diferente a la clásica. Es posible que su creador haya descubierto el santo grial, pero también es posible que perdamos nuestra cuenta intentando operar con esa nueva idea.

Tendencia Alcista según el indicador ADX

Dicho lo anterior, centrémonos ahora en la visión tradicional de la fórmula. Si seguís teniendo interés, ya tendréis tiempo de ir más allá. Puntualizar que aquí nos estamos refiriendo siempre al ADX(14), esto es, al ADX de 14 períodos. Las reglas de interpretación son las siguientes.

1º) ADX menor que 20: en este caso hablamos de valores muy bajos, situación que nos desvela la presencia de un mercado sin tendencia definida. Es el escenario ideal para operar con osciladores no tendenciales, ya que aprovecharemos toda la potencia de los mismos.

2º) ADX mayor que 20: el indicador comienza a mostrar mayor fortaleza. Posible nacimiento de una nueva tendencia en el activo. En este escenario deberíamos incrementar la vigilancia del mercado para tratar de incorporarnos al movimiento naciente. Nos encontramos, en cualquier caso, ante una tendencia todavía muy débil.

3º) ADX mayor que 25: se trata del nivel que, de forma clásica, se suele utilizar para decidir si un activo se encuentra en tendencia o no. Según este umbral, podremos comenzar a utilizar estrategias tendenciales cuando el indicador se encuentre por encima de 25.

4º) ADX entre el nivel 20 y el nivel 40: si el indicador está incrementando su valor dentro del rango acotado por los niveles 20 y 40, entonces nos encontramos ante una tendencia de fortaleza creciente. Es el momento de emplear indicadores tendenciales para operar y olvidarnos de los osciladores propios de los mercados laterales.

Movimiento Lateral según el indicador ADX

5º) ADX mayor que 40: se trata de un valor que se sale de lo que sería considerado como una tendencia ordinaria y entra en el territorio de las tendencias muy fuertes. A nivel general, ya han pasado las primeras fases del movimiento tendencial y, más pronto que tarde, el mercado entrará en una fase de agotamiento.

6º) ADX mayor que 50: aquí ya estaríamos hablando de una tendencia extremadamente fuerte. En particular, los valores por encima de 70 se corresponden con las denominadas Power Trends. En cualquier caso, en pocas ocasiones veremos al ADX por encima de 50 de forma sostenida.

7º) Línea +DI del ADX: se considera que estamos ante una tendencia alcista cuando el ADX es mayor que 25 y, al mismo tiempo, la línea +DI (Positive Directional Indicator) se encuentra por encima de la línea -DI. Ese sería el escenario adecuado para la búsqueda de señales al alza.

8º) Línea -DI del ADX: se considera que estamos ante una tendencia bajista cuando el ADX es mayor que 25 y, al mismo tiempo, la línea +DI se encuentra por debajo de la línea -DI (Negative Directional Indicator). Ese sería el escenario adecuado para la búsqueda de señales a la baja.

Con estos puntos ya tendríamos detalladas las reglas básicas de interpretación del ratio ADX y de sus dos indicadores asociados (+DI y -DI). Hasta ahora únicamente tenemos valores objetivos extraídos mediante fórmulas matemáticas. A partir de aquí, ya pueden establecerse diferentes señales de compra y de venta en función de los umbrales de los diferentes parámetros y del precio del activo analizado. Eso sí, hay que puntualizar que contamos, por un lado, con métodos operativos clásicos desarrollados por el creador del ADX (Welles Wilder) y, por otro lado, con otras estrategias más sofisticadas elaboradas con posterioridad por otros autores.

Tendencia Bajista según el indicador ADX

Conclusiones acerca del Indicador ADX


Si empezamos a producir señales de compra/venta con un determinado indicador, la verdad es que ya no estaríamos trabajando con los valores objetivos de dicho ratio sino que, en realidad, estaríamos operando con una estrategia de inversión basada en dicho indicador. Por tanto, en este post simplemente he querido centrarme en la información que proporciona el ADX cuando se encuentra en un determinado nivel y en la forma de interpretarla. En un futuro publicaré otro post en el que comentaré las señales clásicas de especulación que se pueden generar con el ADX. 

Dicho lo anterior, he de mencionar que me parece muy interesante la idea de Welles Wilder de estandarizar con un parámetro el concepto de mercado en tendencia o de mercado lateral. A priori, parece una tarea ingente y muy complicada de alcanzar a partir de una fórmula matemática, por muy sofisticada que sea esta. Pero bueno, como mínimo nos puede servir para confirmar nuestra percepción de que un determinado activo se encuentra en tendencia. Y, sobre todo, nos ayudará a eliminar subjetividad de la tarea de identificación de movimientos tendenciales.

En cualquier caso, como siempre digo, es importante que no basemos todas nuestras decisiones en una única carta (esto es, en un único ratio) y que tomemos las acciones oportunas en función del escenario presentado por nuestro catálogo de indicadores destacados. Esto nos facilitará la confirmación de las señales producidas por el ADX y, al mismo tiempo, nos permitirá desechar los datos del ADX si no coinciden con las conclusiones extraídas por el resto de indicadores. No existe el parámetro santo grial, pero sí que contamos con equipos cooperativos de indicadores que suelen producir buenos resultados técnicos en el largo plazo.

El indicador ADX fue creado por Wilder en 1978

Por lo que respecta al ADX, recordar que sus valores nos indicarán si nos encontramos ante una tendencia (débil, ordinaria o fuerte) o si, por contra, estamos inmersos en un mercado no tendencial. Y, adicionalmente, a partir de sus líneas +DI y -DI sabremos si debemos operar en el lado alcista o bajista del gráfico. ¿Se puede pedir más información objetiva condensada en una fórmula matemática? Bueno, sí, podríamos pedir que generase las señales de compra/venta directamente en el mercado, pero entonces ya estaríamos hablando de un sistema automático de especulación y eso exige cierta complejidad adicional en su tratamiento.

Pues nada, eso era todo lo que quería comentar con respecto a las reglas básicas de interpretación de los datos del ADX. El próximo día, en otro post, hablaremos de las señales clásicas que se pueden generar a partir de dicha información. Mientras tanto, podéis dejar aquí abajo cualquier duda que os vaya surgiendo.

Saludos.

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