EL TAMBOR DE LA BOLSA - Trading en los Mercados Financieros desde 2007

jueves, 18 de octubre de 2018

Club 2040: Seguimos sin reacción alcista

Concluyó septiembre y la realidad es que nuestra cartera de largo plazo sigue sin mostrar una clara reacción alcista. La segunda quincena ha sido bastante mala para los mercados internacionales y eso se ha hecho notar en los resultados. En estos momentos, la esperanza queda depositada básicamente en la continuidad de la tendencia alcista en Estados Unidos. Si los índices comienzan a fallar al otro lado del Atlántico, entonces el desplome en Europa podría ser de gran magnitud. Esperemos que octure haya llegado para salvarnos de dicho escenario...

Club 2040: Seguimos sin reacción alcista


En el anterior repaso comentábamos que, motivado por la debilidad generalizada de los mercados, nuestra cuenta continuaba en rentabilidad negativa (ver post Club 2040: Seguimos con rentabilidad negativa). El fin del verano no nos ha traído mejor suerte y la mayoría de los mercados ha sufrido considerables caídas durante la segunda quincena de septiembre. El Eurostoxx, tras marcar un máximo relativo en los 3.450 puntos, ha tenido que soportar una oleada de ventas que le ha llevado al cierre actual de los 3.340 puntos. Nos encontramos ya a las puertas del importante soporte de medio plazo del nivel 3.300 puntos.

El escenario no es muy prometedor y, sin el apoyo del mercado norteamericano, lo más probable es que el Eurostoxx pierda dicho soporte clave. Eso arrastraría al resto de parquets europeos y, por supuesto, el Ibex no sería ninguna excepción. Quizás octubre nos traiga la reacción alcista, pero también deberíamos estar preparados para lo peor. Por lo que respecta al resto de índices mundiales, la situación no es mucho mejor. Los resultados son los siguientes: el SP500 alcanza una rentabilidad del +5%, el Nikkei está neutral con un 0%, el Eurostoxx acumula una minusvalía del -8%, el Ibex del -12% y los Emergentes del -17%. El rojo va extendiéndose poco a poco...


En la imagen anterior podemos ver la evolución de nuestra cuenta durante septiembre. La cartera Club 2040 ha cerrado el mes con una minusvalía acumulada del -4%. En paralelo, el Eurostoxx se ha quedado en una rentabilidad negativa del -8%. La distancia a nuestro favor queda establecida en 4 puntos, pero a nivel global nuestra estrategia no sale muy bien parada. Llevamos en números rojos desde agosto y en estos momentos ya sólo nos quedan 3 meses para tratar de devolver la cartera al terreno positivo. Todavía hay tiempo para la recuperación, pero para materializarla sería preciso que nos acompañase el entorno de mercado.

Composición de la cartera Club 2040


En cuanto a la composición de la cartera, en este último mes no hemos realizado ningún cambio. Eso sí, tenemos varios productos cerca de los soportes clave así que, si la cosa no mejora en breve, lo más probable será que empecemos a ejecutar stops de protección. Este escenario aplica sobre todo a los fondos de inversión europeos, que son los que más están sufriendo durante las últimas semanas. Si no vemos reacción alcista en estos próximos días, iremos reduciendo posiciones tanto en Bestinfond como en Bestinver Bolsa. Soy consciente de que hablamos de dos grandes productos pero, a pesar de su fama, no es necesario que estemos siempre invertidos en ellos.

Dicho lo anterior, las posiciones que a día de hoy tengo activas con lotaje del 100% son las siguientes: Carmignac Patrimoine con un rendimiento del -5%, Carmignac Securité con un -2%, M&G Optimal Income con un -3%, Bestinfond con un -3%, Bestinver Bolsa con un +1% y Seilern Stryx World Growth con un +12%. El resto de los fondos los mantenemos en cartera, pero con un 10% del lote máximo (como ya sabéis, 10% es el lotaje mínimo que actualmente tengo establecido para los activos de la cuenta de largo plazo).


A pesar de haber dejado el verano atrás, las perspectivas siguen siendo negativas en los mercados internacionales. En estos momentos nos toca estar más pendientes de los soportes que de las resistencias. A este respecto, tendremos que vigilar en el SP500 el rango clave de los 2.730 - 2.700 puntos. Ahí tenemos un importante soporte de medio plazo, cuya pérdida dejaría vía libre a una caída hacia niveles mucho más profundos, tales como los 2.500 puntos. En cualquier caso, debemos recordar que el soporte de largo plazo se encuentra en las proximidades de los 2.350 puntos, así que todavía es pronto para dar por perdida la tendencia alcista de fondo.

Pues nada, eso es todo por lo que respecta a septiembre. Ahora es el momento de centrarse en octubre. Será interesante comprobar si este mes dará pie al inicio de una reacción alcista relevante o si, por contra, marcará el final del movimiento ascendente que ha guiado los mercados desde hace ya casi 10 años. La respuesta la tendremos dentro de algunas semanas...

Saludos.

sábado, 13 de octubre de 2018

Backtesting de la estrategia 3-ATR (y 2)


(Continuación de la primera parte: Backtesting de la Estrategia 3-ATR - 1)

Evolución de la estrategia durante los últimos 5 años


Finalmente, vamos a revisar el desarrollo de la estrategia durante el último ciclo corto 2013-2018. Comentar que en estos 5 años la evolución del mercado ha sido plenamente alcista, sin grandes correcciones. Por tanto, este backtesting nos servirá para validar el comportamiento del sistema con activos que están dibujando movimientos tendenciales muy definidos. Aunque pueda parecer muy sencillo ser rentable en dicho escenario, debemos tener en cuenta que hay técnicas que no soportan demasiado bien las correcciones técnicas de corto plazo.


En la imagen anterior podemos observar la evolución de la curva durante este ciclo de corto plazo. La Estrategia 3-ATR ha obtenido una rentabilidad acumulada del +10% en el período 2013-2018. En paralelo, el Buy&Hold alcanzó un rendimiento global del +39% durante estos 5 años. Desde otra perspectiva, podemos decir que el Sistema 3-ATR se ha quedado en una rentabilidad anualizada del +1,9% en el ciclo 2013-2018, mientras que el índice de referencia ha conseguido auparse hasta un rendimiento del +6,8% anual en este mismo espacio de tiempo.

Ni que decir tiene que la actuación de la estrategia ha sido desastrosa. Se mire como se mire, quedarse 5 puntos por debajo del benchmark sólo puede ser considerado como una debacle. Por lo que respecta al apartado de la rentabilidad, la técnica sólo se merece un suspenso. Todo apunta a que la operativa se comporta de manera incorrecta cuando el activo se encuentra inmerso en una tendencia alcista de fondo salpicada de breves correcciones de corto plazo. Estos pequeños movimientos "engañan" a la estrategia, obligándola a ejecutar más operaciones de las que debería realizar un sistema considerado tranquilo y orientado al largo plazo.


Toca ahora echarle un vistazo a los parámetros de gestión del riesgo. A este respecto, la Estrategia 3-ATR ha mantenido su drawdown máximo en torno al -19% en el ciclo 2013-2018, mientras que en el Buy&Hold este valor se incrementó hasta el -23% para ese mismo período de tiempo. En cuanto a la volatilidad, en el Sistema 3-ATR quedó situada en el 13%, nivel idéntico al alcanzado por el índice de referencia en el ciclo 2013-2018. Como vemos, a diferencia de los ciclos de largo y medio plazo, ahora no se aprecia tanta diferencia entre los resultados marcados por la estrategia y los obtenidos por la cartera pasiva Buy&Hold.

En líneas generales, el comportamiento de la estrategia ha sido bastante pobre durante el ciclo 2013-2018. En relación con la rentabilidad, el sistema se quedó nada menos que 5 puntos anualizados por debajo del benchmark. Y, por lo que respecta al control del riesgo, nuestra técnica sólo fue capaz de rebajar en 4 puntos el drawdown máximo alcanzado por el Buy&Hold. Con estos resultados, resulta evidente que la estrategia no se comporta bien ante escenarios muy tendenciales en los que no se producen giros de mercado de largo plazo. Si vamos a operar con esta técnica, será obligación nuestra tener en cuenta este punto débil de su operativa.


Rentabilidad histórica de la Estrategia 3-ATR


Tal y como hemos podido ver en los 3 gráficos, hay bastante dispersión de resultados según el plazo analizado. La rentabilidad anualizada de la estrategia se mueve dentro del rango delimitado entre +1,9% y +4,5%, mientras que el drawdown máximo varía desde el valor -19% hasta el -24%. Lo que más llama la atención es la diferencia en el rendimiento, ya que el mínimo del +1,9% se alcanza precisamente cuando estamos trabajando en el ciclo con la tendencia alcista más definida. En esta ocasión hemos detectado una estrategia que no se comporta bien ante los movimientos tendenciales de gran fortaleza.

Si nos centramos en el ciclo de largo plazo, ya hemos visto que la Estrategia 3-ATR ha sido capaz de obtener una rentabilidad anualizada del +4,5% durante el período 2005-2018 mientras que, al mismo tiempo, ha conseguido mantener el drawdown máximo en un moderado -24%. Si lo comparamos con el Buy&Hold, esto quiere decir que nuestro sistema ha obtenido un rendimiento 0,4 puntos anualizados peor que el del benchmark. Se trata de un resultado muy pobre pero al menos el drawdown alcanzado ha sido 29 puntos interior al del índice de referencia. En líneas generales, podemos decir que estamos ante una estrategia que replica el activo subyacente con una volatilidad muy inferior.

La verdad es que un drawdown tan bajo nos puede permitir operar la técnica con cierto apalancamiento. Para que nos sirva de ejemplo, podemos hacer el ejercicio de lanzar la estrategia con leverage. Si la operamos con doble apalancamiento, el sistema obtendría una rentabilidad anualizada del +9,0% durante el ciclo 2005-2018, con un drawdown máximo asociado del -43%. Y si lo operásemos con triple apalancamiento, la técnica alcanzaría un rendimiento anualizado del +11,9% con un drawdown asociado del -56%. Las plusvalías son importantes, pero cada inversor deberá decidir si puede soportar caídas por encima del 50%.


Conclusiones del backtesting de la Estrategia 3-ATR


A la vista de todo el análisis realizado, la primera conclusión a la que debemos llegar es que la estrategia no cumple con lo prometido en relación con la rentabilidad. En ningún caso se ve factible que el sistema pueda batir a los activos subyacentes por 4 ó 5 puntos anualizados. Yo apostaría a que lo más probable es que estemos ante una técnica ideal para replicar el índice de referencia, pero no para ir más allá. Sinceramente, esperaba un mejor comportamiento de la operativa en el largo plazo, pero el backtesting no miente y esto es lo que tenemos.

A pesar de su bajo rendimiento, hay que destacar el punto fuerte de la estrategia en relación con la volatilidad. Con un drawdown situado en torno al -24%, estamos ante un sistema que no nos va a dar demasiados sobresaltos a lo largo del tiempo. Podría ser empleado, por ejemplo, por aquellos inversores conservadores que se conformen con obtener la misma rentabilidad que el benchmark pero trabajando con una volatilidad mucho más reducida que la alcanzada por el mercado subyacente. Soy consciente de que este tipo de operativa tendrá su atractivo para muchas personas.

Una vez más, en el post de hoy hemos visto la importancia de realizar nuestro propio backtesting con cada nueva estrategia de inversión que vayamos conociendo. Si hubiésemos empezado a trabajar con el sistema 3-ATR sin ninguna validación previa, dentro de 10 años nos habría sorprendido comprobar que la técnica no consigue superar al benchmark. Nos hubiésemos enfadado mucho con los autores (no con nosotros mismos por no hacer nuestro trabajo), pero el daño ya estaría hecho y habríamos perdido 10 años de nuestra "vida financiera". Así que más vale esforzarse al principio que lamentarse después.


Recordad que el backtesting debe ser la primera fase de nuestro trabajo de campo. Posteriormente, lo ideal sería comenzar a operar la estrategia con una cuenta demo o con una cuenta de microlotes. Esta operativa controlada debería ser mantenida durante 1 ó 2 años. Pasado este tiempo, si nuestros resultados validan las proyecciones realizadas a partir de nuestro backtesting, tendríamos vía libre para comenzar a trabajar con ella en una cuenta real con lotaje estándar. Soy consciente de que hay que armarse de paciencia para seguir este proceso, pero es la forma más sensata de comenzar a operar con una nueva técnica si no queremos llevarnos sorpresas desagradables con nuestro capital.

Pues nada, esto es todo lo que había que mostrar con respecto al backtesting realizado con la estrategia 3-ATR. Espero que os sea útil a la hora de decidir si este sistema es conveniente (o no) para vuestra cartera de inversión. Cualquier duda que tengáis, como ya sabéis, podéis dejármela aquí debajo y os la contestaré lo antes posible.

Saludos.

jueves, 11 de octubre de 2018

Fuerza Ibex: Con la vista en los soportes relevantes

Acabó septiembre y no hemos notado grandes cambios en la evolución de la cartera Fuerza Ibex. Nuestro índice doméstico ha vuelto a mostrar una notable debilidad durante las últimas semanas y, por tanto, hemos decidido seguir al margen de la renta variable. Desde el punto de vista de la estacionalidad, octubre es el mes en el que suelen iniciarse los movimientos alcistas. Esa es la esperanza que nos queda para el futuro próximo ya que, desde el punto de vista técnico, las cosas pueden ponerse muy feas como comiencen a perderse los soportes relevantes.

Fuerza Ibex: Con la vista en los soportes relevantes


En el último repaso realizado, comentábamos que nada había cambiado en los últimos meses (ver post Fuerza Ibex: Nada nuevo bajo el sol). Ahora el verano acabó, el sol ya se fue, pero el Ibex sigue mostrando una gran debilidad. Aunque durante la primera quincena de septiembre el índice fue capaz de auparse por encima de los 9.600 puntos, la segunda quincena ha sido un baño de realidad. El miedo ha vuelto a apoderarse de los inversores y las ventas han llevado de nuevo al selectivo ligeramente por debajo del nivel clave de los 9.300 puntos (tras el movimiento de ida y vuelta, el cierre actual ha quedado en los 9.253 puntos).

Hace ya meses que venimos alertando de la importancia para el medio plazo del soporte 9.300 puntos. Si se confirma la pérdida de esta importante cota, el Ibex podría experimentar una caída de gran magnitud. Esperemos que dicho escenario no llegue a producirse, pero ya se va agotando el tiempo para materializar la reacción alcista. Por lo que respecta al resto de índices mundiales, la situación no es mucho mejor. Los resultados son los siguientes: el SP500 alcanza una rentabilidad del +5%, el Nikkei está neutral con un 0%, el Eurostoxx acumula una minusvalía del -8%, el Ibex del -12% y los Emergentes del -17%. El rojo va extendiéndose poco a poco...


En la imagen anterior podemos ver la evolución de nuestra cuenta durante el último mes. La cartera Fuerza Ibex cierra septiembre con una minusvalía del -6%. En paralelo, el índice doméstico acumula unas pérdidas del -12%. Esto significa que, durante estas últimas semanas, la diferencia a nuestro favor se ha ampliado hasta los 6 puntos. A pesar de ello, el escenario continúa siendo muy negativo. Seguimos en números rojos y esta situación se mantiene ya desde hace 8 meses, con la puntualización de que ahora sólo nos queda un trimestre para poder recuperarnos de las pérdidas. Y lo peor de todo es que el entorno de mercado parece que no nos va a ayudar a conseguirlo.

Composición de la cartera Fuerza Ibex


Como hemos dicho más arriba, durante el mes de septiembre no hemos realizado ningún cambio en la cartera. Las caídas de las últimas semanas alejan la posibilidad de realizar compras y nos obligan a seguir posicionados en renta fija. En el caso de una futura reconstrucción alcista sobre el soporte 9.300, los valores a los que convendría echar un vistazo serían los siguientes: Amadeus, Naturgy, Viscofán y ACS. Pero, por supuesto, no conviene precipitarse a la hora de entrar en el mercado y es mejor esperar a que se produzca la confirmación del rebote alcista.

Por tanto, en estos momentos seguimos manteniendo todo nuestro capital en el fondo Carmignac Patrimoine. Por desgracia, este año la renta fija tampoco está teniendo un buen comportamiento y eso desactiva la posibilidad de ir recuperando puntos mientras estamos fuera de la renta variable. Ahora mismo sólo podemos esperar a que amaine la tormenta y tratar de perder la menor rentabilidad posible mientras llegan tiempos mejores. Si nos ponemos nerviosos, en pocas semanas podemos encontrarnos con que nuestra cuenta alcanza minusvalías de doble dígito, así que lo mejor es conservar la paciencia.


Ya hemos hablado de la importancia del soporte 9.300 puntos del Ibex. Pero a nadie se le escapa que, para que el índice español pueda recuperarse, será imprescindible que los mercados norteamericanos conserven su actual tendencia alcista de fondo. A pesar de las caídas de los últimos días, el SP500 continúa teniendo buen aspecto en el medio/largo plazo. Y eso seguirá siendo así mientras no se pierda el soporte clave de medio plazo, situado en las proximidades de los 2.700 puntos. En estos momentos, el precio se mueve un 7% por encima de dicho nivel, así que todavía hay esperanza para la recuperación de los mercados europeos. Veamos qué figuras van esbozando los gráficos durante las próximas sesiones...

Pues nada, eso es todo lo que había que comentar por lo que respecta a septiembre. Ahora ya nos toca enfrentarnos a octubre y confirmar si, como dicen las estadísticas estacionales, estamos ante el mes donde se producen los arranques de los movimientos alcistas relevantes. Eso sí, las estadísticas están para romperse así que, mientras tanto, nosotros seguiremos posicionados fuera del mercado...

Saludos.

sábado, 6 de octubre de 2018

Backtesting de la Estrategia 3-ATR (1)

Vamos a continuar hoy con nuestra revisión de los sistemas clásicos lanzando un backtesting sobre la Estrategia 3-ATR. Como ya sabemos, se trata de una técnica orientada al largo plazo y cuyo objetivo es batir al índice de referencia con la mínima frecuencia operativa posible. Esta baja cantidad de operaciones permite que la operativa pueda ser aplicada con un seguimiento reducido por parte del inversor. Obviamente, todo esto pone de manifiesto que se trata de una estrategia pensada para inversores conservadores o para personas que no disponen de demasiado tiempo libre para dedicar a temas de inversión.

Backtesting de la Estrategia 3-ATR


Ya estuvimos hablando sobre la Estrategia 3-ATR en el pasado, así que hoy no vamos a entrar mucho en los detalles de su operativa. Mencionar simplemente que sus reglas de trading se basan en dos pilares fundamentales: por un lado, las medias móviles y, por otro lado, la volatilidad del activo con el que estamos operando. Sus señales de compra/venta se construyen de forma bastante sencilla, así que no deberíamos encontrarnos con los escenarios ambiguos tan típicos de otros sistemas de mayor complejidad. O estamos subidos a una tendencia alcista relevante o estamos fuera del mercado financiero correspondiente.

A partir de las reglas indicadas, los autores indican que la estrategia es capaz de batir a los índices de referencia por 4 ó 5 puntos de rentabilidad anualizada. No es que tenga razones para no creerles, pero es nuestro deber comprobar si dicha afirmación tiene visos de ser cierta o no. Para ello, hoy vamos a apoyarnos en un backtesting realizado con los datos del último Ciclo básico Guinart de largo plazo (18 - 20 años). Si, una vez analizados los resultados, verificamos que la técnica supera con claridad al benchmark, entonces podremos comenzar a operar con el sistema 3-ATR (primero con una cuenta demo y, finalmente, con una cuenta real).


Para evitar el sesgo positivo o negativo de trabajar con un único activo, el backtesting lo vamos a realizar con la Cartera Pasiva Bolsa & Materias Primas. Dicha cartera está compuesta por 12 activos bursátiles, sectoriales, inmobiliarios y de materias primas, así que los resultados obtenidos con ella serán más fiables que los que podamos obtener al operar la estrategia únicamente con el SP500 o con el Ibex, por ejemplo. Si con estas directrices el sistema no es capaz de batir al Buy&Hold, entonces nos será imposible calificarlo con un aprobado.

Tip: Aquí puedes revisar detalladamente los diferentes Tipos de Activos Financieros

Estrategia 3-ATR desde el año 2005


Vamos, por tanto, a echarle un vistazo en primer lugar a la evolución de la operativa durante el ciclo 2005-2018. Estos resultados nos van a dar un visión global muy precisa de cómo puede seguir haciéndolo la estrategia durante los próximos años. Como mínimo, nos permitirá responder a la cuestión de si su rentabilidad es capaz de superar a la del benchmark o no. Adicionalmente, analizaremos qué es lo que podemos esperar de la estrategia tanto desde el punto de vista del rendimiento anualizado como desde la perspectiva de la gestión del riesgo.


En la imagen anterior se puede apreciar la evolución gráfica del sistema durante los últimos 13 años. La rentabilidad de la Estrategia 3-ATR ha sido del +79% en el ciclo 2005-2018, mientras que la técnica pasiva Buy&Hold ha conseguido auparse hasta un total del +88% durante ese mismo período. Dicho de otro modo más ilustrativo, el Sistema 3-ATR ha alcanzado una rentabilidad anualizada del +4,5% en el ciclo 2005-2018 y, en paralelo, el benchmark obtuvo un rendimiento del +4,9% anual durante estos últimos 13 años.

A la vista de estos datos, no podemos decir que el comportamiento de la estrategia sea demasiado espectacular por lo que respecta a la rentabilidad anualizada. De hecho, queda por debajo del rendimiento alcanzado por el índice de referencia. Para ser más exactos, lo hace 0,4 puntos anualizados peor que el Buy&Hold. Aunque se puede considerar un empate técnico, este resultado no nos permite concederle el aprobado a la estrategia. Según los autores, la rentabilidad tendría que haberse ido hasta el entorno del 8% - 10% y, como resulta evidente, no ha sido así en estas últimas dos décadas.


A continuación, vamos a echarle un vistazo a los parámetros de gestión del riesgo. Tal y como se aprecia, la Estrategia 3-ATR alcanzó un drawdown máximo del -24% durante el ciclo 2005-2018 mientras que, en paralelo, el Buy&Hold dejó este valor en el entorno del -53%. Por lo que respecta a la Volatilidad, el sistema 3-ATR se quedó en un 12% y el de su índice de referencia se situó ligeramente por encima en el 13%. En líneas generales, en este apartado la estrategia lo ha hecho bastante mejor que la cartera pasiva Buy&Hold.

Resulta evidente que estamos ante una estrategia que posee dos vertientes con un comportamiento muy diferenciado. Por lo que respecta a los parámetros de rentabilidad, la técnica a duras penas es capaz de igualar el rendimiento del benchmark asociado, lo que puede considerarse como un resultado cuando menos mediocre. Sin embargo, por lo que respecta a los parámetros de riesgo, la estrategia consigue desplegar todo su potencial y mantiene su drawdown en torno a un contenido -24%, nada menos que 29 puntos por debajo del Buy&Hold. Aquí sí que estamos ante una faceta que merece ser destacada.

Evolución de la estrategia en el ciclo 2008-2018


Vamos a centrarnos ahora en el último ciclo de 10 años. Durante el período 2008-2018 hemos sufrido una importante crisis inmobiliaria y, por tanto, el análisis de este gráfico nos servirá para ver cómo se comporta la estrategia cuando se intercalan tendencias alcistas y bajistas. Es importante que revisemos el comportamiento de la operativa en un escenario de este tipo, ya que es posible que nos topemos con algún sistema que lo hace realmente bien con tendencias prolongadas pero que, sin embargo, baja notablemente su rendimiento cuando se produce algún giro inesperado del mercado.


En la imagen anterior podemos observar la evolución del sistema desde el año 2008. Recordemos que las señales están aplicadas sobre los 12 activos que componen la cartera pasiva Bolsa & Materias Primas. La rentabilidad global de la Estrategia 3-ATR fue del +41% durante el ciclo 2008-2018. En paralelo, el Buy&Hold se quedó en el +35% en ese mismo período. Traduciendo los datos, podemos concluir que el Sistema 3-ATR alcanzó un rendimiento anualizado del +3,5% durante la última década, mientras que el benchmark obtuvo un resultado del +3,0% anual.

A la vista de estos resultados, en esta ocasión hay que afirmar que la estrategia ha sido capaz de batir al Buy&Hold por 0,5 puntos anualizados. A pesar de ello, debemos considerarlo como un empate técnico y, por tanto, seguimos sin poder concederle el aprobado al sistema en estudio. Eso sí, parece que los giros de mercado le sientan bien a esta técnica. Aparentemente los cambios de dirección de las tendencias de largo plazo permiten que las reglas del sistema aprovechen mejor los movimientos del precio. En cualquier caso, habría que tener esta peculiaridad en mente a la hora de trabajar con el sistema.


Pasamos ahora a echarle un vistazo a los parámetros de gestión del riesgo. A pesar de la tendencia bajista, el comportamiento ha sido bueno y la Estrategia 3-ATR ha cerrado el ciclo 2008-2018 con un drawdown máximo del -23%. En paralelo, la caída máxima del Buy&Hold fue del -53%. Por último, por lo que respecta a la volatilidad, el Sistema 3-ATR marcó un valor del 12% durante estos 10 años, mientras que el benchmark se quedó en el 13%. Por tanto, se aprecia claramente que el control del riesgo no es uno de los puntos débiles de nuestra técnica.

Las lecturas globales son similares a las obtenidas en el ciclo de largo plazo. Estamos ante una estrategia que obtiene rentabilidades similares a las del activo subyacente, así que no creo que fascine a ningún inversor en este aspecto. Por contra, durante estos 10 años el sistema ha sido capaz de reducir el drawdown en 30 puntos con respecto al del índice de referencia. Se trata de un control del riesgo excelente que nos va a permitir dormir a pierna suelta por las noches, si somos conservadores, o que nos dará la posibilidad de incrementar el apalancamiento de la operativa, si nos consideramos inversores más agresivos.

(Continuará en la segunda parte: Backtesting de la Estrategia 3-ATR - y 2) 

sábado, 29 de septiembre de 2018

¿Cuales son los activos más rentables a 12 meses?

Como solemos hacer cada cierto tiempo, vamos a echarle un vistazo al comportamiento que han tenido los diferentes activos financieros durante estos últimos 12 meses. Como siempre, hay ganadores y perdedores, y nuestra cartera habrá obtenido rendimientos muy diferentes de estar posicionada en un tipo u otro de materias primas. De ahí que repitamos a menudo que lo más recomendable es estar invertido en aquellos activos que estén mostrando una mayor fuerza relativa. Por supuesto que no acertaremos con todos ellos, pero la rentabilidad promedio a largo plazo será más que notable.

¿Cuales son los activos más rentables a 12 meses?


Hay quien prefiere posicionar todo su capital en los mercados bursátiles y tratar de obtener la máxima rentabilidad posible de los mismos. Es una opción respetable, pero debemos ser conscientes de que hay gran cantidad de activos adicionales fuera del universo bursátil. No hay nada malo en dedicarse exclusivamente al mercado de acciones, siempre que se trate de una decisión tomada de forma meditada y no de algo que estemos haciendo al ignorar la existencia de otras alternativas. Si queréis tener una visión completa, en el pasado ya hablamos de este tema (ver post Tipos de Inversiones Financieras. Descúbrelas - y 2).

Debemos tener en cuenta que habrá años en los que las Bolsas mundiales obtengan rentabilidades sobresalientes y, del mismo modo, habrá ejercicios en los que los rendimientos de los mercados bursátiles sean claramente superados por los de las materias primas. Por eso es conveniente que nunca nos cerremos la puerta a la posibilidad de invertir en ese otro universo. Tampoco es necesario que pongamos toda nuestra cartera en un determinado tipo de inversión financiera. De hecho, lo más sensato será ponderar nuestra cartera entre todos aquellos activos que estén mostrando una mayor fuerza relativa.


Dicho lo anterior, en la anterior imagen podemos ver la evolución de los mejores activos financieros durante los últimos 12 meses. Tal y como se aprecia, hemos eliminado las Bolsas de la lista, ya que se trata de mercados ampliamente conocidos por la mayoría de los inversores. De este modo, podremos centrarnos en el resto de activos. Si hubiésemos abierto operaciones largas hace 12 meses, actualmente nuestras operativas acumularían la rentabilidad indicada en la tabla. Como vemos, se trata de resultados más que notables.

Si nos centramos en promedios, podemos decir que el rendimiento alcanzado por los 5 mejores activos habría sido del +23% en estos últimos 12 meses. Esto se habría traducido en una espectacular plusvalía para nuestra cuenta de trading. Comparativamente, la rentabilidad media de las principales Bolsas mundiales se quedó en torno al +9%. Por tanto, hablamos de una sustancial diferencia favorable de nada menos que 14 puntos en tan sólo un ejercicio de operativa. Esto no hace sino recalcar la importancia de considerar otras tipologías de inversiones aparte de las bursátiles.


¿Cuáles son las mejores operativas bajistas a 12 meses?


Una vez que hemos visto los activos con mayor fortaleza, debemos ser conscientes de que también se podría haber ganado dinero abriendo operativas bajistas sobre los productos indicados. Si nos quedamos únicamente con el lado alcista, nos estaremos perdiendo un buen puñado de oportunidades de rentabilizar nuestro capital. Bien es verdad que en los mercados bursátiles las estrategias bajistas no suelen presentar gran ventaja con respecto a las alcistas, pero esto no es así en otras tipologías de activos. Las materias primas, por ejemplo, suelen producir tan buenos resultados operando del lado corto como del lado largo.

Tip: Aquí podéis echarle un vistazo a los Mercados Bursátiles de Estados Unidos

Si en un momento dado nos decidimos a operar con futuros financieros, lo normal será que lancemos operativas tanto al alza como a la baja, en función de los setups que se vayan presentando en los mercados. En general, la idea será capturar swings ascendentes sobre los activos de mayor fortaleza y swings descendentes sobre aquellos que muestren mayor debilidad relativa. De este modo, estaremos optimizando las posibilidades de incrementar nuestro capital con la estrategia correspondiente. Al igual que más arriba hemos dicho que no debemos conformarnos con trabajar únicamente en el mercado bursátil, ahora indicamos que tampoco debemos limitarnos a operar únicamente con el lado alcista de los activos.


En la anterior imagen podemos ver la evolución de los activos financieros que han tenido un peor comportamiento durante los últimos 12 meses. Se trata de aquellos que han estado mostrando una mayor debilidad relativa. Para un siemprealcista, este tipo de situaciones no presentaría interés alguno, ya que simplemente nos obligaría a mantenernos fuera del mercado. En cambio, para un operador bidireccional flexible estos escenarios se traducirían en grandes oportunidades para la apertura de posiciones bajistas ganadoras.

Hablando de promedios, el lanzamiento de trades cortos sobre los 5 peores activos nos habría permitido alcanzar una rentabilidad del +22% durante los últimos 12 meses. Nuevamente, el resultado es muy superior al obtenido por las principales Bolsas mundiales (+9%) y casi tan bueno como el rendimiento obtenido por los trades alcistas que hemos mencionado más arriba (+23%). En cualquier caso, invertir en fuerza relativa (ya sea al alza o a la baja) es la mejor forma de obtener rentabilidades por encima de la media a largo plazo.

Hay vida más allá de los mercados bursátiles


Los números presentados nos deben servir para ser conscientes de que hay vida más allá de los mercados bursátiles. De hecho, existen activos muy descorrelacionados de la Bolsa que nos permitirán reducir el drawdown asociado a nuestras estrategias de inversión. No quiero decir con esto que no podamos trabajar con un sistema centrado exclusivamente en los mercados de acciones. Simplemente quiero poner de manifiesto que el hecho de operar únicamente en Bolsa debe ser una decisión tomada de forma consecuente, una vez que nuestros análisis financieros nos hayan indicado que de este modo seremos más rentables que ampliando nuestro universo a otros activos.

Según las tablas proporcionadas anteriormente, en Bolsa podríamos haber ganado un +9% de rentabilidad durante los últimos 12 meses. En ese mismo intervalo, operando al alza con los 10 mejores activos, nuestro rendimiento promedio hubiera sido del +14%, un valor sensiblemente superior al del mercado de acciones. Y aquí quedaría la cosa si no existiera la posibilidad de abrir posiciones cortas. Pero como, afortunadamente, se puede operar del lado bajista, podemos ver que operando a la baja con los 10 peores activos, hubiésemos obtenido una plusvalía del +18%.

Por tanto, resulta evidente que no se pueden menospreciar las operativas cortas. Un sistema siemprealcista hubiese alcanzado un +14% operando con los 10 mejores activos. Pero, ¿qué pasaría si trabajásemos con una estrategia que opera bidireccionalmente, tanto al alza como a la baja? Si nos hubiésemos posicionado alcistas en los 5 mejores activos y, al mismo tiempo, bajistas en los 5 peores activos, la rentabilidad media obtenida por nuestro sistema de especulación habría sido del +23% durante estos últimos 12 meses. Como vemos, la estrategia bidireccional bate por 9 puntos a la técnica siemprealcista.



En general, cuanto mayor sea el número de activos descorrelacionados de nuestro universo, pues menor será el drawdown asociado a nuestra estrategia. Así que tened en cuenta este comportamiento la próxima vez que reviséis las reglas de trading de vuestro sistema. Y, adicionalmente, lo más probable es que se nos presenten mejores oportunidades para completar trades con rendimientos por encima del promedio. Una vez que tenemos toda la información a nuestra disposición, ahora ya es decisión de cada trader aumentar su universo de inversión o mantenerse fiel al mercado bursátil.

Pues nada, eso es todo lo que hay que comentar por ahora acerca de la evolución a corto plazo de los activos financieros. Como hemos visto, puede haber hasta 14 puntos de diferencia entre quedarnos en Bolsa o ampliar nuestro horizonte. Dentro de algún tiempo volveremos a echarles otro vistazo para ver cuáles son los cambios que se hayan podido ir produciendo...

Saludos.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Backtesting de la Estrategia MM30 (y 2)


(Continuación de la primera parte: Backtesting de la Estrategia MM30 - 1)

Evolución de la estrategia durante los últimos 5 años


Pasamos por último a revisar la evolución de la estrategia durante el ciclo 2013-2018. En este período no hemos sufrido ninguna crisis de relevancia y, por tanto, sus conclusiones nos servirán para verificar el comportamiento de la operativa durante un movimiento plenamente alcista. Como ya he dicho en alguna otra ocasión, siempre que nos sea posible debemos realizar pruebas en escenarios alcistas, bajistas y laterales. Los sistemas siempre tienen puntos fuertes y puntos débiles: por tanto, si no analizamos todos los escenarios posibles, es posible que nos encontremos con alguna sorpresa negativa que habíamos pasado por alto desde un principio.


En la imagen anterior se puede apreciar la evolución de nuestro sistema durante los últimos 5 años. La rentabilidad global de la Estrategia MM30 fue del +24% en el ciclo 2013-2018, mientras que el Buy&Hold alcanzó un rendimiento del 39% durante ese mismo período. Desde un punto de vista anual, la Estrategia MM30 se quedó en una plusvalía anualizada del +4,8% y, en paralelo, el benchmark fue capaz de finalizar con un rendimiento del +6,8% anualizado. Dentro del conjunto de los denominados parámetros de rentabilidad, el valor anualizado puede ser considerado como el más importante de todos ellos. 

En este caso resulta evidente que la estrategia lo ha hecho peor que el Buy&Hold. La realidad es que cerró el período 2013-2018 con 15 puntos menos de rentabilidad global o, dicho de otra forma, con 2,0 puntos menos de rentabilidad anualizada que el índice de referencia. Se trata de un resultado bastante malo. No es aceptable que, al implementar una operativa activa, obtengamos una rentabilidad inferior a la que hubiésemos alcanzado si nos hubiésemos sentado sobre nuestra cartera a observar crecer nuestro capital de forma pasiva. Aquí hay un problema de base.


Echemos ahora un vistazo a los parámetros de gestión del riesgo. Por lo que respecta al máximo drawdown, la Estrategia MM30 se quedó en un ínfimo -12%, mientras que su benchmark alcanzó un valor del -23%. Y en el caso de la volatilidad, nuestro sistema obtuvo un 11% frente al 13% marcado por el índice de referencia. En ambos casos, la operativa lo ha hecho bastante mejor que el Buy&Hold, aunque en esta ocasión la diferencia no es tan abismal como en los ciclos de medio y de largo plazo. Como es lógico, en los mercados fuertemente alcistas no se aprecia tanto la diferencia entre un buen y un mal control del riesgo.

Una vez más, vemos que se repite un patrón similar. La estrategia MM30 tiene un comportamiento deficiente por lo que respecta a rentabilidad pero, sin embargo, obtiene unos números excelentes en lo referente a gestión del riesgo. Estamos ante una operativa que se queda 2,0 puntos anualizados por debajo del Buy&Hold pero que, al mismo tiempo, es capaz de reducir el drawdown asociado en un total de 11 puntos. Por supuesto, esto último es menos importante en mercados alcistas y, al mismo tiempo, es más relevante cuando trabajamos con activos que van intercalando movimientos alcistas con movimientos bajistas.

Rentabilidad histórica de la Estrategia MM30


Como hemos podido apreciar en los gráficos mostrados, los resultados generados en los 3 casos nos permiten extraer conclusiones similares. Por un lado, las rentabilidades de la estrategia MM30 se mueven entre 0,8 y 2,0 anualizados por debajo de las de la cartera Buy&Hold. Y, por otro lado, el drawdown de la MM30 consigue reducir entre 11 y 30 puntos las caídas sufridas por el índice de referencia. Por tanto, desde el punto de vista del rendimiento, estamos ante un sistema que no alcanza el aprobado. Sin embargo, desde el punto de vista de la gestión del riesgo, sus resultados se pueden calificar como sobresalientes.

Centrándonos en el largo plazo, ya vimos que la Estrategia MM30 alcanzó una rentabilidad anualizada del +3,3% anual en el ciclo 2005-2018. Teniendo en cuenta que el Buy&Hold marcó un valor del +4,9%, estamos hablando de una operativa que lo ha hecho 1,6 puntos peor que el benchmark durante estos 13 años. Lógicamente, cuando un inversor decide confiar en una estrategia, lo mínimo que puede esperar es que su evolución iguale la del mercado subyacente. En caso contrario, como es lógico, lo mejor sería prescindir del sistema y arriesgarse con un posicionamiento pasivo en el activo.

Hablando de riesgo, aquí encontramos el punto fuerte de la técnica MM30. El máximo drawdown desde al año 2005 fue de un moderado -20%. Si valoramos que el Buy&Hold tuvo una caída máxima del -53%, estamos hablando de una reducción de nada menos que 33 puntos durante estos 13 años. La verdad es que, se mire como se mire, se trata de una diferencia espectacular. De hecho, a pesar de la escasa rentabilidad, este riesgo tan contenido hace que estemos ante un sistema de cierto interés para los inversores conservadores. Podríamos poner el piloto automático con la tranquilidad de saber que el drawdown se va a quedar en torno al -20%.

Conclusiones del backtesting de la Estrategia MM30


En cualquier caso, hemos podido ver que los rendimientos obtenidos por la estrategia MM30 no son nada del otro mundo. Muchos inversores hablan de la MM30 como si este concepto estuviera envuelto en un halo místico. De hecho, están convencidos de que cualquier sistema basado en ella tiene que ser poco menos que el santo grial del trading. Según su teoría, la MM30 constituye un soporte fuerte y, por tanto, cualquier compra que realicemos en torno a ese nivel tendrá una alta probabilidad de éxito en el mercado correspondiente.

Sin embargo, acabamos de ver que no todo lo que reluce es oro en relación con la MM30. La rentabilidad de esta estrategia, en particular, se ha quedado en un escaso +3,3% anualizado. Cuidado, no estoy diciendo que la MM30 no sirva para nada. Lo que digo es que, para que tenga cierta utilidad, deberá ser utilizada en combinación con otros filtros para constituir un sistema que tenga esperanza matemática positiva. En trading debemos dejar de lado los conceptos místicos y concentrarnos en buscar estrategias de inversión que sean estadísticamente rentables.

Como el drawdown del sistema MM30 nos lo permite, vamos a echar un vistazo a lo que pasaría si lo operásemos con cierto apalancamiento. Si nos apalancamos al doble, en el ciclo 2005-2018 la operativa obtendría una rentabilidad anualizada del +6,8% con una drawdown máximo del -36%. Y si nos apalancamos al triple, la estrategia alcanzaría un rendimiento anualizado del +9,0% con un drawdown asociado del -50%. Como vemos, con una caída similar a la del Buy&Hold, el leverage nos permitiría batir al benchmark por 4,1 puntos. Una opción a tener en cuenta.

Resumiendo, podemos decir que la estrategia MM30 sólo sería recomendable para aquellos inversores conservadores preocupados principalmente por mantener el riesgo bajo control. En cambio, para los traders más agresivos existiría la posibilidad de utilizar el sistema con triple apalancamiento, siempre y cuando seamos conscientes de que estamos trabajando con un drawdown del -50%. No estamos ante el santo grial, pero al menos tenemos dos opciones operativas en función de que queramos enfocarnos en la rentabilidad o en el riesgo.

Pues nada, eso es todo lo que había que comentar con respecto al backtesting de la estrategia MM30. Espero que nos haya servido para quedarnos con una idea bastante clara de lo que podemos esperar (y lo que no) de esta técnica. En cualquier caso, podéis dejarme aquí abajo en los comentarios cualquier duda que os vaya surgiendo con respecto a este tema.

Saludos.

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