EL TAMBOR DE LA BOLSA - Trading en los Mercados Financieros desde 2007

sábado, 13 de enero de 2018

Los 20 mejores Fondos Mixtos Defensivos. ¿Cuales son?

Vamos a terminar hoy nuestro recorrido por los fondos mixtos echando un vistazo a la categoría menos atractiva de los mismos. Se trata de los Fondos Mixtos Defensivos. En general, este tipo de productos son usados por los inversores que tienen una inclinación natural por la inversión en renta fija pero que, por los motivos que sean, desean incrementar ligeramente la rentabilidad de sus carteras. Por supuesto, esto supone también un aumento de la volatilidad y del riesgo de la cuenta, por lo que no deberían posicionarse en ellos los inversores más conservadores.

Los 20 mejores Fondos Mixtos Defensivos


Como ya sabemos, los fondos mixtos son aquellos en los que los gestores disponen de la libertad para posicionar parte del capital tanto en renta fija como en renta variable. En particular, los Fondos Mixtos Defensivos son aquellos que suelen tener un peso en Bolsa en torno al 25%. De hecho, antiguamente eran denominados fondos mixtos de renta fija. Según la definición oficial, se trata de aquellos productos que deben mantener un peso en renta variable inferior al 35% del capital gestionado. Por tanto, su ponderación en Bolsa podrá ir desde el 0% (mínima) hasta el 35% de los activos (máxima). Toda una declaración de principios...

En general, los Fondos Mixtos Defensivos son empleados por los inversores con alma de renta fija que quieren añadir una pizca de volatilidad a su cartera. Normalmente, el patrimonio de estos fondos se incrementa cuando desciende la rentabilidad de los fondos de renta fija de largo plazo. En ese escenario de bajos rendimientos, al inversor conservador no le queda más remedio que asumir un pequeño incremento del riesgo con el objetivo de arañar algún punto adicional a los mercados. Pero, por supuesto, que sean fondos defensivos no significa que no debamos elegirlos con mucho cuidado y quedarnos únicamente con los mejores.

Los 20 mejores Fondos Mixtos Defensivos a 10 años (2008-2018)

En la imagen anterior podemos ver la tabla con los 20 mejores Fondos Mixtos Defensivos, según mi punto de vista (por supuesto). He eliminado de la lista a todos aquellos fondos con menos de 5 años de historia, con una volatilidad superior al 20% o con comisiones de suscripción/reembolso.  La rentabilidad promedio del listado completo ha sido de un +3% a 10 años y de un +3% durante los últimos 5 años. La volatilidad promedio de la tabla ha sido del 4%. Como vemos, los rendimientos son muy inferiores a los de renta variable aunque, eso sí, se obtienen con una volatilidad mucho más reducida que la de cualquier fondo que invierta en Bolsa.

Tip: Aquí puedes ver cómo elegir los mejores Fondos de Inversión

¿Y si me tuviese que quedar sólo con 4 fondos?


Ahora, al igual que hemos hecho con las otras categorías, vamos a realizar el ejercicio de tratar de seleccionar a los 4 mejores fondos de la lista anterior. Puede parecer un ejercicio teórico, pero no lo es. Para un inversor promedio será mucho más fácil elaborar una cartera con 4 productos que otra con 20 activos. El mantenimiento se simplificará mucho y, en líneas generales, el ratio rentabilidad / riesgo de esos 4 seleccionados no diferirá demasiado del ratio conjunto de los 20 candidatos. De hecho, dicha afirmación es más válida que nunca en esta categoría defensiva, donde trabajamos con rentabilidades más ajustadas que en otros sectores.

Entrando ya en materia, comentar que en primer lugar yo me quedaría con dos fondos de categoría Europa que lo han estado haciendo especialmente bien a medio y largo plazo. Se trata del Allianz Capital Plus At Eur, que acumula una rentabilidad del +5% a 10 años y del +5% a 5 años, y del Dnca Invest Eurose A Eur, con un rendimiento del +4% a 10 años y del +5% a 5 años. Obviamente, no pueden competir con la renta variable, pero estos resultados no están nada mal para tratarse de productos defensivos con volatilidad inferior al 5%.


Los mejores Fondos Mixtos Defensivos de categoría Europa

Junto a los dos productos anteriores, yo elegiría otros dos fondos de categoría Global que se complementan bastante bien con los europeos. Además, se trata de activos cuyos resultados están mejorando a corto/medio plazo y que tienen un gran futuro por delante. Hablamos del Nn -L- Pat Defensive P Cap Eur, con una rentabilidad del +3% a 10 años y del +4% a 5 años, y del Mg Optimal Income Euro A-H Acc, con una rentabilidad del +7% a 10 años y del +4% a 5 años. A la vista de estos datos, resulta evidente que no pueden faltar en una cartera defensiva.

Los mejores Fondos Mixtos Defensivos de categoría Global

En general, hay que comentar que el rendimiento promedio de estos 4 fondos fue del +5% a 10 años y del +4% a 5 años, unas plusvalías más que aceptables para esta categoría. Su volatilidad promedio fue del 5% y el ratio de Sharpe quedó en el nivel 1,09. El comportamiento de estos productos es bastante consistente en el largo plazo, lo que hace que sean ideales para formar la columna vertebral de la parte defensiva de nuestra cartera. Si lo pensáis bien, no está nada mal obtener un +5% anualizado a cambio de un riesgo tan bajo como el indicado.

Pues nada, eso es todo lo que quería comentaros en relación con los Fondos Mixtos Defensivos. Espero que los filtros presentados os sean de utilidad. Por supuesto, cualquier duda que tengáis al respecto podéis dejármela aquí abajo y os la contestaré en cuanto me sea posible...

Saludos.

jueves, 11 de enero de 2018

Fuerza Ibex: Rentabilidad del +15% en 2017

Cerró el ejercicio 2017 y toca hacer un repaso de lo acontecido durante este último año. Los resultados de la cartera han sido más que aceptables pero, en realidad, no hemos logrado alcanzar los objetivos propuestos hace 12 meses. El primer tercio de 2017 fue muy bueno y quizás ese hubiera sido el mejor momento para reducir la exposición a renta variable. Es cierto que llegamos a barajar dicha idea pero finalmente decidimos mantenernos totalmente invertidos y, por desgracia, el mercado comenzó a reclamar parte de los beneficios acumulados. No se puede ganar continuamente en el trading pero, sin embargo, es imprescindible que siempre aprendamos algo de nuestros errores...

Fuerza Ibex: Rentabilidad del +15% en 2017


En el anterior repaso estuvimos indicando que cerrábamos todas las posiciones abiertas debido a que no nos fiábamos de la evolución a corto plazo del Ibex (ver post Fuerza Ibex: Nos pasamos a renta fija). La verdad es que no nos ha venido mal estar algún tiempo fuera del mercado, ya que hemos podido disfrutar de una baja volatilidad en nuestra cuenta. Además, los principales índices mundiales no han consolidado grandes ganancias durante el mes de diciembre. Las rentabilidades de los benchmark al cierre de 2017 quedan del siguiente modo: SP500 con un +22%, Eurostoxx con un +9%, Nikkei con un +24%, Ibex con un +11% y Emergentes con un +39%


En el gráfico anterior se puede ver la evolución comparada de nuestra cuenta y de su índice de referencia. La cartera ha cerrado el ejercicio con una rentabilidad del +15%. Este resultado se obtiene sumando el +11,9% que hemos obtenido de los valores y el +3,6% ingresado a través de los dividendos. En paralelo, el Ibex cerró el año 2017 con un rendimiento del +11%. Por tanto, finalmente no hemos cubierto todos nuestros objetivos. Aunque hemos completado la primera parte al alcanzar el 15% anual, no hemos conseguido cumplir la segunda parte y hemos sido incapaces de batir el benchmark por 5 puntos de diferencia. Aún así, el resultado final de la estrategia de inversión ha sido más que aceptable.

Composición de la cartera Fuerza Ibex


En cuanto a la composición de la cartera, este mes nos seguimos manteniendo al margen de la renta variable. Es cierto que el Ibex parece estar ya dando forma a una reconstrucción alcista, pero prefiero esperar a las confirmaciones antes de comenzar a comprar valores. No hay que precipitarse, ya tendremos tiempo de entrar si finalmente se producen rupturas de resistencias relevantes. Que ahora mismo estemos fuera del mercado español, no significa que no veamos potencial en él a largo plazo. Se trata simplemente de una salida táctica de corto plazo.

Dicho todo lo anterior, el único componente de la cartera en estos momentos es el siguiente: Carmignac Patrimoine con un +2%. Tal y como es previsible, seguiremos posicionados en ese fondo mientras no tengamos suficientes garantías de que el rebote actual es sólido. No sería la primera vez que asistimos a recaídas bursátiles contra todo pronóstico, así que no conviene vender la piel del oso antes de cazarlo. Sé que parece una estrategia demasiado conservadora, pero así lo llevamos haciendo desde el principio y no nos ha ido mal por ahora.


Se completa con esto el tercer año de operativa de la cartera Fuerza Ibex. El primer año (2015) lo cerramos con un +9%, el segundo año (2016) la plusvalía cayó al +5% y este tercer año la rentabilidad ha sido del +15%. En total, hablamos de un +31% en 3 años de evolución. Se trata de un resultado notable, sobre todo si tenemos en cuenta que el Ibex ha caído un -1% durante ese mismo período de tiempo. Eso sí, hay que reconocer que tampoco hemos sido capaces de alcanzar el umbral del 50% que nos habíamos puesto como objetivo para este trienio. Esperemos aprender de nuestros errores y tratar de aprovechar dicho conocimiento para ir mejorando en el futuro.

Pues nada, eso es todo por lo que respecta a 2017. Ahora ya toca concentrarse en 2018 y ver qué nos depara el comienzo del año. Muchas teorías indican que el comportamiento durante el mes de enero es el que marca la pauta para el resto de ejercicio. Sin embargo, esto es cierto sólo en ocasiones, así que no saquéis conclusiones precipitadas acerca de cómo va a acabar esto en diciembre. Eso ya lo iremos viendo poco a poco...

Saludos.

sábado, 6 de enero de 2018

Estrategias de Largo Plazo: DAX y Nikkei (5/5)


(Continuación de la cuarta parte: Estrategias de Largo Plazo: DAX y Nikkei - 4/5)

Por lo que respecta a los sistemas Buy&Sell (los que operan tanto al alza como a la baja), la rentabilidad promedio ha sido del +2,5% anualizado (frente al +0,2% del Nikkei). Junto a esto, podemos decir que el promedio de operaciones realizadas ha sido de 3,2 al año, ligeramente superior (como era de esperar) al de los sistemas que no operan con cortos. Finalmente, el drawdown promedio ha sido del -38% (frente al -56 del Nikkei), un valor también ligeramente más elevado que el de las estrategias que sólo operan del lado alcista.

Como ya nos ha pasado en los casos anteriores, la realidad es que estos rendimientos no son demasiado espectaculares. Tal y como hemos ido viendo en todos los activos del estudio, en general no merece mucho la pena operar en ambos lados del mercado. Cierto es que se obtiene una rentabilidad ligeramente superior en la operativa Buy&Sell pero, por contra, existe un mayor trabajo de seguimiento y se soporta un drawdown bastante considerable. Y, aunque no se vea en los números, también produce un importante desgaste emocional en nuestras mentes. Cada inversor debe reflexionar largamente sobre si le merece la pena este tipo de técnica o no.



Los resultados del Nikkei muestran similitudes con los que vimos en su día sobre el Ibex y se apartan más de los alcanzados por el SP500 y el DAX. Esto es así tanto en rentabilidad como en drawdown. La explicación podría estar relacionada con lo que ya hemos comentado anteriormente. En el caso del SP500 / DAX hemos estado tratando con índices con una fuerte tendencia alcista, mientras que en el caso del Ibex / Nikkei hemos tenido que lidiar con escenarios laterales de amplio rango. Y, como ya sabemos de ocasiones anteriores, nuestras estrategias se comportan mejor en ciclos tendenciales que en mercados neutrales...

Aunque existen técnicas para intentar anticiparse, en realidad es complicado predecir cuándo un mercado va a entrar en tendencia o cuándo va a quedarse oscilando en un rango lateral. Por tanto, si no somos expertos en trading, lo más recomendable es operar con una cuenta diversificada. Y para diversificar no basta simplemente con tener una cartera de 10 valores, sino que es importante seleccionar 10 activos (o más) con la mínima correlación posible. De esta forma, siempre tendremos una parte de nuestras estrategias operando sobre mercados tendenciales, maximizando el beneficio (y otra parte descansando en rangos laterales, a la espera de tiempos más propicios).

Según el análisis realizado, ¿cuáles serían las mejores estrategias sobre el Nikkei? Pues bien, en el caso de los sistemas Buy, yo me quedaría con el MM30 y con el MM55. Su rentabilidad promedio fue de un +4,4% anual y el drawdown promedio se quedó en el -21%. Esto es, un ratio Calmar promedio del 0,20. Por otra parte, si nos gustan los sistemas Buy&Sell, yo escogería también la combinación MM30 y MM55. Así tendríamos una rentabilidad anualizada del +6,3% con un drawdown del -34%. En este caso estaríamos hablando de un ratio del 0,18. Resultados más que aceptables, si tenemos en cuenta que el Buy&Hold japonés se quedó en el +0,2%.



Conclusiones sobre las estrategias de largo plazo


Los análisis de las estrategias realizados sobre los 4 activos nos vienen a decir más o menos lo mismo. Con su aplicación tendremos la oportunidad de batir a los índices por 2 puntos anualizados y, al mismo tiempo, minimizar el drawdown de nuestra cuenta. En promedio, podemos estimar una reducción de unos 23 puntos con respecto a la caída máxima del índice de referencia. En líneas generales, los datos ya nos están diciendo que es mejor operar con estos sistemas de largo plazo que utilizar un simple Buy&Hold. Eso sí, a pesar de ello, tendremos que determinar si vamos a ser capaces de soportar la máxima excursión adversa (MAE) de la operativa. No todo el mundo está preparado para aguantar el mismo nivel de riesgo.

La verdad es que el incremento de rentabilidad frente al Buy&Hold es bastante moderado, ya que hablamos de una distancia en torno a 2 puntos anualizados. Sin embargo, en la gestión del drawdown es donde podemos ver la potencia real de estos sistemas. Aquí hemos podido comprobar que nuestras estrategias nos hubiesen permitido rebajar la caída de nuestra cuenta en nada menos que 23 puntos. No es lo mismo sufrir un desplome del -49% que un descenso del -26%. Cierto es que en el segundo caso lo pasaremos mal, pero en el primer caso es improbable que seamos capaces de seguir manteniendo nuestra inversión de largo plazo. Y eso es lo que debemos evitar, es vital no abandonar el barco antes de que nuestros sistemas produzcan los beneficios estimados...

Por otra parte, si nos decidimos a utilizar las variantes Buy&Sell, las estrategias incrementarán su diferencia frente a los índices hasta los 3 puntos anualizados. Eso sí, esto se conseguirá aumentando la frecuencia de trading y, lo que es peor, a costa de sufrir caídas de mayores dimensiones. En promedio, el drawdown será 6 puntos más elevado que el de las variantes Buy. Cada trader, en función de su psicología, tendrá que ser capaz de decidir qué tipo de operativa le conviene más: tiene que ser una que nos proporcione una rentabilidad aceptable y que nos permita dormir con tranquilidad por las noches.


Con el análisis realizado de los 4 índices a lo largo de todos los post anteriores (SP500, Ibex, DAX y Nikkei), vamos a dar por concluido el examen de las estrategias de largo plazo. Ya tenemos suficiente variedad de datos como para extraer conclusiones relevantes. A partir de aquí, ya dependerá de nosotros mismos elegir una u otra vía para ir obteniendo rentabilidad de los mercados. A algunos les gustarán los sistemas Buy, mientras que otros se inclinarán por las variantes Buy&Sell. Unos inversores preferirán maximizar su rendimiento anualizado, otros se centrarán en minimizar los drawdowns y unos terceros darán preferencia al ratio de Calmar. Afortunadamente, existen soluciones alternativas para alcanzar el mismo destino...

Y eso es todo lo que quería comentar con respecto a las estrategias de largo plazo y su aplicación en los índices DAX / Nikkei. Se trataba de un artículo necesario para completar el análisis que, en su momento, habíamos iniciado con SP500 / Ibex. Las conclusiones extraídas aquí nos servirán como guías básicas para establecer nuestros parámetros estratégicos de inversión...

Saludos.

lunes, 1 de enero de 2018

Feliz Año Nuevo 2018

Ya sé que hoy estamos todos un poco cansados y con pocas ganas de hacer nada, así que no voy a demorarme demasiado. Simplemente quería daros un saludo rápido y desearos una feliz entrada de año nuevo. Espero que en 2018 tengáis éxito en todos los objetivos que os marquéis en los mercados financieros y, por qué no, en el resto de objetivos también (por cierto, ¿os comísteis todas las uvas ayer?). Ahora, a descansar y a disfrutar de la comida con vuestra familia. El martes nos vemos de nuevo haciendo trading al pie del cañón.

¡Feliz Año Nuevo 2018!

Saludos.

sábado, 30 de diciembre de 2017

Estrategias de Largo Plazo: DAX y Nikkei (4/5)


(Continuación de la tercera parte: Estrategias de Largo Plazo: DAX y Nikkei - 3/5)

Operando al alza y a la baja con el Nikkei


Una vez analizadas las estrategias alcistas, vamos a echarle un vistazo a las que operan en ambos lados del mercado. Aunque normalmente suelen ganar más dinero, no siempre sirven para conseguir dicho objetivo. Para el nuevo examen, volvemos a fijarnos en el último ciclo de 20 años y aplicamos los sistemas sobre los datos existentes desde el año 2000. La lógica nos dice que los nuevos resultados deberían ser mejores que los anteriores, pero esto deberá ser confirmado por las curvas generadas en los gráficos.


En la imagen anterior se puede apreciar la evolución de las 5 estrategias, junto con su benchmark, desde el año 2000. Las rentabilidades absolutas de los sistemas fueron las siguientes: el 5-ATR alcanzó un -5% en esos 17 años, el Híbrido un -9%, el MM55 un +96%, el 3-ATR un +17% y el MM30 un +319%. Frente a ellos, el Nikkei se quedó en una plusvalía del +5%. En esta ocasión, los resultados de las estrategias han sido bastante dispares, en compración con el índice japonés. Mientras que 3 de ellas han sido capaces de batirlo, las otras 2 han quedado por debajo.

Como vemos, las estrategias que operan en ambos sentidos (Buy&Sell) superan ligeramente a las que operan únicamente al alza (Buy). El promedio Buy de las 5 estrategias (5-ATR, 3-ATR, Híbrida, MM55 y MM30) fue de +57% durante estos 17 años, obtenido con 35 operaciones. En paralelo, el promedio Buy&Sell se incrementó hasta el +83% durante el ciclo 2000-2017, obtenido con 55 operaciones. Estamos hablando de un valor anualizado del +2,3% en la primera variante (Buy), frente a un valor del +2,5% en la segunda variante (Buy&Sell). Eso sí, la variante bajista nos obligó a realizar un mayor número de operaciones para alcanzar ese resultado. Tendremos que valorar si nos merece la pena el esfuerzo...


En la tabla anterior se puede observar la rentabilidad anualizada de las estrategias analizadas. El sistema 5-ATR obtuvo un -0,3%, el Híbrido un -0,6%, el MM55 un +4,0%, el 3-ATR un +0,9% y el MM30 un +8,7%. Durante esos mismos 17 años, la plusvalía del Nikkei fue del +0,2%. Adicionalmente, he incluido una fila con un sistema "5-ATR & MM55", que consistiría sencillamente en dedicar la mitad del capital de nuestra cuenta a cada una de las estrategias especificadas en su denominación. El rendimiento anualizado de esta estrategia mixta fue del +2,2% en el mencionado período 2000-2017.

Tal y como se puede comprobar en la tabla, el uso de las estrategias MM55 y MM30 nos hubiesen permitido superar claramente al Nikkei a largo plazo. El sistema MM55 bate al Nikkei por 4 puntos anualizados y el MM30 supera al índice japonés por nada menos que 8 puntos anualizados. Por otra parte, el 3-ATR únicamente ha sido capaz de igualar a su benchmark. Y ahora viene lo malo. Tenemos dos estrategias con minusvalías: los sistemas Híbrido y 5-ATR finalizaron 1 punto por debajo del índice de referencia. Resulta evidente que la dispersión obtenida en este análisis ha sido la mayor de todos los experimentos realizados.

Análisis de las estrategias sobre el Nikkei


En esta ocasión los resultados han sido más ajustados que en el caso de los índices anteriores. Cierto es que, en promedio, tanto las estrategias alcistas como las bidireccionales han sido capaces de batir al Nikkei. Sin embargo, si nos fijamos en el detalle nos daremos cuenta de que ha habido bastante dispersión de resultados entre unos sistemas y otros. Y lo más relevante es que estamos ante el primer estudio en el que tenemos que hablar de técnicas que han concluido el ciclo de 20 años con rentabilidad negativa, algo que no puede ser admitido para un sistema de largo plazo.

La posible explicación a estos resultados la podríamos tener en el comportamiento del Nikkei desde comienzos de siglo. La realidad es que el índice japonés se ha estado moviendo dentro de un amplio rango lateral de largo plazo. Y, aunque la caída desde máximos a mínimos ha sido del 50%, se trata de un entorno complicado para estrategias tendenciales de largo plazo. Para aprovechar un escenario de este tipo, se hubiese precisado algún sistema de trading de más corto plazo. Esa es la razón por la que la estrategia MM30, la más dinámica de las analizadas, ha tenido un desempeño tan espectacular con el índice japonés.

Tip: Aquí podemos ver la rentabilidad de los diferentes Tipos de Activos

Por lo que respecta a las variantes Buy, la rentabilidad promedio de las 5 estrategias ha sido de un +2,3% anualizado. Teniendo en cuenta que el rendimiento del Nikkei fue del 0,2%, estamos hablando de un diferencial de 2 puntos frente al benchmark. Junto a esto, podemos decir que el promedio de operaciones realizadas ha sido de 2,1 al año, lo que indica que se trata de inversiones que no requieren un seguimiento demasiado constante. Finalmente, y quizás lo más importante para un inversor conservador, el drawdown promedio ha sido del -31% (frente a un -56% del Nikkei).

Tal y como decíamos más arriba, aquí llama la atención la gran dispersión existente entre unas estrategias y otras. Los sistemas MM30 y MM55 se han comportado relativamente bien, con rentabilidades anualizadas de +5,2% y +3,3% por encima del benchmark. Por contra, las estrategias 3-ATR y 5-ATR han tenido resultados bastante pobres, quedándose en rendimientos de +1,6% y +1,3% por encima del índice de referencia. Y peor aún, la técnica Híbrida ha cerrado el ciclo con una minusvalía de -0,8% por debajo del Nikkei. En esta inversión hubiese sido más importante que nunca la selección de la estrategia más adecuada.


Como en muchos casos es realmente complicado saber cuál es el sistema que va a tener mejor comportamiento en un determinado escenario, no es mala idea trabajar con una cartera de estrategias. En este caso, hubiese sido interesante operar con los 5 sistemas y no con uno de ellos únicamente. De ese modo, nuestra rentabilidad promedio anualizada hubiese sido de 2,3%, aceptablemente superior al 0,2% del Nikkei. Si nos fijamos en la diferencia frente al benchmark, entonces veremos que la distancia se ha situado en torno a 2 puntos. Recordemos que tanto en el caso del Ibex como en el del SP500 esa distancia también se situó en 2 puntos, mientras que con el DAX se incrementó hasta 3 puntos. Como vemos, se trata de un diferencial bastante estable, lo que demuestra la consistencia de estos sistemas.


(Continuará en la quinta parte: Estrategias de Largo Plazo: DAX y Nikkei - 5/5)

sábado, 23 de diciembre de 2017

Estrategias de Largo Plazo: DAX y Nikkei (3/5)


(Continuación de la segunda parte: Estrategias de Largo Plazo: DAX y Nikkei - 2/5)

Aplicando las estrategias sobre el Nikkei


Una vez que ya hemos completado el experimento con un índice europeo Total Return, ahora lo interesante sería repetir el examen con otro tipo de activo. En la primera parte de este estudio ya estuvimos trabjando con el SP500 y el Ibex, así que no tendría sentido volver a usar un índice americando o periférico. Por contra, me parece muy interesante utilizar un activo asiático y, más que ninguno, el índice Nikkei. La renta variable japonesa suele estar bastante descorrelacionada con respecto a EE.UU. y Europa, así que nos servirá para extraer conclusiones adicionales a las que hemos obtenido hasta ahora.


En principio, prefiero hacer la prueba con otro activo bursátil. Esto es debido a que, como dijimos en su momento, las estrategias presentadas aquí están optimizadas para el mercado de acciones. La Bolsa, históricamente, presenta pendiente ascendente y, por tanto, es ahí donde estos sistemas de largo plazo muestran todo su potencial. En cambio, si nos los llevamos a otros mercados más especulativos, tales como materias primas o Forex, probablemente veamos cómo desaparecen sus virtudes, sobre todo en lo que respecta a rentabilidad anualizada. Es responsabilidad nuestra usar cada técnica en su escenario adecuado.

Aunque el experimento podría seguir alargándose mucho más, las conclusiones que extraigamos de los datos de los 4 índices (SP500, DAX, Ibex y Nikkei) podrán considerarse bastante completas. Se trata de activos sin demasiada correlación y por tanto, si los resultados muestran cierta semejanza, entonces tendremos la confirmación buscada. En ese caso podríamos poner en funcionamiento los sistemas en nuestra propia cuenta con la seguridad de que tanto la rentabilidad como el drawdown quedarían acotados dentro de un rango predefinido.


Comparativa de Estrategias sobre el Nikkei


Al igual que acabamos de hacer con el DAX (y como hicimos en su momento con el SP500 y el Ibex), ahora vamos a evaluar el comportamiento de las estrategias sobre el Nikkei. Aunque ya lo he dicho varias veces, no pasa nada por decirlo una vez más. Para hacer el estudio nos vamos a centrar en el último ciclo de 20 años. Recordemos que el plazo de 18 - 20 años constituye el ciclo largo básico según la Teoría de Ciclos de Guinart. Los períodos inferiores ya formarían parte de los denominados ciclos cortos, que son válidos para probar sistemas de especulación de corto/medio plazo pero no para el examen que tenemos que realizar hoy.

Tip: Hablando sobre este tema, aquí podéis echarle un vistazo a los Ciclos de Kitchin

Por otra parte, aunque existen ciclos superiores al de 18 años, tampoco me gusta utilizarlos. Por ejemplo, el ciclo de 36 años me parece excesivo para valorar una estrategia. En ese tiempo existen muchas posibilidades de que haya cambiado el comportamiento intrínseco de los mercados y, por tanto, las conclusiones extraídas ya no serían del todo válidas. Por otra parte, ¿quién está dispuesto a esperar 36 años, una vida laboral completa, para verificar que las estimaciones son correctas? Si hicimos algo mal, ya no tendremos tiempo de rectificar nada...


En el gráfico anterior se puede apreciar en detalle la evolución de las 5 estrategias, junto con su benchmark, desde el año 2000. Las rentabilidades de los sistemas fueron las siguientes: el 5-ATR alcanzó un +30% en esos 17 años, el Híbrido un -9%, el MM55 un +82%, el 3-ATR un +36% y el MM30 un +147%. Frente a ellos, el Nikkei se quedó en una plusvalía del +5%. Es decir, todas las estrategias, salvo la Híbrida, fueron capaces de batir al índice japonés. Eso sí, se puede observar que ha habido bastante dispersión de rentabilidades entre todas ellas.

Tal y como se aprecia, los resultados sobre el Nikkei han sido los peores de los 4 índices analizados en esta serie de post. De hecho, aquí es la primera vez que vemos a una estrategia cerrar con minusvalías en el ciclo de 20 años. Junto a esto, hay que destacar que los rendimientos acumulados han sido muy dispares. Han ido desde el +147% del sistema MM30 hasta el -9% de la técnica Híbrida. Esto nos sirve para poner de manifiesto, una vez más, la importancia de diversificar nuestras inversiones no únicamente entre varios activos con baja correlación, sino también entre varias estrategias complementarias.


En la tabla anterior se puede observar la rentabilidad anualizada de las estrategias analizadas. El sistema 5-ATR obtuvo un +1,5%, el Híbrido un -0,6%, el MM55 un +3,5%, el 3-ATR un +1,8% y el MM30 un +5,4%. Durante esos mismos 17 años, la plusvalía del Nikkei fue del +0,2%. Adicionalmente, he incluido una fila con un sistema "5-ATR & MM55", que consistiría sencillamente en dedicar la mitad del capital de nuestra cuenta a cada una de las estrategias especificadas en su denominación. El rendimiento anualizado de esta estrategia mixta fue del +2,6% en el mencionado período 2000-2017.

Tal y como se puede comprobar en la tabla, el uso de las estrategias 5-ATR, MM55, MM30 y 3-ATR nos hubiesen permitido superar ligeramente al Nikkei a largo plazo. La técnica Híbrida quedó 1 punto por debajo. Por contra, los sistemas 5-ATR y 3-ATR baten al Nikkei por 1 solitario punto anualizado, el MM55 por 3 puntos anualizados y el MM30 nos hubiese permitido superar al índice japonés por nada menos que 5 puntos anualizados. Mencionar que logran estos resultados con un drawdown mucho más reducido que el que hubiésemos tenido que sufrir con una estrategia de Buy&Hold.

(Continuará en la cuarta parte: Estrategias de Largo Plazo: DAX y Nikkei - 4/5)

sábado, 16 de diciembre de 2017

Estrategias de Largo Plazo: DAX y Nikkei (2/5)


(Continuación de la primera parte: Estrategias de Largo Plazo: DAX y Nikkei - 1/5)

Operando al alza y a la baja con el DAX


Una vez vista la comparativa de las estrategias alcistas, vamos a echarle un vistazo a la evolución de los sistemas que operan en ambos sentidos del mercado. Para ello, al igual que hemos hecho antes, vamos a usar el ciclo temporal 2000-2017, para trabajar con un plazo lo suficientemente amplio como para que podamos extraer resultados relevantes. Aplicando las reglas de las diferentes estrategias a este histórico de datos, obtendremos el comportamiento de cada una de ellas y podremos observar, de un vistazo, cuál es la que ha tenido un mejor desempeño durante todo este tiempo.


En el gráfico anterior se puede apreciar la evolución de las 5 estrategias, junto con su benchmark, desde el año 2000. Las rentabilidades de los sistemas fueron las siguientes: el 5-ATR alcanzó un +213% en esos 17 años, el Híbrido un +317%, el MM55 un +436%, el 3-ATR un +240% y el MM30 un +188%. Frente a ellos, el DAX se quedó en una plusvalía del +77%. De nuevo, todos las estrategias fueron capaces de batir al índice europeo. Eso sí, al igual que en el caso anterior, aquí también hay bastante diferencia entre escoger una u otra opción.

Como vemos, las estrategias que operan en ambos sentidos (Buy&Sell) superan a las que operan únicamente al alza (Buy). El promedio Buy de las 5 estrategias (5-ATR, 3-ATR, Híbrida, MM55 y MM30) fue de +214% durante estos 17 años, obtenido con 32 operaciones. En paralelo, el promedio Buy&Sell se incrementó hasta el +278% durante el ciclo 2000-2017, obtenido con 48 operaciones. Estamos hablando de un valor anualizado del +6,8% en la primera variante (Buy), frente a un valor del +7,9% en la segunda variante (Buy&Sell). En cualquier caso, un 1,1% tampoco puede ser considerado como una diferencia significativa. Quizás no merezca la pena realizar un número mucho mayor de operaciones para obtener esa limitada rentabilidad adicional...


En la tabla anterior se puede observar la rentabilidad anualizada de las estrategias analizadas. El sistema 5-ATR obtuvo un +8,8%, el Híbrido un +8,7%, el MM55 un +10,3%, el 3-ATR un +7,4% y el MM30 un +6,4%. Durante esos mismos 17 años, la plusvalía del DAX fue del +3,4%. Adicionalmente, he incluido una fila con un sistema "5-ATR & MM55", que consistiría sencillamente en dedicar la mitad del capital de nuestra cuenta a cada una de las estrategias especificadas en su denominación. El rendimiento anualizado de esta estrategia mixta fue del +8,8% en el mencionado período 2000-2017.

Tal y como se puede comprobar en la tabla, el uso de las estrategias 5-ATR, MM55,  3-ATR y MM30 nos hubiesen permitido batir claramente al DAX a largo plazo. El sistema MM30 aventaja al DAX por 3 puntos anualizados, el 5-ATR por 3 puntos, el 3-ATR por 4 puntos y el MM55 supera al índice europeo por nada menos que 7 puntos anualizados. Aunque los drawdowns son ligeramente más elevados que los de las estrategias que operan sólo al alza, hay que reconocer que todavía siguen siendo mucho más reducidos que los que hubiésemos sufrido con una estrategia básica de Buy&Hold.

Análisis de las estrategias sobre el DAX


A primera vista, resulta evidente que los resultados de las estrategias sobre el DAX han sido más que notables (en algunos casos, sobresalientes). Al principio del post comentábamos que lo previsto era que aquí se generaran resultados superiores a los obtenidos con los índices Ibex y SP500. Y así ha sido finalmente. Sin embargo, no se trata de ningún extraño misterio: era altamente probable que los sistemas de inversión consiguieran mayor rentabilidad al trabajar con un índice Total Return. En lo que tenemos que fijarnos realmente es en el diferencial existente entre las plusvalías de las estrategias y el benchmark asociado.

Si elaboramos promedios conjuntos de las 5 estrategias, podemos extraer interesantes conclusiones. Por lo que respecta a los sistemas Buy (operativa sólo al alza), la rentabilidad promedio ha sido del +6,8% anualizado (frente al +3,4% del DAX). Junto a esto, podemos decir que el promedio de operaciones realizadas ha sido de 1,8 al año, lo que indica que se trata de inversiones que no requieren un seguimiento demasiado constante. Finalmente, y quizás lo más importante para un inversor conservador, el drawdown promedio ha sido del -20% (frente al -56% del selectivo DAX).

A la vista de estos resultados, no creo que nadie tenga nada que objetar. La verdad es que se agradace trabajar con estrategias simples que nos permitan batir por 3 puntos a los índices de referencia. Y no sólo eso: además, hay que destacar que esa rentabilidad se obtiene incurriendo en un drawdown de sólo el -20%, esto es, una caída 36 puntos inferior al del benchmark. No creo que ningún inversor en renta variable tenga problemas para aguantar un drawdown de esta magnitud. Caso aparte serían los inversores en renta mixta.


Obviamente, podríamos pedirle mayor rentabilidad al experimento. Pero tengamos en cuenta que estamos trabajando con estrategias de largo plazo que se pueden poner en funcionamiento con pocas horas de trabajo por semana. Y, mejor aún, sólo nos van a obligar a realizar un par de operaciones por año. Ideal para los inversores que no disponen de mucho tiempo libre. Si lo que queremos es ganar un 40% - 50% al año, entonces tendremos que buscar sistemas de especulación más activos. Eso sí, tendremos que dedicarle varias horas diarias al trading y realizar decenas de operaciones cada mes. Hay que tener bien claro tanto lo que queremos como lo que estamos dispuestos a sacrificar...

Tal y como ya he contado en muchas ocasiones, a la hora de valorar una estrategia de inversión, debemos poner el foco en el drawdown o, mejor aún, en el cociente rentabilidad / drawdown (Coeficiente de Calmar). Para alcanzar la calificación de Notable, un sistema de trading debería mantener dicho ratio por encima de 0,30. En nuestro caso, el ratio promedio de nuestros 5 sistemas es de 0,34. Por tanto, se alcanza sobradamente ese Notable y nos confirma la validez (a largo plazo) de las estrategias preseleccionadas.

Por lo que respecta a los sistemas Buy&Sell (los que operan tanto al alza como a la baja), la rentabilidad promedio ha sido del +7,9% anualizado (frente al +3,4% del DAX). Junto a esto, podemos decir que el promedio de operaciones realizadas ha sido de 2,8 al año, ligeramente superior (como era de esperar) al de los sistemas que no operan con cortos. Finalmente, el drawdown promedio ha sido del -26% (frente al -56% del DAX), un valor que todavía puede considerarse como aceptable en el mundo de los mercados de acciones.


Vistos estos resultados, la realidad es que los sistemas Buy&Sell no aportan demasiados beneficios frente a los más sencillos sistemas Buy. A primera vista, resulta evidente que los Buy&Sell incrementan un 1,1% el rendimiento anualizado. Sin embargo, hay que puntualizar que este resultado se consigue a costa de sufrir un drawdown un 6% superior y de realizar 1,0 operaciones adicionales al año. Sinceramente, no sé si merece la pena incurrir en un trabajo y en un riesgo adicional para obtener una mejora tan exigua. Que cada cuál decida si le conviene (o no) este tipo de operativa...

Según el análisis realizado, ¿cuáles serían las mejores estrategias? Pues bien, en el caso de los sistemas Buy, yo me quedaría con el MM55 y con el Híbrido. Su rentabilidad promedio fue de un +7,9% anual y el drawdown promedio se quedó en el -12%. Esto es, un ratio Calmar promedio del 0,65 que no está al alcance de la mayoría de las cuentas. Si lo que nos gustan son los sistemas Buy&Sell, en este caso yo escogería también el MM55 y el Híbrido. Así tendríamos una rentabilidad anualizada del +9,5% con un drawdown del -15%. Nuevamente estaríamos hablando de un espectacular ratio del 0,63. Eso sí, tened en cuenta que esto sería válido para el índice DAX y habría que tener cuidado a la hora de extrapolar los resultados a otros índices que no sean Total Return.

Tip: Aquí podéis echar un vistazo a los diferentes Tipos de Volatilidad en Bolsa

(Continuará en la tercera parte: Estrategias de Largo Plazo: DAX y Nikkei - 3/5)

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...