EL TAMBOR DE LA BOLSA - Trading en los Mercados Financieros desde 2007

sábado, 30 de noviembre de 2019

Fuerza Relativa: Cómo optimizar la estrategia

Hace tiempo que las estrategias basadas en el concepto de Fuerza Relativa tienen un lugar destacado en el universo del trading. De hecho, en el blog ya hemos hablado de ellas en varias ocasiones y hemos revisado detalladamente sus reglas de construcción. Sin embargo, hoy queremos ir un poco más allá y tratar de determinar cuál sería el ciclo temporal requerido para optimizar tanto la rentabilidad como el drawdown de un sistema de este tipo. Aunque luego decidamos seguir utilizando los parámetros por defecto, siempre será interesante tener acceso a dicha información.

Fuerza Relativa: Cómo optimizar la estrategia


Una de las formas más prometedoras de enfrentarse a los mercados financieros es hacerlo armado con algún tipo de estrategia basado en el concepto de Fuerza Relativa. Estos sistemas tratan de estar siempre posicionados en los activos del mercado que han estado mostrando la tendencia más positiva durante el pasado reciente. Si queréis ver cómo funciona una estrategia de inversión construida a partir de dicha idea, podéis echarle un vistazo al siguiente post que escribimos hace algún tiempo en el blog: Estrategia de Fuerza Relativa en Bolsa - y 2.

Precisamente, para el estudio de hoy vamos a usar como base el sistema de especulación definido en el post mencionado. Eso sí, vamos a introducirle algunos cambios para facilitar la labor de investigación. Bueno, básicamente sólo vamos a adaptar dos reglas: descartaremos aquellos activos cuyo rendimiento durante el último ciclo temporal haya sido negativo (regla 5) y cerraremos todas las posiciones si el índice director cae por debajo de su MM30 (regla 15). El resto de la operativa seguirá, en líneas generales, más o menos igual. 


Para ejecutar el backtesting vamos a elegir como universo de trabajo los valores incluidos en el índice americano SP500 y como ciclo temporal el período 2005-2019. Como la rotación es mensual, lo que haremos con esta estrategia es irnos posicionado cada mes en aquellos valores que hayan tenido mayor rentabilidad durante los últimos N meses. O, dicho de otro modo, en aquellos activos que muestren un mejor indicador ROC con período de N meses. Si las cosas se ponen feas, dejaremos de operar si el SP500 cae por debajo de su MM30. Por último, recordad que esta estrategia de Fuerza Relativa se trabaja con doble apalancamiento.

Buscando el mejor período del indicador ROC


A continuación, lo que vamos a hacer es tratar de determinar cuál es el mejor período (de N meses) que deberíamos seleccionar para optimizar la rentabilidad y el drawdown de la estrategia. En la definición original del sistema se indicaba que dicho período debía ser de 12 meses. Sin embargo, no debemos dar nada por sentado. Así pues, vamos a comprobar si ese ciclo temporal es el óptimo o si aparece algún otro período con mejores resultados. Como siempre, lanzaremos nuestros propios backtesting para verificar esta información.


En el gráfico anterior podemos observar la rentabilidad alcanzada por la estrategia según el período escogido para el ROC. La curva mostrada se corresponde con los resultados obtenidos para el SP500 durante el ciclo 2005-2019. En la línea vertical tenemos el rendimiento medido en puntos básicos (1% es igual a 100 puntos básicos). En la línea horizontal tenemos el número de meses del período ROC con el que se ha ejecutado el backtesting. Como se aprecia, se han lanzado pruebas para la estrategia con períodos ROC que van desde 1 mes hasta 24 meses.

Por tanto, en nuestro primer contacto ya podemos comprobar que el mejor período durante el ciclo 2005-2019 ha sido el de 4 meses. Esto es, empleando una estrategia de Fuerza Relativa de 4 meses, hubiésemos sido capaces de batir al benchmark (SP500) por un rendimiento del +17% anualizado. Otro dato a destacar es que el período por defecto (12 meses) no hubiese sido una gran elección, ya que así hubiésemos superado al SP500 por "únicamente" 12 puntos anualizados. Puede parecer poco relevante, pero 5 puntos anualizados marcan una gran diferencia en el largo plazo.

Suavizando la rentabilidad de la Fuerza Relativa


Vamos a echarle un vistazo ahora a la curva suavizada de la gráfica anterior. La idea es que esto nos permita ver con mayor claridad cuáles son los rangos de datos que incrementan la rentabilidad del sistema de inversión. Obviamente, en las pruebas tendremos un período ROC que obtendrá mejores resultados que los demás, pero siempre será más seguro verificar que ese dato se encuentra dentro del rango más rentable de la curva de períodos. Para ello, partimos de los backtesting realizados con el SP500 a partir del historial del ciclo 2005-2019. 



En el gráfico anterior podemos ver la curva suavizada de rentabilidades de la estrategia Fuerza Relativa en función del período ROC escogido. Básicamente, se trata del mismo gráfico anterior, pero esta vez con los datos aplanados. En la imagen se observan dos picos de rendimiento, uno situado en torno al ROC de 6 meses y otro en torno al ROC de 22 meses. Eso sí, mientras el primero supera con creces los 1.600 puntos básicos (frente al benchmark), el segundo apenas consigue alcanzar el nivel 1.200. Hablamos de una diferencia de 400 puntos básicos.

A partir de los resultados mostrados por esta gráfica, lo más sensato sería utilizar nuestro sistema de Fuerza Relativa con períodos ROC situados en el rango entre 4 meses y 8 meses. De este modo, la estrategia sería capaz de superar al SP500 en más de 16 puntos anualizados, una rentabilidad más que notable. De hecho, el rendimiento va disminuyendo conforme incrementamos el período y, con ROC superiores a los 12 meses, los datos caen por debajo de los 1.300 puntos básicos. Por cierto, lo mismo ocurre si nos decidimos a emplear períodos ROC cortos inferiores a los 3 meses...

La mejor Fuerza Relativa según el Ratio de Calmar


En este momento vamos a introducir en la ecuación el importante concepto de drawdown. Hasta ahora hemos estado visualizando el comportamiento de la rentabilidad pero, para ser más precisos, lo que realmente nos interesa es optimizar el ratio rentabilidad / drawdown de la estrategia. De nada nos serviría un sistema de especulación que ganase un +40% anualizado si, para alcanzar dicho resultado, se viese obligado a incurrir en un drawdown del -80%. Creedme, he visto a traders (novatos y no tan novatos) operar con estrategias de este tipo y os puedo asegurar que, tarde o temprano, acaban con la cuenta quebrada...



En el gráfico anterior podemos observar el comportamiento del ratio de Calmar obtenido por la estrategia según el período escogido para el ROC. Este ratio es el cociente entre la rentabilidad anualizada y el drawdown máximo, así que un sistema de inversión tendrá mejor valoración cuanto más alto sea el porcentaje de dicho cociente. Como se aprecia, el dato más alto se alcanza con un indicador ROC de 4 meses, donde el ratio de Calmar (frente al benchmark) se dispara hasta el 36%. Cualquier porcentaje por encima del 20% se puede considerar un buen ratio, así que estamos hablando de un resultado más que notable.

Si nos fijamos en conjuntos más amplios, podemos observar que el rango situado entre los 4 meses y los 7 meses es el único capaz de superar el 30%. Así que cualquier período ROC comprendido entre dichos umbrales nos servirá para optimizar el comportamiento de nuestra estrategia de Fuerza Relativa. Puntualizar que el drawdown máximo para esos períodos se quedó en torno a un -44% (mejor que el -53% del SP500), así que este ratio de Calmar del 30% (frente al benchmark) se traduce en una rentabilidad anualizada del +17% para el ciclo 2005-2019. ¡No está nada mal para una operativa semiautomática que sólo nos exige unas pocas horas de seguimiento cada mes!


¿Cuál es el mejor período para la Fuerza Relativa?


Dicho todo lo anterior, ahora ya tendríamos la información necesaria para responder a la pregunta clave: ¿cuál es el mejor período ROC para nuestra estrategia de Fuerza Relativa? La verdad es que si nos tuviésemos que quedar con los mejores datos, la elegida sería la Fuerza Relativa de 4 meses. Con ese período, la estrategia muestra los resultados más altos tanto en rentabilidad como en ratio de Calmar. En valores absolutos, hablamos de una rentabilidad anualizada del +18%, un drawdown máximo del -42% y un ratio de Calmar del 45%. Frente al benchmark, la estrategia vencería en rentabilidad por un 17%, en drawdown por un 11% y en Calmar por un 36%.

Sin embargo, echando un vistazo a las curvas suavizadas, observamos que los mejores comportamientos se registran en torno al período de 6 meses. El rango con mejores resultados en la tripleta rentabilidad/drawdown/Calmar es el situado entre 4 meses y 8 meses, aunque la cota más alta se alcanza en todos los casos en torno a 6 meses. Así que, aunque para el ciclo 2005-2019 el ganador haya sido el ROC(4 meses), lo más probable es que en general a largo plazo lo más inteligente sea trabajar con una Fuerza Relativa de 6 meses.

En cualquier caso, la realidad es que no hay demasiada diferencia entre los períodos del rango 4 meses - 8 meses. Hablamos de una distancia de 1 punto en la rentabilidad y de 5 puntos en el drawdown. Cualquiera de esos ROC podría convertir a nuestro sistema de inversión en un ganador de largo plazo. De hecho, en nuestros backtesting todos ellos son capaces de alcanzar una rentabilidad anualizada del +17%. Por supuesto que hay sistemas dinámicos de especulación que alcanzan rendimientos superiores, pero recordad que aquí estamos hablando de una estrategia que no requiere demasiada supervisión, tranquila y orientada al largo plazo.


Aunque en muchos sitios se indica que para operar debe usarse la Fuerza Relativa de 12 meses, en las pruebas realizadas hoy hemos visto que los resultados se mejoran usando un período de 6 meses. No es que el ROC(12) obtenga malos resultados, pero con el ROC(6) incrementamos la rentabilidad anualizada en 4 puntos. Como siempre digo, es importante que hagamos nuestros propios deberes en vez de creernos a pies juntillas lo que publique un determinado analista. A veces nuestro trabajo simplemente nos valdrá para confirmar la operativa estándar y otras veces, como hoy, nos servirá para optimizar las reglas de la estrategia.

Pues nada, eso era todo lo que quería comentaros en relación con la optimización del concepto de Fuerza Relativa. Espero que lo revisado os sirva para mejorar vuestra operativa de inversión. Al fin y al cabo, ese es el objetivo de dedicar todo este tiempo al lanzamiento de backtesting...

Saludos.

sábado, 26 de octubre de 2019

¿Cómo explotar el Momentum para invertir?

Como inversores debemos estar siempre dispuestos a experimentar con nuevas ideas susceptibles de ser incorporadas a nuestra caja de herramientas. A este respecto, uno de los conceptos más interesantes que podemos encontrar en el universo del trading es el de Momentum. Si invertimos en base a dicha idea, básicamente lo que estaremos haciendo es comprar un determinado activo cuando esté mostrando una mayor fortaleza y venderlo cuando comiencen a aparecer síntomas de debilidad. La clave aquí es tener en cuenta que la fortaleza o la debilidad de un valor se identificará en base a la evolución del precio del mismo. ¿Cómo podemos incorporar la idea de Momentum a nuestras estrategias de inversión?

Aprovechando el Momentum para invertir


A la hora de elaborar un sistema de trading desde cero, existen multitud de conceptos que nos pueden ayudar a optimizar su comportamiento. A lo largo de los años hemos ido hablando de muchos de ellos en el blog. Pero hoy quería centrarme en una idea que suele dar buen resultado en el largo plazo y de la que, por qué no decirlo, soy un ferviente defensor: se trata del Momentum. En líneas generales, el Momentum es la diferencia de precios entre el cierre de la vela actual y el cierre de hace una cantidad determinada de velas. Si alguien quiere más detalle, le recomiendo que visite esta página: El Indicador Momentum – ¿Como funciona el oscilador Momentum?

Tip: Aquí os dejo un link a una Estrategia de Fuerza Relativa en Bolsa 

Existen distintas formas de medir el Momentum y cada una de ellas tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Hoy, sin ninguna razón en particular, vamos a trabajar con el Indicador ROC. Este ratio se calcula dividiendo el cierre de la vela actual entre el cierre de hace N velas y multiplicando su resultado por 100. Estamos, por tanto, ante una especie de Momentum expresado en variación porcentual. Se trata de un indicador muy útil para hacernos una idea, en términos relativos, de la fortaleza o de la debilidad que está mostrando un determinado activo.



Partiendo de la base de que el uso del Momentum es positivo para nuestra operativa, hoy vamos a tratar de determinar cuál es el ciclo temporal óptimo que podemos emplear para trabajar con dicho concepto. En concreto, el objetivo es dilucidar cuál es el mejor período (expresado en meses) que podemos seleccionar para el indicador ROC utilizado en una estrategia de inversión. De forma clásica, para el medio/largo plazo se suelen emplear el ROC(6) o el ROC(12), pero eso no significa que no existan valores mejores que el de 6 meses o el de 12 meses. Será labor de nuestro análisis de hoy verificar si podemos escoger algún otro período más rentable.

Buscando el mejor Período para el Momentum


Para ello, a continuación vamos a lanzar los correspondientes backtesting con los datos de los últimos 14 años (ciclo 2005-2019). Para obtener el mejor período P del indicador ROC(P), vamos a lanzar la prueba sobre los activos de la Cartera Pasiva Bolsa & Materias Primas, como solemos hacer habitualmente. La estrategia utilizada será sencilla: nos pondremos largos en el activo cuando el ROC(P) sea positivo y nos pondremos cortos cuando el ROC(P) sea negativo. Obviamente, no es obligatorio utilizar el umbral 0% para desencadenar las señales, pero para la prueba de hoy dicho nivel nos será perfectamente válido.


En la imagen anterior podemos ver el comportamiento de la rentabilidad en funcion del período asignado al indicador ROC. En el eje vertical aparece reflejado el rendimiento, con respecto al benchmark, que ha alcanzado la estrategia durante el ciclo 2005-2019. En el eje horizontal podemos observar los períodos, expresados en meses, con los que se ha estado trabajando en la operativa. Recordemos que estos son los promedios obtenidos durante los últimos 14 años, así que estamos hablando de un ciclo de mercado lo suficientemente amplio como para permitirnos extraer conclusiones relevantes.

A la vista del gráfico, podemos decir que los mejores resultados se alcanzarían utilizando un ROC de 7 meses, con un rendimiento total de 312 puntos básicos. Eso sí, la realidad es que los períodos comprendidos entre los 4 meses y los 8 meses serían capaces de superar, en todos los casos, por más de 200 puntos básicos al benchmark. No se trata de una rentabilidad espectacular, obviamente, pero la verdad es que estamos ante un resultado más que aceptable, sobre todo si tenemos en cuenta que se trata de una operativa sistemática relativamente sencilla y orientada al largo plazo.

Suavizando la rentabilidad del Momentum


Vamos a echarle un vistazo ahora a la curva suavizada derivada del anterior gráfico de rentabilidad frente al Momentum. La suavización nos permitirá identificar con mayor claridad los patrones que favorezcan la optimización del rendimiento. Puede parecer poco relevante, pero esta sencilla técnica nos va a ayudar enormemente a evitar uno de los mayores peligros del trading mecánico: la sobreoptimización. Si queréis informaros más acerca de este concepto, os recomiendo que visitéis el siguiente enlace: Sobreoptimización en sistemas de trading.



En la imagen anterior podemos observar la curva suavizada de rentabilidad en función del indicador ROC generada a partir del ciclo 2005-2019. Nuevamente tenemos los rendimientos en el eje vertical y los períodos en el eje horizontal. En este gráfico han desaparecido los picos y valles que teníamos en el anterior y, como era previsible, eso nos permite visualizar más claramente cuál es la tendencia de la rentabilidad. Fijaos, por ejemplo, en el ROC(19): en la primera imagen mostraba un resultado superior a los 200 puntos básicos y ahora, en cambio, apenas llega a los 100 puntos.

Si analizamos la curva, podemos observar que muestra una rentabilidad creciente hasta llegar al período de 6 meses. A partir de ahí entra en tendencia descendente, mostrando un rendimiento cada vez menor conforme vamos incrementando el período. De hecho, el ROC de 24 meses llega a marcar incluso un resultado negativo de -62 puntos básicos. En líneas generales, podemos resaltar que el rango situado entre los 3 meses y los 9 meses se ha mantenido claramente por encima de los 200 puntos, un resultado más que aceptable.

El mejor ROC según el Ratio de Calmar


Llega el momento de incorporar un nuevo elemento a la ecuación. Como de costumbre, ahora queremos hacernos una idea de cuál sería el período ROC óptimo si tuviésemos en cuenta el drawdown de la operativa. Desde mi punto de vista, esta es la curva más importante. Si bien es cierto que la rentabilidad anualizada es lo que va a hacer que nuestra cuenta vaya creciendo, la realidad es que un bajo drawdown es lo que nos va a permitir dormir a pierna suelta y sobrevivir a largo plazo. Por ello, tenemos que acostumbrarnos a medir el ratio rendimiento / drawdown (Ratio de Calmar) en vez de valorar únicamente la rentabilidad.



En la imagen anterior podemos ver el comportamiento del Ratio de Calmar en función del período seleccionado para el indicador ROC. El eje vertical se expresa en porcentajes: para que nos hagamos una idea, un dato del 20% significa que el máximo drawdown de la operativa ha multiplicado por 5 el valor de la rentabilidad anualizada. Cuanto mayor sea el porcentaje del ratio, mejor será la estrategia analizada. Puntualizar que el ratio de Calmar no está limitado por el umbral 100% ya que, aunque no es un hecho corriente, podríamos encontrarnos con sistemas cuya rentabilidad anualizada sea superior al drawdown.

Si nos fijamos en la curva, veremos que los mejores resultados se encuentran hacia la izquierda del gráfico. El rango situado entre el ROC(4) y el ROC(8) nos permitiría alcanzar resultados por encima del 15% para el ciclo analizado (2005-2019). Adicionalmente, también tenemos el ROC(2) por encima de ese umbral del 15% aunque, en mi opinión, constituiría una opción que deberíamos descartar por tratarse de un resultado aislado (muestra una clara divergencia con respecto a los períodos colindantes situados a ambos lados). Este indicador ROC de 2 meses podría ser un ejemplo de sobreoptimización, así que lo más inteligente es no prestarle demasiada atención (sobre todo teniendo alternativas más seguras).



Entonces, ¿cuál es el mejor Momentum?


Una vez vistos los backtesting anteriores, estaríamos en condiciones de responder a la cuestión de cuál es el mejor período para trabajar con el Momentum. Aunando los resultados de las 3 gráficas, desde mi punto de vista el indicador óptimo sería el ROC(6). El período de 6 meses nos permitiría incorporar el mejor ratio rentabilidad / riesgo a nuestra estrategia de inversión. Antes de lanzar todos estos análisis, tenía en mente tanto el período ROC(6) como el ROC(12) y me era complicado decantarme por uno o por otro. Sin embargo, una vez concluidas las pruebas, resulta muy evidente la superioridad del indicador de 6 meses.

En cualquier caso, también hay que mencionar que cualquier período situado entre los 4 meses y los 8 meses resulta totalmente adecuado para nuestros sistemas de trading. Con cualquiera de ellos alcanzaríamos rentabilidades (frente al benchmark) superiores a los 200 puntos básicos y ratios de Calmar por encima del 15%. No está nada mal para una operativa sencilla como esta, orientada al largo plazo y que sólo requiere un poco de dedicación al comienzo de cada mes. Estoy convencido de que tenéis sistemas más rentables que este, pero seguro que os exigen un seguimiento diario.

Dicen que "rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras". Obviamente, eso es así. Pero la realidad es que las conclusiones extraídas con 12 tipos de activos a lo largo de 14 años de cotizaciones no cambian de un día para otro. Es posible que se vayan produciendo pequeñas desviaciones año tras año, pero emplear el ROC(6) como punto de partida nos va a asegurar bastante tiempo de buenos resultados. Por supuesto, lo ideal sería ir actualizando este estudio cada cierto tiempo (por ejemplo, una vez al año) ya que, de ese modo, iríamos adaptando nuestros sistemas a esas pequeñas desviaciones a las que hacíamos referencia.


Desde mi punto de vista, el Momentum es uno de los mejores conceptos en los que podemos apoyarnos para elaborar estrategias de inversión técnicas (y cuando digo técnicas, me refiero a operativas que trabajan sin valorar ratios fundamentales). Obviamente, nuestros sistemas pueden usar otras reglas de trading pero, si nos interesa el largo plazo, el Momentum debería formar parte de alguna de ellas. Llegados a este punto, no os voy a decir que os recomiendo operar con el ROC(4) mejor que con el ROC(8), eso sería entrar en detalles secundarios. Lo importante es que comencéis a incorporar el Momentum en vuestras estrategias...

Pues nada, eso es todo lo que quería comentaros hoy con respecto a este interesante concepto de Momentum y, más concretamente, con respecto al indicador ROC. Espero que los backtesting presentados en el post os sirvan para mejorar vuestro trading. Con que algunos de vosotros contestéis afirmativamente, ya me sentiré más que satisfecho.

Saludos.

jueves, 17 de octubre de 2019

Fuerza Ibex: Subimos hasta +16% de rentabilidad

Ya ha cerrado el tercer trimestre del año y la verdad es que el desempeño sigue yendo bastante bien por lo que respecta a nuestra cuenta. La estrategia ha sido capaz, incluso, de incrementar la rentabilidad durante este pasado mes de septiembre así que, en realidad, no hay mucho más que podamos pedir. Simplemente esperar que el ritmo actual se siga manteniendo durante el último tramo de ejercicio. Si no cometemos errores graves durante el cuarto trimestre, tenemos grandes probabilidades de cumplir todos los objetivos previstos para este 2019. Toquemos madera...

Fuerza Ibex: Subimos hasta +16% de rentabilidad


En el anterior repaso comentábamos que la estrategia había sido capaz de mantener la rentabilidad durante los meses de vacaciones (ver post Fuerza Ibex: Mantenemos el +14% de rentabilidad). En aquel momento habíamos cerrado todas nuestras posiciones e indicábamos que el Ibex se estaba moviendo dentro de una formación triangular de medio plazo situada entre los niveles 8.500 y 9.300 puntos. Pues bien, en septiembre nos hemos movido desde el suelo hasta el techo de dicha pauta. De hecho, el precio ha tocado de forma milimétrica en los 9.300 puntos y, desde ahí, ha reanudado los descensos, dejando el cierre actual en torno a los 8.970 puntos. Por tanto, nada nuevo por ahora.

Todo apunta a que durante las próximas semanas continuarán los descensos. Pero lo importante, al igual que la vez anterior, será verificar el comportamiento del precio una vez se alcance el soporte de la pauta triangular. Los 8.500 puntos no deben ser perforados si queremos mantener abierta la posibilidad de una reconstrucción alcista de medio plazo. Por supuesto, será imprescindible la ayuda de los principales mercados internacionales. Por cierto, los cierres de los índices mundiales han quedado así: el SP500 acumula una rentabilidad del +16%, el Eurostoxx del +13%, el Nikkei del +9%, el Ibex del +2% y los Emergentes del +3%


En el gráfico anterior podemos visualizar la evolución comparada de nuestra estrategia y del benchmark asociado. La cartera Fuerza Ibex ha cerrado septiembre con una rentabilidad del +16%. En paralelo, en Ibex se ha quedado en el +2%, así que conservamos una diferencia favorable de 14 puntos. Por fin, por primera vez en el ejercicio, somos capaces de conservar la rentabilidad objetivo del 15%. Pero bueno, se trata de un dato poco significativo, pues aún quedan 3 meses por delante en los que tendremos que seguir operando con solvencia si no queremos perder lo acumulado durante el resto del año 2019.

Composición de la cartera Fuerza Ibex


En cuanto a la composición de la cartera, durante el mes de septiembre hemos aprovechado para ir añadiendo valores. A mediados de mes procedimos a incorporar Cellnex, Ferrovial, Iberdrola y Acciona. Y esta última semana hemos completado la estructura con Colonial, Siemens y Endesa. La idea es intentar subirnos a la ola de una posible reconstrucción alcista durante el mes de octubre. A pesar de ello, nuestro índice sigue mostrando una gran debilidad, así que mantendremos los stops relativamente ajustados y cerraremos todos las posiciones si en algún momento se llegan a perder los soportes relevantes de medio plazo.

Dicho todo lo anterior, los componentes actuales de la cartera son los siguientes: Colonial con un +3% (stop 10,10), Iberdrola con un +1% (stop 8,44), Siemens con un -3% (stop 10,30), Cellnex con un +9% (stop 34,10), Endesa con un +2% (stop 21,40), Ferrovial con un -2% (stop 23,20), Acciona con un +2% (stop 86,00). Junto a estos, tenemos otra lista de valores que mantenemos activos en nuestro radar. Se trata de los siguientes: Aena, Merlin y Grifols. Si la coyuntura lo permite, no dudaremos en incorporar alguno de ellos a nuestra cartera.



Durante las próximas semanas tendremos que confirmar si se respetan (o no) los soportes establecidos durante este pasado verano. En el Ibex ya hemos dicho que tenemos que vigilar tanto el suelo en 8.500 puntos como el techo en 9.300 puntos. En cuanto al SP500, el índice está tan alcista que es complicado hablar de niveles clave, así que no nos queda más remedio que alejarnos del gráfico y fijarnos en el soporte de medio plazo situado en los 2.700 puntos. Teniendo en cuenta que el cierre actual está en el nivel 2.950 puntos, eso supone tener que aguantar una importante caída del 9% sin que suene ninguna señal de alarma. Es la parte "mala" de trabajar con activos de gran fortaleza tendencial.

Pues nada, eso es todo por lo que respecta a septiembre. Esperemos que la estrategia siga funcionando igual de bien durante este último trimestre del año. Si no cometemos errores graves, tenemos grandes posibilidades de alcanzar los objetivos previstos y de cerrar el ejercicio con una rentabilidad más que aceptable...

Saludos.

sábado, 28 de septiembre de 2019

¿Cuál es el mejor Stoploss de Volatilidad?

En el mundo del trading existen pocas cosas que podamos considerar imprescindibles a la hora de operar con los gráficos, pero una de ellas bien podría ser el stoploss. Obviamente, los stops de una estrategia pueden ser implementados de diversas formas pero, en mi opinión, los más relevantes son aquellos basados en la volatilidad. Y eso no es todo. Aunque estemos de acuerdo con dicho criterio, todavía nos quedaría por decidir cuál es el rango de volatilidad que vamos a usar para seguir el movimiento del precio. ¿Cuál sería el posicionamiento óptimo para el stop, debemos emplear una distancia más holgada o más ajustada? Vamos a ver si hoy podemos extraer algunas conclusiones con respecto a este tema...

¿Cuál es el mejor Stoploss de Volatilidad?


No hay mucho que decir sobre los stoploss que no sepa ya la inmensa mayoría de los traders. De hecho, ya hemos hablado muchas veces de ellos en el blog, así que hoy no perderemos el tiempo en repetir las cosas. Si me seguís a menudo, sabréis que soy un gran defensor de los stops basados en la volatilidad, pues nos sirven para normalizar los puntos de salida y nos permiten utilizar las estrategias de inversión para diferentes tipologías de activos. Esto puede parecer poca cosa, pero hay que tener en cuenta que hay sistemas que deben ser parametrizados de forma específica para cada uno de los mercados que deseemos operar.

Aunque existen diversos tipos de stops de volatilidad, yo concretamente suelo emplear aquellos calculados a partir del indicador ATR (Average True Range). En primer lugar, lo que se hace es establecer un período determinado para el ATR. A continuación, se selecciona un múltiplo de dicho ATR y el valor obtenido será la distancia que tendremos que dejar entre el precio del activo y el stop de la operativa. Este tipo de stops suele funcionar muy bien en sistemas swing y en estrategias tendenciales, pero no son recomendables para estrategias de rango lateral.


Dicho lo anterior, lo difícil en esta técnica es escoger el múltiplo más adecuado para nuestras estrategias de inversión. Por ejemplo, según Van Tharp lo mejor que podemos hacer es trabajar con un trailing stop igual al triple del ATR (3·ATR). Parece una distancia razonable pero, aún así, la realidad es que nos estamos dejando guiar por la opinión de otro trader. ¿Tendrá razón Van Tharp? ¿Cuál sería el stoploss óptimo que podemos seleccionar? A continuación, vamos a ejecutar nuestros propios análisis para tratar de determinar cuál es el múltiplo más idóneo para nuestra operativa...

Buscando el mejor Stop de Volatilidad


Para la búsqueda del mejor Stoploss de Volatilidad, vamos a trabajar con los datos históricos de los últimos 14 años (ciclo 2005-2019). Las pruebas a realizar las ejecutaremos sobre los activos de la Cartera Pasiva Bolsa & Materias Primas. De este modo, tendremos un universo de datos lo suficientemente amplio como para respaldar los resultados obtenidos por el experimento. Y esto, al fin y al cabo, es lo que nos va a dar la suficiente confianza para emplear en nuestros stops el múltiplo N·ATR obtenido en los backtesting de hoy.


En el gráfico anterior podemos ver la rentabilidad obtenida en función del múltiplo de ATR empleado para posicionar nuestro stop. Puntualizar que, cuando hablamos de stop, nos referimos tanto al stoploss como al trailing stop. En el eje horizontal aparecen los diferentes stops analizados, en un rango que va desde el mínimo 0,5·ATR hasta el máximo 10·ATR. Y en el eje vertical se indica el rendimiento producido por cada uno de dichos múltiplos (o más específicamente, la ventaja obtenida frente a los resultados alcanzados por el benchmark).

Como se aprecia, los mejores resultados se alcanzan dentro del rango contenido entre los límites 1,5·ATR y 3,5·ATR. En ese intervalo la rentabilidad anualizada supera en más de 400 puntos básicos a la marcada por el índice de referencia. Estamos hablando de un 4% anual, así que es un rendimiento más que notable. Conceptualmente, estamos diciendo que el empleo de stops de volatilidad (con ese rango de múltiplos) nos permitiría superar al Buy&Hold por más de 4 puntos anualizados en el largo plazo. Ahora ya sabéis por qué me gusta tanto utilizar este tipo de stops en mis estrategias.

Suavizando la rentabilidad de los Stops


Vamos ahora a echarle un vistazo a la misma gráfica que acabamos de ver, pero esta vez aplicándole una suavización a la curva. Esto nos permitirá ver con mayor claridad la tendencia global de los rendimientos y nos servirá para determinar con mayor precisión cuál es el rango de múltiplos que nos va a ayudar a optimizar los resultados de nuestras estrategias. Esto ya lo hemos hecho en otras ocasiones, así que ahora no os debería pillar por sorpresa. Es importante que eliminemos aquellos múltiplos solitarios que han sido favorecidos por causas aleatorias: la idea será quedarnos con aquel rango de valores que, en conjunto, destaque sobre los demás.


En gráfico anterior podemos ver la curva suavizada de rentabilidad obtenida en función del múltiplo de ATR empleado para posicionar nuestro stop. La verdad es que, en esta ocasión, la diferencia no es demasiado relevante con respecto a la curva bruta (en otras ocasiones sí que se observan cambios apreciables). Según se observa, con múltiplos muy bajos los porcentajes son reducidos pero, poco a poco, los resultados van mejorando hasta alcanzar máximos de rentabilidad entre los valores 1,5 y 3,5. A partir de ahí, conforme los múltiplos van creciendo, las plusvalías van disminuyendo hasta casi tocar el cero cuando llegamos al valor 10.

Por lo tanto, a la vista de estos datos, resulta evidente que lo más interesante para nuestras estrategias sería trabajar con stoploss comprendidos entre 1,5·ATR y 3,5·ATR. Con ese rango de stops se lograría la optimización de las rentabilidades de los sistemas. Es interesante comprobar como, cuanto más holgado es el stop, más se aproxima el rendimiento al del Buy&Hold, que es precisamente lo que cabría esperar desde un punto de vista lógico. Del mismo modo, los stops demasiado ajustados tampoco obtienen buenos rendimientos, pues nos fuerzan a abandonar frecuentemente el mercado, con el consiguiente incremento de gastos de transacción.

El mejor Stop según el Ratio de Calmar


Por último, siempre viene bien observar el comportamiento  de la rentabilidad teniendo en cuenta el drawdown de la operativa. Para ello, vamos a registrar la evolución del Ratio de Calmar en función del múltiplo de ATR empleado. Esta curva siempre será mucho más precisa que la que considera únicamente el rendimiento anualizado, pues podemos encontrarnos con sistemas que obtienen una gran rentabilidad pero que, a la hora de la verdad, son imposibles de poner en práctica debido al elevado drawdown en el que incurren. ¿Vosotros trabajaríais con una estrategia que promete un 35% anualizado si observáis que su drawdown máximo es del 70%?


En el gráfico anterior podemos ver la curva que nos muestra el Ratio de Calmar en función del múltiplo de ATR del stop. En líneas generales, el resultado es similar al de los anteriores gráficos. Aunque, eso así, aquí la diferencia entre los mejores rangos y los peores es más acusada. La rentabilidad crece muy rápidamente hasta llegar al entorno de 2·ATR. A partir de ahí, los valores entran en una espiral descendente que se va aproximando progresivamente al 0% y que incluso llega al entorno negativo a partir de 10·ATR.

Es importante que, siempre que nos sea posible, tengamos en cuenta la evolución del drawdown en nuestros análisis de estrategias. Hace algún tiempo, un trader (conocido mio) me presentó un sistema que, como he mencionado más arriba, mostraba un rendimiento del +35% anualizado en un backtesting de 5 años. Al principio quedé impresionado pero, al analizar los datos más en detalle, me di cuenta de que la curva había incurrido en repetidas ocasiones en drawdowns superiores al -70%. Como os podéis imaginar, deseché dicha estrategia: un drawdown de tal magnitud supone caminar constantemente por el filo de la navaja y se traduce en un riesgo de ruina cercano al 100%.


Entonces, ¿cuál es el mejor Stop de Volatilidad?


Entonces, en vista de los análisis anteriores, ya podemos recuperar la pregunta del principio: ¿cuál es el mejor stoploss de volatilidad? Bueno, si tuviésemos que quedarnos con un stop en concreto, los gráficos lo tendrían claro: el múltiplo 2·ATR ha sido el mejor en los 12 activos seleccionados a lo largo de estos últimos 14 años. Obviamente, esto no quiere decir que dicho valor vaya a seguir siendo el mejor en el futuro, pero existen muchas posibilidades de que lo siga haciendo relativamente bien durante la próxima década.

Pero, como ya sabéis, no me gusta escoger valores concretos y me parece mucho más razonable seleccionar rangos óptimos para operar. Si vosotros también sois partidarios de este planteamiento, os diré que los mejores rendimientos a largo plazo se obtienen con stops de volatilidad situados en el rango entre 1,5·ATR y 3,5·ATR. Cualquiera de estos múltiplos nos servirá para batir al benchmark por más de 400 puntos básicos anualizados. Así que, incluyendo este tipo de stop entre las reglas de trading, nuestras estrategias de inversión deberían ser capaces de superar por algo más de un 4% a los índices de referencia.

En esta ocasión, los resultados obtenidos por nuestros análisis no han coincidido exactamente con la regla del 3·ATR de Van Tharp. Aunque, eso sí, hay que decir que tampoco se trata de una propuesta demasiado desencaminada. A pesar de que el mejor dato ha sido el 2·ATR, en realidad, el 3·ATR quedaría dentro de nuestro rango ganador 1,5·ATR - 3,5·ATR. Será decisión de cada trader escoger uno u otro valor concreto, pero los backtesting nos dicen que tanto el 2·ATR como el 3·ATR servirán para incrementar notablemente la rentabilidad anualizada de nuestras estrategias de inversión.


Muchos de vosotros no le daréis la suficiente importancia a lo que hemos hecho aquí hoy. No sólo hemos determinado cuál es el mejor rango de stoploss para nuestra operativa. De por sí eso ya estaría bien pero es que además, tras todos nuestros análisis, lo que hemos conseguido es incrementar nuestra confianza. Antes de este post, es posible que ya estuviésemos empleando el stop 3·ATR, pero seguramente lo estábamos haciendo simplemente porque confiábamos en la palabra de algún gurú. Ahora ya podemos trabajar con stop 2·ATR o stop 3·ATR con la seguridad de que su uso servirá para optimizar nuestra rentabilidad. Y esta confianza será la base de nuestro sistema de inversión cuando, en un futuro, comencemos a sufrir los inevitables drawdowns...

Pues nada, creo que esto es suficiente en relación con lo que tenía que contaros sobre stops de volatilidad. Algunos de vosotros seguramente ya sabíais todo esto, pero al resto espero que os sirva para tomar la mejor decisión a la hora de escoger stoploss para vuestras estrategias. Es una de las reglas de trading más importantes, así que tomaros vuestro tiempo antes de decidirlo...

Saludos.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Fuerza Ibex: Conservamos el +14% de rentabilidad

Tras la vuelta de vacaciones, lo primero que debemos hacer es verificar el estado de nuestra cartera y hacer un control de daños. A pesar de las idas y venidas de julio/agosto, la realidad es que la cuenta se encuentra casi exactamente en el mismo punto que hace dos meses. Hemos pasado por uno de esos períodos de bajo volumen en los que no hubiese tenido mucho sentido realizar demasiadas operaciones en el parquet. Ahora sí, durante las próximas semanas tendremos que estar muy atentos a las posibles señales positivas que nos vayan llegando del mercado español.

Fuerza Ibex: Conservamos el +14% de rentabilidad


En nuestro anterior repaso comentábamos que la cartera había alcanzado un nuevo pico de rendimiento (ver post Fuerza Ibex: Alcanzamos el +14% de rentabilidad). Según decíamos, el escenario era prometedor para la continuidad alcista, pero ya puntualizábamos que la clave iba a estar en el comportamiento del SP500 frente al nivel psicológico de los 3.000 puntos. Y bueno, el movimiento del índice americano ha sido similar al de un péndulo. Tras establecer un máximo en los 3.030 puntos, se produjo una fuerte caída que le llevó a marcar un mínimo en 2.770 puntos (un descenso del -9%). Desde ahí ha iniciado una reconstrucción alcista que ha dejado el cierre mensual en 2.980 puntos (una subida del +7%).

En nuestro Ibex, el movimiento de ida y vuelta no ha sido tan acusado. La caída nos llevó desde el nivel 9.460 hasta un mínimo en 8.410 puntos (sí, un desplome del -12%). Pero la subida posterior se ha quedado tan sólo en los 9.000 puntos. Por tanto, vamos a seguir necesitando la ayuda de EE.UU. para continuar recuperando cotas perdidas. Nada nuevo bajo el sol. Por cierto, una vez finalizado agosto, los cierres de los índices mundiales han quedado así: el SP500 acumula una rentabilidad del +15%, el Eurostoxx del +12%, el Nikkei del +5%, el Ibex del 0% y los Emergentes del +2%. En líneas generales se ha perdido algo de fuerza, aunque los mercados directores aguantan el tipo.



En el gráfico anterior podemos ver la evolución tanto de nuestra cuenta como la de su benchmark asociado. La cartera Fuerza Ibex mantiene una rentabilidad acumulada del +14% al cierre de agosto, mientras que el Ibex se queda en un 0% en el ejercicio. A pesar de que no hemos incrementado nuestro rendimiento, la diferencia favorable frente al índice de referencia sube hasta los 14 puntos. La única nota negativa es que seguimos sin alcanzar la rentabilidad objetivo del +15%. En cualquier caso, debemos mantener la calma y no precipitarnos a la hora de operar: todavía nos quedan 4 meses para lograr nuestra meta.

Composición de la cartera Fuerza Ibex


En cuanto a la composición de la cartera, comentar que a finales de julio procedimos a cerrar todas las posiciones que teníamos abiertas. Las operaciones se saldaron de las siguiente forma: Siemens con un -7% (en este activo nos saltó el stoploss), Iberdrola con un -1%, Acciona con un -4% y Cellnex con un +2%. Posteriormente, el deterioro sufrido por el índice Ibex durante la primera quincena de agosto nos ha impedido encontrar buenos setups de entrada. Pero bueno, no pasa nada. Si finalmente se confirma la reconstrucción alcista iniciada hace un par de semanas, ya volverán a aparecer oportunidades de incorporación. Como siempre digo, lo importante es no precipitarse a la hora de identificar el arranque de un nuevo impulso alcista de medio plazo.

Dicho todo lo anterior, el único componente que mantenemos en cartera es el Carmignac Patrimoine con un +1,99% de rentabilidad. Y conservaremos la estructura actual mientras observamos el comportamiento del Ibex frente al nivel 9.300 puntos. Mientras tanto, seguimos conservando los siguientes valores en nuestro radar: Cellnex, Iberdrola, Ferrovial, Acciona y Endesa. Si el mercado mantuviese la fuerza de las últimas sesiones, esos serían los primeros gráficos en los que trataríamos de buscar puntos de entrada.



Tras los movimientos de las últimas semanas, el Ibex está dibujando una gran formación triangular de largo plazo, con la directriz alcista situado en torno al nivel 8.500 puntos y la directriz bajista pasando cerca de la cota 9.300 puntos. Ahora mismo el juego se dirime en ese rango de 800 puntos. Aunque actualmente la inercia es bajista, la realidad es que todo va a depender del comportamiento del mercado norteamericano. El SP500 se encuentra a tan sólo 50 puntos de sus máximos históricos, el nivel 3.030 puntos y todo hace pensar que veremos nuevos máximos en los próximos meses. Sin embargo, no hay que subestimar el nivel psicológico de los 3.000 puntos, así que tendremos que mantenernos muy vigilantes mientras no consigamos superar con claridad dicha cota.

Pues nada, las vacaciones ya son historia y ahora tenemos que centrarnos en septiembre. Lo primero que debemos verificar es si se sigue manteniendo el movimiento alcista iniciado en la segunda mitad de agosto o si, por contra, se reanudan las caídas que ya sufrimos durante el mes de julio. La respuesta la tendremos durante las próximas semanas...

Saludos.

sábado, 14 de septiembre de 2019

Ya estamos de vuelta

Ya estamos de vuelta. Como todo lo bueno, estas vacaciones también se han acabado. Eso sí, me han servido para disfrutar y para desconectar durante varias semanas de los mercados financieros. La verdad es que el trading de corto plazo puede llegar a ser bastante estresante y viene muy bien hacer un parón técnico de vez en cuando. Por lo menos, esa es mi experiencia.


Pues nada, vamos a ir echándole un vistazo a los gráficos para ver si ha cambiado algo durante mi ausencia. Hay que ir entrando poco a poco en la rutina...

¡Se acabaron las vacaciones!

Saludos.


viernes, 2 de agosto de 2019

Cerrado por Vacaciones

Pues nada, como hacemos todos los años por estas fechas, ahora nos vamos a tomar unas semanas de vacaciones para desconectar un poco del día a día. Aunque no lo notemos de forma consciente, la verdad es que la tensión diaria se va acumulando durante todo el año, así que se agradecen estas pausas para descansar.


Aunque lo normal es que durante el mes de agosto no ocurra nada relevante en los mercados financieros, seguiremos leyendo la prensa de vez en cuando por si se produjese alguna noticia importante. Eso sí, la operativa intradía queda prohibida durante las vacaciones.

¡Hasta la vuelta!

Saludos.

 

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