EL TAMBOR DE LA BOLSA - Trading en los Mercados Financieros desde 2007

domingo, 15 de julio de 2018

Emergentes: Cerramos la posición con +29%

La semana pasada, viendo el cariz que estaba tomando el gráfico de los Emergentes, decidimos cerrar la posición que teníamos abierta en este mercado. Eso no significa que no podamos reincorporarnos si, dentro de algunas semanas, notamos que se dibuja alguna figura de reconstrucción alcista. Pero, por ahora, preferimos ver los toros desde la barrera. En resumen, hemos mantenida abierta la operativa un total de 23 meses y nos ha servido para capturar una rentabilidad del +29%. No se trata de un resultado espectacular, pero al menos nos sirve para ir incrementando el capital de nuestra cartera de largo plazo.

Emergentes: Cerramos la posición con +29%


En el verano de 2016 decidimos abrir posiciones en Emergentes (ver post Emergentes: Abrimos posiciones alcistas). En aquel momento fuimos testigos de la ruptura de la línea clavicular de una clara pauta de H-C-H invertido, evento que nos dio pie a incorporarnos en el nivel 853 puntos. Tras un pequeño rally inicial, en diciembre-2016 se produjo un descenso que únicamente podía definirse como un perfecto pullback hacia el nivel 850 puntos, punto de breakout en el que 5 meses antes se había iniciado el movimiento ascendente.


En el gráfico se puede apreciar como, tras el mencionado pullback, los Emergentes iniciaron un impulso ascendente que duró más de un año y que llegó a marcar un máximo cerca de los 1.300 puntos (en enero del año actual). Sin embargo, desde entonces el sentimiento parece haber cambiado y, en plena guerra comercial entre EE.UU. y China, ahora los índices emergentes no dejan de perder altura. Por tanto, hace algunas semanas (concretamente, durante la segunda quincena de junio) decidimos ir reduciendo nuestra posición tras producirse la pérdida de la directriz alcista relevante de medio plazo.

Entrada: 853 puntos (julio-2016)
Salida: 1.101 puntos (junio-2018)
Rendimiento: +248 puntos
Rentabilidad: +29%

El cierre de la posición se produjo en los 1.101 puntos. Teniendo en cuenta que la apertura de había realizado en el nivel 853 en julio-2016, la operativa alcanzó un total de +248 puntos. Por tanto, estamos hablando de una rentabilidad del +29%, alcanzada durante un período temporal de 23 meses. Aunque no se trata de un resultado asombroso, al menos hemos conseguido superar el umbral requerido del 1% mensual por operativa realizada. Ahora toca permanecer a la expectativa y tratar de identificar una reconstrucción alcista antes de volver a incorporarnos a los Emergentes.

Saludos.

sábado, 14 de julio de 2018

Los 10 mejores Bonos Soberanos por rentabilidad

Tras las caídas sufridas desde que comenzara la crisis inmobiliaria allá por 2008, la rentabilidad de los Bonos Soberanos no ha hecho más que descender. Hoy en día resulta complicado encontrar productos que renten por encima del +3% anual. Afortunadamente, el IPC también ha estado bastante contenido durante la última década y eso ha permitido salvar los muebles. Sin embargo, todo apunta a que la inflación va a comenzar a despegar paulatinamente a medio/largo plazo. Esperemos que los tipos de interés de los Bonos también lo hagan, como mínimo, en la misma proporción. Vamos a echar un vistazo a lo que podemos encontrar hoy en día en los mercados desarrollados de deuda.

Rentabilidad de los Bonos Soberanos Desarrollados


Todavía recuerdo cuando, allá por 2011, recomendaba aquí mismo en el blog hacer una pequeña inversión en Bonos de Portugal al +8% anual. Aunque, obviamente, todo producto que rente más de un +7% anual lleva aparejado cierto riesgo, en realidad no dejaba de ser un bono relativamente seguro. Simplemente había que abstraerse un poco del entorno dominante y analizar las cosas con visión global. En aquel momento estuvimos disfrutando de la oportunidad histórica de comprar obligaciones estatales a 10 años tanto en Portugal al +8% como en España al +7%.

Sin embargo, mucho han cambiado las cosas desde entonces. Las rentabilidades de los Bonos Soberanos se han ido reduciendo poco a poco desde 2012. En un principio hubo que conformarse con cupones por debajo del +5% anual y, posteriormente, incluso ha resultado complicado encontrar productos con rendimientos superiores al +2%. Afortunadamente, todo hace pensar que podríamos estar dibujando un suelo y que, de aquí a algunos años, deberíamos estar disfrutando de cupones con valores por encima de los actuales.


Dicho lo anterior, en la tabla podemos apreciar las rentabilidades de los 10 mejores Bonos Soberanos que podemos encontrar en el mundo desarrollado en 2018. Como se observa, ninguno de ellos es capaz de superar el +3% de rentabilidad anual, así que nos resultará complicado cubrir la inflación con estos productos. El rendimiento promedio de los 10 bonos quedaría con un cupón en torno al +2,3%, lo que nos da una idea de lo complicado que resulta generar plusvalías hoy en día para los inversores conservadores que desean mantener el riesgo bajo mínimos.

¿Nos conformamos con una rentabilidad del +2%?


Visto lo anterior, ¿deberíamos conformarnos con una rentabilidad del +2% anual? Si nuestra intención es invertir en Bonos de Largo Plazo y no queremos salirnos del mundo desarrollado, la respuesta no puede ser más que afirmativa. Si echamos un vistazo a la evolución histórica del Bono a 10 años, resulta evidente que no estamos ante el mejor momento para comprar. Pero si nos fijamos en los cupones ofrecidos por el conjunto completo de los países desarrollados, nuestra opinión no será tan radical. Teniendo en cuenta que hay bonos que rentan en torno al 0%, ya no parece tan mala idea adquirir cupones al +2% anual.

Por supuesto, antes de decidir si nos vamos a quedar con un determinado Bono, debemos tener muy claro el plazo de vencimiento que deseamos escoger para nuestra inversión en renta fija. En este post estoy partiendo de la base de que habéis decidido posicionaros en Bonos de largo plazo. Sin embargo, eso no quiere decir que esta sea la única opción. Nuestras estrategias podrían estar indicándonos que en estos momentos debemos estar invertidos en renta fija de medio plazo o de corto plazo y que debemos mantenernos al margen de plazos más largos. En ese caso, ninguno de los Bonos que estamos viendo hoy sería el activo adecuado para nuestra cartera de inversión.


Dicho lo anterior, en la tabla anterior podemos ver la rentabilidad asociada a los cupones de cada uno de los Bonos (a 10 años) de los países desarrollados. Ahí están todos los que tenemos disponibles hoy en día, es decir, este sería nuestro universo de trabajo por lo que respecta a la renta fija de largo plazo. Como se aprecia, el cupón medio de todos ellos se sitúa en torno al +1,4% anual, nada menos que 90 puntos básicos por debajo del promedio de los 10 mejores. Puede no parecer demasiado pero, en los umbrales en los que nos movemos, hay mucha diferencia entre ganar un +1,4% o un +2,3% anualizado durante 10 años.

En la lista anterior se observa hasta un total de 11 países ofreciendo bonos por debajo del +1% de rentabilidad, lo que nos da una idea del escenario actual de mercado. Si nuestra lectura del mercado es correcta, esto debería ir cambiando progresivamente y dentro de 12 meses deberíamos estar disfrutando de cupones con rentabilidades notablemente superiores a las actuales. Aunque no hay nada seguro en los mercados financieros, esta vez las probabilidades están a nuestro favor. Pero, en cualquier caso, será tarea de cada inversor decidir si debe comprar Bonos al tipo actual o si, por contra, le merece la pena esperar un año para capturar cupones a tipos superiores.

¿Cuál ha sido la evolución histórica de los Bonos?


Para saber dónde nos encontramos actualmente, es interesante echar un vistazo a la evolución histórica de los Bonos. ¿Una rentabilidad del +2% es mucho o es poco teniendo en cuenta los datos del pasado? Obviamente, este dato es muy importante para valorar en su justa medida los cupones que están ofreciendo actualmente los Estados Desarrollados. Aunque podemos intuir que a día de hoy la remuneración es baja, no es lo mismo saber que estamos 100 puntos básicos por encima del promedio histórico que ser conscientes de que nos encontramos 100 puntos básicos por debajo de dicho umbral.

Evolución del Bono a 10 años de EE.UU. (2000-2018)

En la imagen anterior podemos observar la evolución del Bono a 10 años de EE.UU. durante el ciclo 2000-2018. En líneas generales, se aprecia una gráfica de precios descendentes. A principios de siglo, el cupón se encontraba en torno al +6,6% anual. Tras caer hasta el +3,3% en 2003, posteriormente se recuperó un poco hasta marcar un +5,1% en 2007. En aquel momento se inició un descenso que le llevó a marcar un mínimo en torno al +1,5% en 2016. Desde entonces parece haber iniciado una senda ascendente, reforzada por la subida de tipos, que deja el cupón en estos momentos en una rentabilidad anualizada del +2,9%.

Evolución del Bono a 10 años de España (2000-2018)

Sin embargo, las cosas no pintan tan bien en Europa. Echemos, por ejemplo, un vistazo a la evolución del Bono a 10 años de España durante el ciclo 2000-2018 (mostrado en la imagen anterior). Si bien en el año 2000 su rentabilidad estaba en el +5,7% anual, en 2005 este valor había caído hasta el +3,0%. Ahí se inició un ascenso que le llevó a marcar un techo en 2009 en el +4,7% y que posteriormente, en plena crisis inmobiliaria, le permitió establecer el máximo del presente siglo en el +6,7%. Desde entonces estamos inmersos en un movimiento descendente. En 2016 el rendimiento anual del cupón llegó a marcar un mínimo en el +1,0% y actualmente no nos encontramos mucho más arriba: los últimos cierres se mueven en torno al +1,3%.

En líneas generales, podemos decir que en EE.UU. la rentabilidad de los Bonos parece estar iniciando una nueva tendencia alcista. Sin embargo, en Europa todavía nos encontramos lejos de ese escenario. Eso sí, parece que el movimiento descendente parece haberse ralentizado y que actualmente los bonos europeos podrían estar dibujando un suelo de mercado. Por supuesto, esto último no es más que una proyección y tendrá que ser verificado con la evolución de los cupones durante los próximos 12 meses. No hay que perder la paciencia, ya tendremos tiempo de anticiparnos al presumible movimiento alcista que se producirá tras la confirmación de dicho suelo.

Pues nada, eso es todo lo que hay que comentar por ahora acerca del estado actual de los Bonos Desarrollados. Será interesante comprobar si dentro de un año ya tenemos un suelo de mercado confirmado. En caso afirmativo, ese será el momento de plantearnos compras de activos con cupones de rentabilidades más interesantes. El tiempo nos dará o nos quitará la razón...

Saludos.

jueves, 12 de julio de 2018

Club 2040: Debilidad generalizada en los mercados

Una vez cerrado junio, toca analizar qué es lo que ha ocurrido durante el primer semestre del año. Aunque el mes pasado parecía que nuestra cartera quería remontar el vuelo, en estas últimas semanas hemos vuelto a la realidad y la cuenta no ha sido capaz de mantenerse en positivo. Hay demasiadas dudas en los mercados, sobre todo en los países emergentes y frontera, y ahora resulta complicado determinar si la tendencia alcista de largo plazo se retomará o si tendremos que darla por concluida. En cualquier caso, no nos queda más remedio que ser pacientes y tratar de no precipitarnos a la hora de tomar decisiones de compra/venta.

Club 2040: Debilidad generalizada en los mercados


En el anterior repaso comentábamos que estábamos esperando la ruptura de resistencias clave antes de proceder a incrementar nuestras posiciones en renta variable (ver post Club 2040: Esperando ruptura de resistencias). Por desgracia, me temo que vamos a tener que seguir esperando durante algún tiempo más. Los principales mercados internacionales se han vuelto a alejar de los máximos anuales y eso hace complicado que veamos rupturas relevantes durante las próximas semanas. No hay mucho más que hacer aquí: nos guste o no, los gráficos son los que van marcando los tiempos.

Se habla mucho últimamente acerca de si hemos visto el final del ciclo alcista del mercado norteamericano (que arrancó allá por 2009). Obviamente, cada año que pasa estamos más cerca del fin del ciclo y, por otra parte, no podemos pasar por alto que ya hace más de 4 meses que se marcaron los máximos anuales. La probabilidad de caída es alta pero, a pesar de ello, no debemos dar la cosa por hecha mientras no se pierdan los soportes clave. Los índices globales quedan del siguiente modo: SP500 acumula una minusvalía del -1% en el ejercicio, Eurostoxx un -6%, Nikkei un -6%, Ibex un -8% y los Emergentes un -11%. La debilidad es notablemente manifiesta en todos ellos.


En el gráfico anterior podemos ver la evolución de nuestra cuenta y del benchmark asociado durante lo que llevamos de ejercicio. La cartera Club 2040 cierra junio con una minusvalía del -2%, mientras que el Eurostoxx se queda en un -6%. A pesar de que la ventaja a nuestro favor se sigue manteniendo en torno a los 4 puntos, la triste realidad es que hemos vuelto a entrar en pérdidas en 2018. En mayo habíamos conseguido recuperarnos y, con mucho esfuerzo, habíamos devuelto la rentabilidad al terreno positivo. Sin embargo, dos meses después, hemos vuelto a desandar el camino recorrido y nos situamos de nuevo en números rojos.

Composición de la cartera Club 2040


Este mes, debido a la continuidad de las caídas en algunos mercados, nos hemos visto obligados a realizar algunos cambios en la cuenta. En los países emergentes la debilidad está siendo más palpable que en ninguna otra región del mundo y ahí es donde hemos tenido que gestionar el riesgo. Para disminuir la volatilidad de la estrategia, hemos procedido a vender los dos fondos emergentes que teníamos abiertos: Candriam Emerging Markets y GS Emerging Markets. Ambos acumulaban una minusvalía del -8% en el presente ejercicio. Aunque las ventas han sido progresivas, actualmente ya no nos queda ningún lote en cartera.

Dicho lo anterior, las posiciones que a día de hoy tengo activas con lotaje del 100% son las siguientes: Carmignac Patrimoine con un rendimiento del -1%, Carmignac Securité con un -1%, M&G Optimal Income con un -3%, Bestinfond con un +1%, Bestinver Bolsa con un +5% y Seilern Stryx World Growth con un +9%. El resto de los fondos los mantenemos en cartera, pero con un 10% del lote máximo (como ya sabéis, 10% es el lotaje mínimo que actualmente tengo establecido para los activos de la cuenta de largo plazo).


El escenario de mercado actualmente es bastante complicado para los alcistas. Salvo en Estados Unidos, las proyecciones no son demasiado prometedoras en las principales plazas mundiales. Y, aunque todavía no se han perdido niveles clave, las bolsas norteamericanas se encuentran inmersas en amplios rangos laterales. En esta situación, toca mantener una vigilancia intensiva sobre el soporte de medio plazo de los 2.600 puntos del SP500. Aunque el soporte de largo plazo se encuentra todavía alejado en los 2.300 puntos, la pérdida del nivel 2.600 incrementaría la sensación de que podría haberse acabado la fiesta bursátil de la que hemos disfrutado durante estos últimos 9 años. Veamos qué nos van contando los gráficos durante las próximas semanas/meses...

Pues nada, eso es todo lo que ha dado de sí tanto junio como el primer semestre de 2018. Como siempre decimos, todo eso ya es historia y ahora debemos enfrentarnos al segundo semestre. Todavía tenemos muchos meses para tratar de devolver la cuenta al terreno positivo, así que no debemos dejarnos invadir por el pesimismo antes de tiempo. Hablamos dentro de 4 semanas.

Saludos.

domingo, 8 de julio de 2018

Fuerza Ibex: Sigue la indefinición en los mercados

Cerró el mes de junio y la verdad es que no ha habido grandes cambios en nuestra cartera. Seguimos sin verlo claro del todo y, por tanto, continuamos fuera del mercado español. Mientras no nos volvamos a acercar de nuevo a las resistencias, lo mejor es mantenerse a la expectativa y observar con atención qué es lo que van haciendo las manos fuertes. Hay muchas opiniones encontradas entre los analistas y eso es síntoma de que nos encontramos ante un importante punto de inflexión del mercado. Los próximos meses nos irán diciendo si acabamos teniendo reconstrucción alcista o si la corrección de medio plazo se acaba convirtiendo en el punto final del actual ciclo de largo plazo...

Fuerza Ibex: Sigue la indefinición en los mercados


En el anterior repaso comentábamos que, a pesar de las buenas perspectivas del mercado, el Ibex finalmente acabó fallando en su ataque a las resistencias clave (ver post Fuerza Ibex: Seguimos sin superar las resistencias). Y esa dinámica no ha cambiado durante este último mes: aunque era de esperar un rebote técnico, la realidad es que el mercado español está muy débil y ni siquiera hemos sido capaces de levantar mínimamente el vuelo. Al menos, tras los movimientos de ida y vuelta, el Ibex ha sido capaz de cerrar aproximadamente en el mismo nivel que hace 4 semanas.

El cierre de junio sigue dejando el gráfico deambulando sobre los 9.600 puntos. Seguimos muy lejos de la resistencia clave de los 10.300 puntos, así que todavía no tenemos ningún motivo para incorporar valores a nuestro radar. Mientras los mercados internacionales no adquieran más fuerza, el escenario doméstico tiene pocas probabilidades de cambiar. Los índices globales quedan del siguiente modo: SP500 acumula una minusvalía del -1% en el ejercicio, Eurostoxx un -6%, Nikkei un -6%, Ibex un -8% y los Emergentes un -11%. La debilidad es notablemente manifiesta en todos ellos.


En el gráfico anterior podemos ver la evolución de nuestra cuenta y de su benchmark asociado. La cartera Fuerza Ibex acumula unas pérdidas del -5% tras el cierre de junio. En paralelo, el Ibex cae hasta el -8% en 2018, así que la diferencia a nuestro favor se sitúa en estos momentos en torno a los 3 puntos. Nuestro rendimiento evoluciona de forma plana desde mediados de febrero, pero el problema es que no estamos teniendo oportunidades para tratar de reducir las minusvalías. Esperemos que la cosa cambie durante el segundo semestre del ejercicio.

Composición de la cartera Fuerza Ibex


Con respecto a la composición de la cartera, pues obviamente no hemos realizado ningún movimiento durante el último mes. Seguimos bajo resistencias clave y, por tanto, no vamos a abrir ninguna operativa alcista con este escenario. ¿Qué es lo que nos haría replantearnos la situación? Bueno, pues hay que vigilar de cerca el nivel 10.300 puntos del Ibex. Si en algún momento es superado, podremos plantearnos la incorporación de nuevos valores a nuestra cartera. Mientras tanto, nos quedamos fuera del mercado y seguimos posicionados en renta fija. Paciencia.

Por tanto, en estos momentos seguimos manteniendo todo nuestro capital en el fondo Carmignac Patrimoine. Este producto ha subido un +0,4% durante las últimas 4 semanas, así que al menos ha servido para reducir ligeramente las pérdidas globales de la cartera. Mientras se conserve el escenario actual, con el mercado bajo los niveles clave, seguiremos invertidos en este fondo a la espera de tiempos mejores para la tendencia alcista. Actualmente nos encontramos 7 puntos por debajo de las resistencias, así que es poco probable que tengamos que activar nuestro radar durante el verano que acaba de nacer.


Así como hace un par de meses comentábamos que teníamos que irnos preparando para entrar en el mercado, ahora en cambio podemos tomarnos la cosa con más tranquilidad. Los índices internacionales no presentan un futuro prometedor a corto plazo. Eso sí, tampoco debemos dejarnos invadir por el pesimismo mientras los parquets norteamericanos no pierdan los soportes de largo plazo. En particular, tendremos que vigilar de cerca del soporte 2.600 puntos del SP500. A pesar de las noticias desalentadoras que pululan por los medios económicos, la realidad es que el SP500 seguirá conservando la tendencia alcista mientras no pierda los 2.600 puntos. Ahora toca tener mucha paciencia y esperar el desenlace de la estructura lateral que viene desarrollándose desde hace algunos meses...

Pues nada, eso es todo por lo que respecta a junio. Ya hemos cerrado el primer semestre del ejercicio y ahora toca centrarse en el segundo. Esperemos que durante este período se nos presenten las oportunidades suficientes para poder devolver la rentabilidad al terreno positivo. Nos volvemos a ver dentro de 4 semanas.

Saludos.

sábado, 7 de julio de 2018

Mercados bursátiles de Estados Unidos ¿Cuáles son?

Hoy vamos a echarle un vistazo a los principales mercados bursátiles norteamericanos, que es como decir que vamos a revisar las Bolsas más importantes del mundo. Nadie pone en duda que EE.UU. sigue siendo la primera economía mundial y, por tanto, el comportamiento de sus índices marca de forma notable la evolución del resto de plazas internacionales. Y esto es así, pese a quien le pese, incluso para las otras dos grandes potencias mundiales: Japón y la Unión Europea. Esto hace que hoy en día sea imprescindible conocer la cotización de los mercados más grandes de EE.UU., sobre todo si queremos plantear estrategias de largo plazo con ciertas garantías.

Mercados bursátiles NYSE, NASDAQ y AMEX


Como hemos dicho, en EE.UU. podemos encontrar las principales plazas bursátiles a nivel mundial. Pero incluso dentro del país podemos hablar de diferentes categorías de Bolsas. Hay parquets históricos que fueron creados en los siglos XVIII - XIX y también hay plazas con pocos años de vida que aún necesitan consolidarse en la esfera financiera. En primer lugar, vamos a echarle un vistazo a los mercados norteamericanos donde cotizan las principales empresas mundiales. Nos referimos, por supuesto, a los siguientes:


- Mercado NYSE (1817): Creada en el año 1817, se trata de la Bolsa de valores de Nueva York y es, como ya sabemos, el mayor mercado de acciones del mundo por volumen. Actualmente cotizan en este parquet un total de aproximadamente 3.100 empresas. Uno de sus índices más conocidos a nivel internacional es el NYSE Composite.

- Mercado NASDAQ (1971): Es la Bolsa tecnológica por excelencia. Ubicada también en Nueva York, se trata del segundo mercado más grande del mundo, sólo por detrás del NYSE. Actualmente cotizan en este mercado un total de unas 3.100 empresas. Uno de sus índices más conocidos es el NASDAQ Composite.

- Mercado AMEX (1908): Estamos ante la Bolsa de valores de EE.UU., con un volumen de negociación inferior a las dos anteriores. Aquí suelen cotizar Mid Caps y Small Caps que no cumplen con todos los criterios necesarios para dar el salto a alguno de los dos parquets anteriores . Actualmente cotizan en este mercado un total de unos 1.800 valores (330 empresas y 1.450 ETF). Uno de sus índices más representativos (aunque no demasiado conocido fuera de su propio país) es el AMEX Composite.

- Mercado ARCA (2006): Por último, comentamos algo sobre un mercado de reciente creación. Se trata de una Bolsa enteramente electrónica que pertenece al grupo NYSE. En ella cotizan tanto valores como ETF y se puede negociar al contado o mediante opciones. Su objetivo es competir directamente con la rapidez de las transacciones del NASDAQ.

Tip: Aquí puedes echarle un vistazo a una Estrategia Pasiva con ETF

Probablemente os estéis preguntando donde encaja el índice SP500 aquí. Pues bien, este  mercado híbrido (que arrancó en 1957 en los 46 puntos) está compuesto por las 500 compañías de mayor capitalización que estén listadas en el NYSE o en el NASDAQ. Por tanto, se trata de un índice que no pertenece enteramente ni al NYSE ni al NASDAQ y que trata de aunar el comportamiento de ambos mercados. Lamentablemente, su ponderación por capitalización hace que pierda parte de su utilidad a la hora de medir la salud global de las empresas de la economía norteamericana.

Evolución del SP500 desde su creación (1957-2018)

Otros mercados relevantes de Estados Unidos


Junto a los mercados enumerados anteriormente, en EE.UU. tenemos otro buen número de mercados con mayor o menos especialización en determinados activos. Aunque no son tan conocidos para los inversores de a pie, muchas de estas plazas son ampliamente utilizados por los traders que se dedican fundamentalmente a la especulación de corto/medio plazo. Como no habría espacio para hablar de todos ellos, a continuación vamos a listar solamente aquellos que comenzaron a operar con anterioridad al año 2000. Son los siguientes:

Panorámica de la Bolsa de Filadelfia (1790)

- Mercado PHLX (1790): Se trata del mercado de acciones de Filadelfia. Puede que nunca hayáis oído hablar de él, pero estamos ante el parquet más veterano de EE.UU. Se dice pronto, pero tiene nada menos que 228 años de historia, nada que envidiar a sus primos europeos.

- Mercado CBOE (1973): Localizado en Chicago, se trata de una plaza muy conocida para los operadores en derivados. Es el mercado de opciones más grande EE.UU. y en sus pantallas cotizan un total de más de 2.300 valores. Por volumen, uno de los principales mercados del país.

- Mercado CBOT (1848): Ubicado también en Chicago, se trata del mercado de Commodities (materias primas) más antiguo de Estados Unidos. Los inversores pueden utilizar tanto opciones como futuros. Entre las materias primas disponibles podemos encontrar activos relacionados con energía, agricultura, carnes, cereales, metales, etc...

- Mercado CHX (1882): Estamos ante el mercado de acciones de Chicago. Como vemos, junto con Nueva York, se trata de la otra ciudad mercantil por excelencia de EE.UU. Aunque esta plaza es más conocida por sus opciones y futuros, su stock exchange no deja de ser importante.

- Mercado COMEX (1882): Se trata del mercado de Commodities de Nueva York. Mediante la utilización de futuros y opciones, esta plaza está especializada en la negociación de Metales. Sus activos más relevantes son: oro, plata, cobre, aluminio, paladio, platino, acero, etc...

- Mercado BSE (1834): Se trata del mercado bursátil de Boston. Aunque no es demasiado conocido, se trata del tercer parquet más antiguo de EE.UU., sólo por detrás del NYSE y del PHLX. En esta plaza se pueden negociar tanto acciones como opciones.

Chicago Board Options Exchange (CBOE)

Pues nada, eso es todo lo que quería comentar con respecto a los parquets norteamericanos. Espero que al menos os haya servido para aprender un poco más sobre los diferentes mercados bursátiles que podemos encontrar en la primera economía mundial. Como ya sabéis, podéis dejarme aquí abajo cualquier duda que tengáis y que esté relacionada con el post...

Saludos.

sábado, 30 de junio de 2018

Backtesting de la Estrategia 5-ATR (y 2)


(Continuación de la primera parte: Backtesting de la Estrategia 5-ATR - 1)

Evolución de la estrategia durante los últimos 5 años


Vamos, por último, a revisar el comportamiento de la estrategia durante el ciclo 2013-2018. Como ya sabemos, en estos últimos años no nos hemos encontrado con demasiados baches en los mercados, así que este análisis nos servirá para ver cómo se desenvuelve la operativa en un escenario alcista. Aunque la lógica nos dice que los resultados aquí deberían ser mejores, no hay que dar nada por supuesto. Hay sistemas que se comportan mejor cuando hay tendencias muy acusadas y que, sin embargo, sufren mucho en escenarios laterales o laterales-alcistas. Cuidado con esto...


Una vez más, en el gráfico anterior podemos ver la evolución tanto de nuestro sistema como del índice Eurostoxx. La estrategia 5-ATR se ha quedado en un rendimiento del +18% durante el ciclo 2013-2018, mientras que el Buy&Hold obtuvo una plusvalía del +39%. Para apreciar mejor los resultados, vamos a verlos en términos anuales. De este modo, podemos decir que el sistema 5-ATR alcanzó una rentabilidad anualizada del +3,3%, frente al rendimiento del +6,8% marcado por el benchmark utilizado. A diferencia de lo ocurrido en los dos períodos anteriores, ahora los resultados son peores que los del índice de referencia.

De hecho, en ningún caso puede ser considerado un buen comportamiento quedar 3,5 puntos por debajo del benchmark. El sistema no ha sido capaz de aprovechar la tendencia alcista de fondo y ha sufrido más de lo esperado. Básicamente, todo parece indicar que la estrategia 5-ATR necesita movimientos de gran amplitud en ambos sentidos del mercado. Con estos grandes desplazamientos al alza y a la baja, la operativa es capaz de capturar buenos rendimientos. En cambio, sin giros de magnitud apreciable, el sistema no consigue desplegar toda su potencia.


Al igual que hemos hecho en los casos anteriores, vamos ahora a revisar los parámetros relacionados con la gestión del riesgo. Tal y como se aprecia en la tabla, el drawdown máximo de la estrategia 5-ATR se quedó en un -23%, valor que en este caso coincide con el obtenido por el benchmark. En cuanto a la volatilidad, el sistema 5-ATR marcó una cuantía del 10%, mientras que el Buy&Hold alcanzó un valor ligeramente más elevado del 13%. Aquí también observamos que la técnica no ha mejorado sensiblemente las cifras del índice de referencia. 

Así como los resultados de largo y medio plazo podían ser considerados como interesantes, no podemos decir lo mismo de los datos de corto plazo. Aquí las rentabilidades son inferiores al benchmark y, lo peor de todo, es que el backtesting ni siquiera ha sido capaz de reducir el drawdown del Buy&Hold. Aunque habría que profundizar en el análisis, lo más probable es que estemos ante una operativa que no se comporta bien ante tendencias alcistas de baja volatilidad. Una vez identificado, este punto débil debería ser tenido en cuenta a la hora de comenzar a trabajar con la estrategia 5-ATR. 


Rentabilidad histórica de la Estrategia 5-ATR


Si nos centramos en el ciclo de largo plazo, recordemos que la rentabilidad anualizada fue del +5,6%, un total de 0,6 puntos por encima del Buy&Hold. A grosso modo, podemos decir que lo que hace la estrategia 5-ATR es replicar el comportamiento del activo subyacente. O sea, que si comenzamos a trabajar con un mercado cuyo rendimiento histórico sea de 5 puntos, pues lo más probable es que nuestra cuenta de inversión avance a un ritmo del +5% anualizado. La verdad es que no es una carta de presentación muy atractiva para una estrategia de renta variable

Al menos, las bondades del sistema se aprecian cuando analizamos los parámetros de gestión del riesgo. Desde el año 2005, su drawdown máximo se ha situado en -23%, un valor muy controlado frente al -53% alcanzado por el benchmark. Estamos hablando de una reducción de 30 puntos, lo cual nos debería permitir dormir tranquilamente por las noches. De hecho, se trata de un drawdown que debería ser soportado sin mayores problemas por cualquier inversor que esté acostumbrado a invertir en renta variable a largo plazo.

Las únicas nubes negras las hemos tenido al analizar el ciclo de corto plazo. Ahí hemos visto como la rentabilidad de la estrategia quedaba 3,5 puntos por debajo del índice de referencia. Lo más probable es que la operativa 5-ATR tenga dificultades para operar en ese tipo de escenario alcista. Sin embargo, no hay que descartar la posibilidad de que el sistema esté comenzando a fallar: hasta 2013 la estrategia batía al mercado por 2,0 puntos anualizados y, en cambio, desde entonces se está ubicando 3,5 puntos por debajo. No nos queda más remedio que continuar haciendo un seguimiento de su comportamiento durante los próximos años.


Conclusiones del backtesting de la Estrategia 5-ATR


Una vez realizado el backtesting, lo primero que nos tiene que quedar claro es que el sistema no es capaz de batir al benchmark por 4 ó 5 puntos anualizados, tal y como se decía en su presentación. Eso sí, como compensación, hemos visto que consigue reducir espectacularmente el drawdown del Buy&Hold, algo que no me esperaba inicialmente. Por eso siempre digo que es imprescindible que hagamos nuestros deberes y que verifiquemos los puntos fuertes y débiles de cualquier operativa. En este caso, la rentabilidad ha sido peor que la que teníamos en mente y, curiosamente, el drawdown mucho mejor de lo que nos podíamos imaginar.

Como curiosidad comentaré que un drawdown tan bajo nos puede permitir operar con cierto apalancamiento. En este caso, la estrategia 5-ATR obtuvo una plusvalía anualizada del +5,6% con un drawdown del -23% durante el ciclo 2005-2018. En ese mismo período, el Buy&Hold se quedó en un rendimiento del +5,0% con un drawdown del -53%. Si nuestro estómago nos lo permite, podríamos operar el sistema 5-ATR con doble apalancamiento: de este modo, nuestros resultados se irían hasta el +11,1% anualizado con un -42% de drawdown (dato todavía mejor que el del Buy&Hold). E incluso podríamos probar con triple apalancamiento: así nos iríamos hasta el +14,8% anualizado con un drawdown del -56%. Ya hablaremos más detenidamente sobre este tema en un futuro post.

En cualquier caso, si somos conservadores, la estrategia 5-ATR nos puede servir para replicar la evolución del mercado con un riesgo mucho más reducido. Aunque no sea una operativa con gran glamour, a este tipo de inversores les servirá para dormir con mayor tranquilidad. Puede que nos llame la atención, pero he conocido ya a bastantes personas que estarían dispuestas a invertir en Bolsa si tuvieran la garantía de que su capital nunca fuera a caer más de un 25%. Obviamente, esa garantía no existe en los mercados bursátiles, pero el sistema 5-ATR nos puede proporcionar una sensación bastante aproximada.


En definitiva, esta estrategia me parece bastante interesante debido a su drawdown reducido. Su mayor problema, lamentablemente, es que no cumple con las expectativas de batir al benchmark por 4 ó 5 puntos anualizados y eso es un hándicap que siempre arrastrará en cualquier backtesting que realicemos con ella. Sin embargo, hay una posible válvula de escape. Sus bajos parámetros de riesgo nos pueden permitir, siempre que seamos agresivos, ejecutar la estrategia 5-ATR con doble o con triple apalancamiento, operativa que nos permitiría batir al índice de referencia por nada menos que 9 puntos manteniendo un drawdown de la misma magnitud. Ya sabéis: prohibido usar apalancamiento x5, x10 o superiores...

Pues nada, eso es todo lo que tenía que comentar con respecto al backtesting de la estrategia 5-ATR. Nos ha servido para comprobar que el sistema no cumple con lo prometido inicialmente. Sin embargo, no todas las conclusiones son negativas, ya que también nos ha valido para detectar el bajo drawdown de la operativa. Espero que, en cualquier caso, esto os sirva para mejorar los resultados de vuestra cuenta de trading.

Saludos.

sábado, 23 de junio de 2018

Backtesting de la Estrategia 5-ATR (1)

Hoy vamos a echarle un vistazo a la estrategia 5-ATR y al comportamiento de la misma en diferentes escenarios de mercado. Para ello, vamos a lanzar nuestros backtesting sobre el último ciclo básico de largo plazo (18 - 20 años) y procederemos a analizar los resultados obtenidos. Como siempre, las conclusiones extraídas no tendrán garantía de cumplimiento, pero sí que nos darán una idea bastante aproximada de cómo lo puede seguir haciendo este sistema en el futuro. Por supuesto, para valorar la eficacia de una estrategia tendremos que compararla con alguna referencia relevante y, en este caso, usaremos la Cartera Pasiva Bolsa & Materias Primas como benchmark.

Backtesting de la Estrategia 5-ATR


Ya hemos hablado en alguna ocasión de la Estrategia 5-ATR. Se trata de un sistema de largo plazo pensado para inversores conservadores y que no quieran pasar demasiadas horas semanales pegados a la pantalla de su ordenador. Por supuesto, hemos de ser conscientes que, frente a dichas ventajas, también tiene sus inconvenientes. El principal de ellos es la rentabilidad potencial anualizada. En principio, con este tipo de estrategias deberíamos conformarnos con batir al benchmark por 5 puntos anualizados. Nada de buscar objetivos del 30% - 40% anual, para eso tendremos que buscar sistemas más especulativos y estar dispuestos a sacrificar más horas de nuestro tiempo libre.

Como ya hemos dicho más de una vez, la idea de lanzar backtesting sobre las estrategias es la de hacernos una idea de la rentabilidad anualizada que podemos alcanzar con ellas. No se trata de ejercicios teóricos. Normalmente, cuando un autor nos presenta las reglas de trading de un determinado sistema, también nos suele indicar el rendimiento porcentual que se puede obtener con su aplicación. Pero, resulta obvio decirlo, ese es el resultado alcanzado por el autor. Es imprescindible que, en la medida de lo posible, comprobemos si los datos proporcionados son correctos, aunque no sean precisos al 100%.


Normalmente, cuando nos presentan un nuevo sistema de trading, pueden ocurrir 3 cosas. En primer lugar: lo ideal, que la rentabilidad que vaya obteniendo su ejecución coincida con lo prometido. En segundo lugar: que el autor nos haya mentido y que los resultados se desvíen notablemente de lo que nos comunicaron en la presentación. Y en tercer lugar: que, aunque el autor nos haya dicho la verdad, no haya sido capaz de transmitir con claridad las reglas de trading para su construcción y, por tanto, en ese caso no seremos capaces de replicar sus logros con el sistema. En cualquier caso, para evitarnos problemas innecesarios, deberíamos aplicar un backtesting a toda estrategia que vayamos descubriendo y que nos parezca prometedora.

Estrategia 5-ATR desde el año 2005


En primer lugar, vamos a echarle un vistazo a la evolución de la estrategia desde el año 2005. Para ello, lanzaremos el backtesting sobre el período 2005-2018 y extraeremos los resultados globales de estos 13 años. Evidentemente, los datos históricos no van a ser replicados exactamente por los datos futuros, pero sí que nos van a dar una idea de por dónde se va a mover la estrategia. En general, los ciclos de 18 - 20 años suelen ser notables indicadores de las rentabilidades anualizadas futuras, siempre y cuando (obviamente) no se realicen cambios en las reglas del sistema de trading.


En el gráfico anterior se puede apreciar la evolución de la Estrategia 5-ATR (curva azul) y del índice Eurostoxx (curva roja). Hay que puntualizar que los resultados presentados corresponden a la aplicación de la estrategia sobre la Cartera Pasiva Bolsa & Materias Primas, compuesta por 12 ETF Sectoriales, de Bolsa, REIT y Materias Primas. El rendimiento total del sistema fue de un +104% durante estos 13 años. Aunque ha sido capaz de doblar el capital durante todo este tiempo, se trata de unos números más bien discretos para una estrategia de renta variable.

En función de los datos obtenidos, podemos decir que la rentabilidad anualizada de la Estrategia 5-ATR fue del +5,6%. Como resulta evidente, se trata de un rendimiento más acorde con la renta mixta que con la renta variable. Para medir la fortaleza relativa del sistema, vamos a utilizar como benchmark un Buy&Hold sobre la Cartera Pasiva Bolsa & Materias Primas (cosa, por otro lado, nada sorprendente). El rendimiento de dicha cartera pasiva durante el período 2005-2018 fue del +89% o, dicho de otro modo, de un +5,0% anualizado durante los últimos 13 años. Por tanto, la estrategia ha batido al benchmark por unos escasos 0,6 puntos anualizados.


Vamos a pasar ahora a examinar los parámetros de gestión del riesgo. Tal y como se aprecia, el drawdown máximo de la estrategia 5-ATR fue del -23%, mientras que el de su benchmark se disparó hasta el -53%. Por lo que respecta a la volatilidad, nuestro sistema se quedó en un valor bastante controlado del 12%, sobre todo teniendo en cuenta que el índice de referencia se situó en el 19%. Por tanto, podemos decir que la estrategia ha implementado una correcta gestión del riesgo, reduciendo enormemente tanto la volatilidad como el drawdown de partida.

¿Qué podemos comentar, por tanto, de este sistema de inversión? Bueno, podríamos decir que se trata de un sistema de trading basado en el control del riesgo. A largo plazo, podemos ver que la rentabilidad obtenida va a ser muy similar a la proporcionada por el activo subyacente, nada relevante. Sin embargo, los parámetros de drawdown y volatilidad se mantienen en un umbral muy bajo con esta operativa. Eso sí, hay que reconocer que, a pesar de lo indicado por sus autores, no se aprecia ninguna posibilidad de que el sistema sea capaz de batir, a largo plazo, al benchmark por 4 ó 5 puntos de diferencia.

Evolución de la estrategia en el ciclo 2008-2018


Vamos a echarle un vistazo ahora a la evolución de la estrategia durante el último ciclo de 10 años. Mencionar que en este período seguimos trabajando con los datos de la crisis inmobiliaria de 2008 y que, por tanto, su análisis nos servirá para ver el comportamiento de la operativa en escenarios bajistas. Aunque pueda parecer obvio, no debemos conformarnos con probar nuestros sistemas en un único tipo de mercado. Siempre que nos sea posible, deberemos lanzar backtestings en escenarios alcistas, bajistas y laterales.


En el gráfico anterior podemos ver la evolución tanto de nuestro sistema como del Eurostoxx. La rentabilidad alcanzada por la estrategia 5-ATR fue del +65% en el ciclo 2008-2018. Se trata de un resultado bastante modesto ya que, a pesar de haber transcurrido una década, no ha sido capaz de doblar nuestra inversión. Dicho de otro modo, el sistema 5-ATR ha obtenido una rentabilidad anualizada del +5,1% desde el año 2008. Por lo que respecta al Buy&Hold, el rendimiento alcanzado se quedó en un escaso +3,1%.

Por tanto, a pesar de no ser un resultado demasiado destacable, al menos la estrategia ha sido capaz de batir al Buy&Hold por 2,0 puntos anualizados. No está mal, aunque nuevamente se queda bastante lejos de los 4 ó 5 puntos prometidos por sus desarrolladores. Como vemos, a pesar de lo que nos venden continuamente por ahí, no es fácil encontrar una técnica que sea capaz de superar consistentemente a los índices de referencia en el largo plazo. Es relativamente sencillo encontrar sistemas que lo hagan bien durante 1 ó 2 años, pero la cosa cambia cuando ampliamos el zoom y buscamos estrategias que hayan tenido un buen comportamiento durante 1 ó 2 décadas. Y, por supuesto, no me valen como ejemplo los sistemas sobreoptimizados...


Vamos a echarle ahora un vistazo a los parámetros de gestión del riesgo. En primer lugar, podemos ver que la estrategia 5-ATR ha mantenido su máximo drawdown en el -19%, un valor aceptable, mientras que en el Buy&Hold este ratio ha alcanzado el -53%. Algo parecido ha ocurrido con la volatilidad: en el sistema 5-ATR ha quedado en un contenido 13%, mientras que en el benchmark se ha movido en torno al 21%. La reducción de los umbrales es remarcable y descienden hasta unos niveles que hacen que el sistema cobre interés para los inversores conservadores.

De hecho, para mi es muy relevante encontrarme con una técnica que ha sido capaz de reducir el drawdown en nada menos que 34 puntos. Como mínimo, nos puede servir para dormir más tranquilos por las noches. Y si, a pesar de todo, deseamos un sistema con mayor rentabilidad, los drawdowns por debajo del 25% nos pueden permitir utilizar operativas apalancadas x2 (esto es, que multiplican por dos los resultados del sistema subyacente). Dicho esto, tened en cuenta que el apalancamiento límite razonable (si operamos con velas diarias o semanales) nunca debería ser superior a x3. Olvidaos, por tanto, de las cuentas apalancadas x5 y x10...

(Continuará en la segunda parte: Backtesting de la Estrategia 5-ATR - y 2) 

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