EL TAMBOR DE LA BOLSA - Trading en los Mercados Financieros desde 2007

viernes, 14 de diciembre de 2018

La regla más importante de la inversión



Fuente: www.grrrgraphics.com

jueves, 13 de diciembre de 2018

Club 2040: Seguimos perdiendo altura

Aunque las caídas se han moderado ligeramente a lo largo de noviembre, la realidad es que nuestra cuenta ha seguido perdiendo altura durante estas últimas semanas. La sobreventa actual es tan alta que lo más probable es que asistamos a algún tipo de rebote técnico en el futuro más próximo. Sin embargo, hemos vuelto a acercarnos a los soportes clave de largo plazo y eso nos va a obligar a extremar la vigilancia en diciembre. Hay que tener mucho cuidado en este escenario, pues la pérdida de dichos niveles nos abocaría a caídas de dimensiones mucho mayores que las sufridas hasta ahora.

Club 2040: Seguimos perdiendo altura


En el anterior repaso comentábamos que, con motivo de los descensos de los mercados, nuestra cuenta había aumentado su drawdown de forma apreciable (ver post Club 2040: Aumento del drawdown en octubre). Por desgracia, a pesar de que la pendiente de caída se ha suavizado, en noviembre hemos continuado incrementando dicho drawdown. Los movimientos de ida y vuelta de este último mes no ocultan el hecho de que seguimos deambulando peligrosamente cerca de los soportes clave de medio/largo plazo.

En estos momentos tenemos dos escenarios claramente diferenciados. Por un lado, los mercados europeos se encuentran desarrollando claras tendencias bajistas. Y, por otro lado, los mercados norteamericanos continúan oscilando dentro de un rango lateral de corto plazo. La resolución de este movimiento lateral determinará la evolución futura de las bolsas mundiales. La situación actual es la siguiente: el SP500 se mantiene neutral en torno al 0%, el Nikkei cae hasta el -6%, el Eurostoxx acumula una minusvalía del -13%, el Ibex del -13% y los Emergentes del -18%. Como vemos, los rendimientos son un espejo de los patrones gráficos esbozados por cada uno de los principales índices internacionales.


En la imagen anterior podemos ver la evolución comparada de nuestra cuenta y del benchmark asociado. La cartera Club-2040 acumula una minusvalía del -8% en lo que va de ejercicio mientras que, en paralelo, el Eurostoxx marca un rendimiento del -13% en ese mismo período. Por tanto, la diferencia a nuestro favor se amplía hasta 5 puntos aunque, como ya sabemos, no hay nada por lo que felicitarse. De hecho, parece poco probable que en diciembre seamos capaces de reducir nuestras pérdidas y ya simplemente me conformo con no entrar en minusvalías de doble dígito en estas últimas semanas de 2018.

Composición de la cartera Club 2040


Por lo que respecta a la composición de la cartera, en noviembre hemos realizado un cambio adicional. Tras dudarlo durante algún tiempo, finalmente hemos decidido cerrar la posición que manteníamos abierta en Bestinver Bolsa y hemos traspasado el capital al fondo Bestinver Renta. Teniendo en cuenta que la última entrada la realizamos en 56,53 euros en enero-2017, el rendimiento de la operación ha sido de un +10% en 22 meses. Se trata de un resultado bastante pobre, pero hay que tener en cuenta que hemos perdido gran parte de los beneficios en estos últimos meses (en mayo-2018 acumulábamos unas ganancias del +19%).

Dicho lo anterior, las posiciones que a día de hoy tengo activas con lotaje del 100% son las siguientes: Carmignac Patrimoine con un rendimiento del -11%, Carmignac Securité con un -3%, M&G Optimal Income con un -5%, Nordea Stable Return con un -4%, y Seilern Stryx World Growth con un +7%. El resto de los fondos los mantenemos en cartera, pero con un 10% del lote máximo (como ya sabéis, 10% es el lotaje mínimo que actualmente tengo establecido para los activos de la cuenta de largo plazo).


Tras las caídas de las últimas semanas, ahora la clave vuelve a encontrarse en los soportes de medio plazo de los mercados norteamericanos. En concreto, como llevamos diciendo desde hace varios meses, hay que vigiliar el rango soporte 2.700 - 2.600 puntos del SP500. La pérdida de estos niveles daría el pistoletazo de salida para un rally bajista que podría llevarnos hasta los soportes de largo plazo (2.300 puntos). No quiero ni imaginar el daño que haría esto a los mercados europeos, que ya se encuentran muy tocados incluso en estos momentos. Pero la realidad es esta y no otra, y eso nos obliga a no ignorar la pérdida del nivel 2.600.

Pues nada, eso es todo por lo que respecta a noviembre. Ahora nos toca encarar, con más pena que gloria, el último mes del ejercicio. Ya no tenemos grandes expectativas y ahora mismo el único objetivo es tratar de finalizar 2018 sin minusvalías de doble dígito. Cuanto menores sean las pérdidas, más fácil nos resultará en 2019 volver a recuperar nuestro capital...

Saludos.

martes, 11 de diciembre de 2018

USD/JPY: Movimiento correctivo en curso

A pesar de los movimientos de ida y vuelta de la última semana, la realidad es que el USD/JPY sigue inmerso en un movimiento correctivo de medio plazo. Tras el espectacular impulso alcista que llevó al par desde los mínimos de marzo (104,60) hasta los máximos de noviembre (114,20), ahora toca drenar sobrecompra. Hay que tener en cuenta que un ascenso de 1.000 pips necesita una corrección proporcional, ya sea en precio o en tiempo. Y esto es lo más difícil del trading, ser capaz de esperar pacientemente (y sin operar antes de tiempo) hasta que la onda correctiva se haya completado totalmente...

USD/JPY: Movimiento correctivo en curso


En el gráfico podemos ver que, tras alcanzar el máximo en 104,60 figuras, el USD/JPY ha iniciado el correspondiente movimiento correctivo. A finales de noviembre se estableció un mínimo relativo en 112,30 y, desde entonces, la cotización se mueve indecisa entre ambos niveles. Aunque resulta evidente que, a largo plazo, el par acabará rompiendo al alza, ahora la dificultad estriba en saber a qué tipo de onda correctiva nos estamos enfrentando. Lo más probable es que nos encontremos desarrollando una onda plana A-B-C cuyo final debería llevarnos de nuevo al entorno de los 111,30. Sin embargo, tampoco hay que descartar la posibilidad de que estemos inmersos en un triángulo correctivo A-B-C-D-E de implicaciones mucho menos bajistas...

USD/JPY: Proyección de medio plazo (gráfico diario)

USD/JPY: Proyección de largo plazo (gráfico semanal)

¡Buen trading esta semana!

Saludos.

---> Seguimiento anterior: Análisis de Forex

lunes, 10 de diciembre de 2018

EUR/USD: Pendientes de la corrección alcista

Desde un punto de vista de largo plazo, resulta bastante probable que ya hayamos visto el final del impulso bajista que tuvo su inicio en febrero en el nivel 1,2570. Eso significaría que el mínimo establecido el mes pasado en torno al nivel 1,1210 mantendría su vigencia durante algunos meses más. Aunque hace algún tiempo pensaba que dentro de algunos años veríamos al EUR/USD por debajo de la paridad, la verdad es que la figura que se ha ido dibujando en el gráfico semanal arroja algunas dudas sobre dichas proyecciones. Pero bueno, ya tendremos tiempo para ir confirmando o desmintiendo este diagnóstico.

EUR/USD: Pendientes de la corrección alcista


En el gráfico diario podemos observar el impulso que llevó al EUR/USD desde el nivel 1,1810 (en octubre) hasta el mínimo en 1,1210 (en noviembre). Desde ahí se ha iniciado un movimiento correctivo que le ha llevado a marcar un máximo relativo en 1,1470. Todo apunta a que esta corrección podría encajar con una onda zigzag A-B-C, así que todavía quedaría pendiente un nuevo tramo ascendente de cierta entidad. En cualquier caso, tendremos que conservar la paciencia y no entrar en el par antes de que tengamos la esperada confirmación alcista.

EUR/USD: Proyección de medio plazo (gráfico diario)

EUR/USD: Proyección de largo plazo (gráfico semanal)

¡Buen trading esta semana!

Saludos.

---> Seguimiento anterior: Análisis de Forex

sábado, 8 de diciembre de 2018

Estrategia ROC3: Operar con un drawdown controlado (y 2)


(Continuación de la primera parte: Estrategia ROC3: Operar con un drawdown controlado - 1)

Evolución de la estrategia durante los últimos 5 años


Por último, vamos a analizar el comportamiento de la estrategia desde el año 2013. En este corto ciclo temporal la mayoría de los mercados bursátiles han estado inmersos en claras tendencias alcistas. Por tanto, este test nos servirá para verificar la evolución de nuestro sistema en activos con movimientos muy tendenciales. Es importante hacer esta comprobación, ya que podríamos estar operando con técnicas que usan stoploss demasiado ajustados y, si esto fuera así, lo más probable es que nuestros resultados quedaran muy por debajo de los del benchmark.


En el gráfico anterior podemos observar la evolución de la técnica y de su índice de referencia asociado. La rentabilidad de la estrategia ROC3 fue del +20% durante el ciclo 2013-2018. Frente a este dato, el benchmark alcanzó un rendimiento del +30% durante ese mismo período. Por tanto, estamos hablando de una operativa que lo ha hecho 10 puntos peor que el Buy&Hold. Obviamente, no se trata del comportamiento ideal esperado, pero no siempre es fácil para los sistemas mecánicos obtener buenos números tanto en ciclos alcistas como en ciclos bajistas.

Si normalizamos los resultados, veremos que la rentabilidad anualizada de la estrategia ROC3 fue del +3,7% durante estos últimos 5 años. Teniendo en cuenta que el benchmark obtuvo un rendimiento del +5,3% anualizado, resulta evidente que los datos no son demasiado buenos. En este caso, nuestro sistema ha quedado 1,6 puntos por debajo del subyacente, un resultado peor que el obtenido en los ciclos de medio y de largo plazo. Todo hace sospechar que la operativa se comporta mejor en escenarios mixtos (alcistas y bajistas) que en escenarios puramente alcistas.


Pasamos ahora a echar un vistazo a los parámetros clave de gestión del riesgo. En este aspecto, podemos ver que la estrategia ROC3 estableció un máximo drawdown del -13% durante el ciclo 2013-2018. Por su parte, el Buy&Hold marcó un drawdown del -23%, así que nuestra técnica operativa ha sido capaz de reducirlo en un total de 10 puntos, valor que no está nada mal para tratarse de un corto período de 5 años. Por lo que respecta al ratio de volatilidad, el sistema alcanzó un 9% y el índice de referencia un 13%, así que en este parámetro también hemos podido observar un comportamiento positivo.

En esta ocasión el sistema de inversión lo ha hecho ligeramente peor que el benchmark, en cuanto a rentabilidad anualizada se refiere. Como contraprestación, observamos que la operativa nos premia con una reducción de 10 puntos por lo que respecta al drawdown. Eso sí, los números obtenidos en este backtesting son notablemente peores que los obtenidos en el ciclo de medio plazo o en el ciclo de largo plazo. En un sistema con rasgos defensivos como este, es complicado mantener el ritmo del subyacente cuando se haya inmerso en un fuerte movimiento tendencial.


Rentabilidad histórica de la Estrategia ROC3


Si nos centramos en los valores totales, podemos ver que estamos ante una estrategia que ha obtenido una rentabilidad anualizada del +3,4% desde al año 2005. Lamentablemente, este resultado está 1 punto por debajo del marcado por el benchmark, así que no se trata de un porcentaje que podamos destacar bajo ningún aspecto. Siendo un poco generosos, podemos decir que se trata de un sistema de inversión que "casi" replica al activo subyacente. No es lo mejor que se puede decir de una operativa, pero es la realidad con la que nos hemos encontrado en el backtesting.

Afortunadamente, en la faceta de gestión del riesgo los números salen mejor parados. El drawdown máximo de la estrategia desde 2005 quedó establecido en -20%, nada menos que 33 puntos por debajo del que hubiésemos obtenido con un Buy&Hold. Cualquier diferencia por encima de 30 puntos en este parámetro sólo puede ser calificada con una nota de sobresaliente. Se trata de un umbral que permitirá dormir a pierna suelta a la persona que se decida a operar con un sistema de este tipo. Un inversor agresivo quizás no valore este dato, pero os aseguro que es el anhelo de cualquier inversor conservador.

Hemos de tener en cuenta que un drawdown del -20% nos puede permitir operar con apalancamiento si lo deseamos. Podemos jugar con esta posibilidad y lanzar unos backtesting para obtener algunos datos. Trabajando con doble apalancamiento, desde 2005 la estrategia habría alcanzado una rentabilidad anualizada del +6,3% (superior al +4,4% del benchmark) con un drawdown del -32%. Y con triple apalancamiento, la rentabilidad anualizada subiría hasta el +8,3% mientras que, al mismo tiempo, el drawdown se quedaría en un no demasiado elevado -43% (inferior al -53% del benchmark). Ahí tenemos más cosas en las que pensar...


Conclusiones del backtesting de la Estrategia ROC3


Una vez realizados todos los backtesting anteriores, resulta evidente que la estrategia ROC3 no nos va a servir para batir al benchmark. Sin embargo, su reducido drawdown nos da la oportunidad de conseguir dicho objetivo mediante la utilización de cierto apalancamiento. Usando doble o triple leverage podemos llegar a incrementar la rentabilidad hasta un +8% anualizado. Eso sí, hemos de tener cuidado de no ir más allá. En ningún caso deberíamos trabajar con un sistema de inversión cuyo backtesting haya arrojado un drawdown por encima del 50%. Eso supondría un riesgo de ruina del 100% y, por tanto, sería menos doloroso ir tirando nuestro dinero por la calle.

Como curiosidad, podemos comparar estos resultados con los de su estrategia prima hermana. Al contado, el sistema ROC6 alcanzó una rentabilidad anualizada (desde 2005) del +5,2% y un drawdown del -16%, mientras que el sistema ROC3 hemos visto que se quedó en un rendimiento del +3,4% y un drawdown del -20%. Esto significa que los números de la ROC3 son perceptiblemente inferiores a los de la ROC6: una diferencia de 1,8 puntos en rentabilidad y de 4 puntos en drawdown. No es que sea una distancia desmesurada, pero sí lo suficiente para facilitarnos la labor de decantarnos por una operativa o por otra.

En cualquier caso, como peculiaridad os indico que en muchas ocasiones se suelen emplear ambas estrategias en combinación. ¿Que cómo se hace eso? Pues muy sencillo, dividimos nuestro capital en dos partes y cada subcuenta opera con uno de los sistemas. De esta forma no conseguiremos incrementar la rentabilidad anualizada a largo plazo, pero sí que se logra reducir el máximo drawdown de la operativa. Esto lo comento meramente a título informativo, ya que operar únicamente con el sistema ROC3 (o con el ROC6) es una solución tan válida como trabajar con la operativa combinada.


Como conclusión, podemos decir que la estrategia ROC3 podría ser válida para aquellos inversores conservadores de largo plazo que no dispongan de mucho tiempo libre. Se trata de una operativa con reglas sencillas y con revisión mensual que nos permite obtener un +3% de rentabilidad anualizada. No es un gran rendimiento, pero hemos de tener en cuenta que este resultado se consigue con un drawdown controlado del -20%, dato que también debe ser valorado si no queremos sufrir más de lo necesario con nuestra cuenta de inversión. Recordad que siempre debemos fijarnos en la ecuación rentabilidad/riesgo y no únicamente en la rentabilidad absoluta.

Pues nada, eso es todo lo que quería comentaros con respecto a la estrategia ROC3. Una vez tenemos toda la información sobre la misma, ya es decisión vuestra ver si la incorporáis a vuestra caja de herramientas o no. Por supuesto, siempre que os sea posible, es mejor trabajar con una cartera de estrategias y no con una única operativa, ya que eso nos permitirá reducir el máximo drawdown global de nuestra cuenta.

Saludos.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Fuerza Ibex: Aún no tenemos señales alcistas

Ya ha acabado noviembre y este último mes nuevamente ha pasado sin pena ni gloria para la evolución de nuestra cuenta. Seguimos fuera del mercado y eso hace que no nos afecten los vaivenes de la bolsa doméstica. Estaremos atentos por si aparece alguna oportunidad de última hora, pero todo parece indicar que el ejercicio ya está completado, al menos por lo que respecta a nuestra cartera. Cierto es que vamos a acabar con minusvalías, pero no tiene sentido ponernos nerviosos ahora: siempre es mejor acabar con números rojos del -5% que del -10%.

Fuerza Ibex: Aún no tenemos señales alcistas


En el anterior repaso comentábamos que el Ibex había perdido los soportes clave de medio plazo y que, por tanto, nos manteníamos al margen del mercado (ver post Fuerza Ibex: Seguimos fuera del mercado). Aunque parece que, desde entonces, no se han prolongado las caídas, la realidad es que tampoco hemos asistido a la formación de ninguna figura relevente de vuelta. Tanto las resistencias como las directrices bajistas siguen plenamente vigentes y, por tanto, no merece la pena arriesgar nuestro capital en una aventura de incierto destino.

El cierre actual ha quedado en torno a los 9.100 puntos y el primer nivel importante lo tenemos en los 9.300 puntos. El antiguo soporte se ha convertido ahora en una resistencia débil y, lo que es más importante, por dicho nivel también pasa una directriz bajista de cierta relevancia. Mientras no veamos la superación de la cota 9.300, no hay que plantearse ninguna operativa al alza. En el resto de bolsas mundiales también tenemos interesantes escaramuzas entre toros y osos. La situación actual es la siguiente: el SP500 se mantiene neutral en torno al 0%, el Nikkei cae hasta el -6%, el Eurostoxx acumula una minusvalía del -13%, el Ibex del -13% y los Emergentes del -18%.


En la imagen anterior podemos ver la evolución comparada de nuestra estrategia y del benchmark asociado. La cartera Fuerza Ibex acumula unos números rojos del -7% en lo que llevamos de ejercicio. En paralelo, el Ibex alcanza unas minusvalías del -13% durante estos 11 meses consumidos de 2018. Por tanto, la diferencia a nuestro favor se mantiene en torno a los 6 puntos. Desgraciadamente, este hecho queda eclipsado por la cruda realidad; estamos claramente en minusvalías y eso significa que no estamos cumpliendo el objetivo básico de toda estrategia de trading: incrementar el capital.

Composición de la cartera Fuerza Ibex


En cuanto a la composición de la cartera, confirmar que este mes tampoco hemos realizado ningún cambio en la misma. A pesar de los ascensos de las últimas semanas, la realidad es que las resistencias clave continúan vigentes y, por tanto, no tenemos señales alcistas claras. A la espera de que el mercado se recomponga, seguimos manteniendo en el radar los siguientes valores: Siemens, Acciona, Naturgy y Cellnex. Si finalmente se produjese una reconstrucción alcista, esos serían los valores con mayor cantidad de papeletas para entrar a formar parte de nuestra cartera.

Por tanto, en estos momentos seguimos manteniendo todo nuestro capital posicionado en el fondo Carmignac Patrimoine. No esperamos nada de la renta fija de aquí a final de año pero, como dijimos en el anterior post, la idea ahora es tratar de no incrementar las pérdidas y alejarnos lo máximo posible de las minusvalías de doble dígito. Ya sólo quedan 4 semanas para finalizar el ejercicio pero, a pesar de ello, no debemos confiarnos. Un paso en falso nos podría llevar fácilmente hasta el temido -10% de pérdidas...



Como hemos dicho más arriba, mientras el Ibex no sea capaz de recuperar los 9.300 puntos no merece la pena plantearse la compra de valores españoles. Evidentemente, la recuperación de dicha cota necesitará la ayuda del mercado norteamericano. Tal y como hemos repetido varias veces en estos últimos meses, en EE.UU. la clave se encuentra en el rango soporte 2.700 - 2.600 puntos. En noviembre hemos podido observar como el SP500 marcaba un mínimo en los 2.620 puntos y, a continuación, experimentaba un fuerte rebote al alza que le ha llevado hasta el cierre actual en 2.760 puntos. Por tanto, a día de hoy la esperanza para los toros es que el nivel 2.600 ha sido respetado en todo momento.

Pues nada, eso es todo lo que había que comentar con respecto a las últimas 4 semanas. Noviembre es pasado y ahora tenemos que enfrentarnos al último mes del año. Si nada cambia radicalmente, lo normal es que no haya demasiadas variaciones en nuestra cuenta y que cerremos el ejercicio en negativo por primera vez en la historia de la estrategia Fuerza Ibex.

Saludos.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Estrategia ROC3: Operar con un drawdown controlado (1)

Hoy vamos a echar un vistazo al comportamiento histórico del sistema de inversión ROC3. Se trata de una técnica basada en el indicador ROC y, por tanto, podríamos englobarla dentro del metagrupo de estrategias de momentum. La idea subyacente es tratar de aprovechar el máximo desplazamiento posible de los impulsos direccionales. La ROC3 es adecuada, por tanto, para tratar de especular con activos que se encuentren inmersos en movimientos tendenciales de medio/largo plazo. Y, por supuesto, el objetivo es alcanzar dicha meta con una ecuación rentabilidad / riesgo más favorable que la que podríamos obtener con un Buy&Hold.

Estrategia ROC3: Aprovechando los impulsos


La meta de la estrategia ROC3 es tratar de obtener la máxima rentabilidad posible de los movimientos impulsivos y evitar operar en el mercado cuando nos encontremos inmersos en movimientos correctivos. Se trata de una técnica que tiene un buen comportamiento en el largo plazo. ¿Qué entendemos por buen comportamiento? Bueno, me refiero a que tenemos entre manos un sistema que nos va a permitir batir ligeramente al benchmark con un drawdown más reducido que el del subyacente. Estamos, por tanto, ante una operativa ideal para inversores de largo plazo.

En realidad, se trata de una estrategia prima hermana del sistema ROC6 que vimos en el blog hace algún tiempo. Al igual que en ese caso, la base de la técnica es el indicador ROC (Rate Of Change). La diferencia es que, en esta ocasión, se emplea un ROC calculado para un período de 3 meses. La idea es, por un lado, entrar alcista en el activo cuando el ROC(3) sea positivo y, por otro lado, abandonar el mercado cuando el ROC(3) sea negativo. Para no estar entrando y saliendo constantemente del mercado se emplea el indicador ATR como colchón. De este modo, compramos cuando el ROC(3) sea mayor que 0,5*ATR y vendemos cuando el ROC(3) sea menor que -0,5*ATR.


En cuanto al rebalanceo, normalmente con esta estrategia se suele usar una revisión mensual. Eso sí, también sería admisible un rebalanceo semanal, siempre y cuando asumamos el incremento de costes de transacción que esto traerá consigo. Es el precio a pagar por disfrutar de la tranquilidad de tener controles más frecuentes de la evolución del sistema. Más adelante, en un futuro post, ya hablaremos de si es más rentable emplear revisión mensual o semanal, una pregunta que los inversores suelen hacerse bastante a menudo. Pero ahora vamos a centrarnos en la evolución histórica de la estrategia.

Estrategia ROC3 desde el año 2005


Dicho lo anterior, vamos ahora a echarle un vistazo a la evolución del sistema durante el ciclo 2005-2018. Durante este período hemos sido testigos de movimientos alcistas y bajistas, así que nos servirá para observar el comportamiento de la estrategia ante entornos variables de mercado. Si todo va bien, la técnica debería ser capaz de maximizar los beneficios durante los impulsos alcistas y tendría que evitar estar comprada durante las correcciones bajistas. Parece un objetivo fácil de cumplir, pero la realidad es que la mayoría de los sistemas son incapaces de alcanzarlo en ciclos de tiempos superiores a 10 años.


En el gráfico anterior podemos ver la evolución de la técnica y de su benchmark asociado. La rentabilidad de la Estrategia ROC3 fue del +56% durante el período 2005-2018. Como índice de referencia vamos a usar, como siempre, el comportamiento de la Cartera Pasiva Bolsa & Materias Primas, cartera compuesta por 12 ETF de Bolsa, REIT, Metales y Materias Primas. El rendimiento de dicho benchmark fue del +76% durante estos últimos 13 años, lo que significa que el sistema ROC3 ha tenido un desempeño inferior en torno a 20 puntos.

Desde un punto de vista normalizado, la rentabilidad de la Estrategia ROC3 ha sido de un +3,4% anualizado durante el ciclo 2005-2018. En paralelo, el índice de referencia marcó un rendimiento del +4,4% durante ese mismo período, así que nuestro sistema lo ha estado haciendo 1 punto peor de forma constante durante estos últimos 13 años. No es que sea una gran diferencia, pero cuando comenzamos a analizar una nueva operativa lo mínimo que podemos esperar es que sea capaz de batir al activo subyacente. En caso contrario, casi es mejor emplear un sencillo Buy&Hold.


Pasamos ahora a analizar los parámetros de gestión del riesgo. En este aspecto, el drawdown máximo alcanzado por la Estrategia ROC3 fue del -20%. Si lo comparamos con el del activo subyacente, situado en -53%, observamos que ha sido capaz de mejorarlo en nada menos que 33 puntos. En cuanto a la volatilidad, nuestro sistema ROC3 marcó un valor del 9%, notablemente inferior al 17% establecido por el índice de referencia. Vemos, por tanto, que este es el punto fuerte de la estrategia, ya que la reducción del riesgo sólo puede calificarse como espectacular.

En líneas generales, aquí tenemos otra estrategia con un comporamiento mediocre en cuanto a rentabilidad y con un gran resultado en relación con el drawdown. Podemos decir que tratamos con un sistema capaz de replicar el activo subyacente (aproximadamente) con un riesgo mucho más reducido que el del benchmark. Aunque no nos haremos ricos con esta operativa, puede ser adecuada para inversores conservadores que no quieran correr demasiados riesgos y que no dispongan de mucho tiempo libre para dedicárselo a sus inversiones.

Evolución de la estrategia en el ciclo 2008-2018


A continuación, vamos a revisar la evolución de la estrategia durante el último ciclo de 10 años. Como ya sabemos, en este período hemos sufrido la crisis inmobiliaria de 2008 y el posterior restablecimiento del mercado. Por tanto, se trata de un ciclo ideal para analizar el comportamiento del sistema durante una tendencia bajista y para verificar su capacidad de recuperación una vez concluidos los descensos. No debemos pasar por alto este tipo de escenarios, ya que hay técnicas siemprealcistas que alcanzan notables rentabilidades durante las tendencias ascendentes pero que, por desgracia, son incapaces de eludir los desplomes de los mercados, con el consiguiente riesgo de ruina para nuestra cuenta de inversión.


En el gráfico anterior podemos observar la evolución de la operativa y del benchmark asociado. La rentabilidad de la estrategia ROC3 durante el ciclo 2008-2018 fue del +29%. Teniendo en cuenta que el Buy&Hold alcanzó un rendimiento del +26%, podemos ver que nuestro sistema ha tenido un comportamiento ligeramente superior. En realidad, 3 puntos de diferencia puede ser considerado un empate técnico, así que mejor vamos a decir que la operativa ha replicado la evolución de los activos subyacentes (que, recordemos, son un abanico diversificado de 12 ETF).

Si nos centramos en los parámetros anuales, podemos indicar que la estrategia ROC3 alcanzó una rentabilidad anualizada del +2,5% durante estos últimos 10 años. Por su parte, el rendimiento anualizado del benchmark se quedó, como no podía ser de otra forma, en un valor muy similar del +2,3%. Ahora la distancia queda establecida en 0,2 puntos favorables a la operativa ROC3, un resultado ligeramente mejor que el obtenido en el ciclo de más largo plazo (2005-2018). En cualquier caso, seguimos hablando de diferencias muy poco relevantes.


Toca ahora revisar los parámetros de gestión del riesgo. El drawdown máximo de la estrategia ROC3 se situó en el -15% durante el período 2008-2018. Si tenemos en cuenta que la máxima excursión adversa del Buy&Hold fue del -53%, estamos hablando de una diferencia favorable de 38 puntos, un valor espectacular. En cuanto a la volatilidad, en el benchmark este ratio se situó en torno al 18%, mientras que el sistema ROC3 fue capaz de reducirlo hasta el 10%. Como vemos, aquí la operativa registra un comportamiento mucho más favorable que el del índice de referencia.

En resumen, podemos decir que tenemos entre manos una estrategia que nos va a permitir igualar la rentabilidad del activo subyacente con un drawdown mucho más reducido. A pesar de lo que pueda parecer, no es fácil encontrar un sistema que consiga minimizar en 38 puntos el máximo drawdown marcado por el índice de referencia. Es un punto fuerte a tener muy en cuenta ya que, en caso de necesidad, nos permitiría utilizar la operativa con doble o incluso triple apalancamiento. De cualquier manera, nos deja libertad para ajustar el ratio rentabilidad/riesgo como más nos convenga.

(Continuará en la segunda parte: Estrategia ROC3: Operar con un drawdown controlado - y 2)

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