EL TAMBOR DE LA BOLSA - Trading en los Mercados Financieros desde 2007
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sábado, 30 de noviembre de 2019

Fuerza Relativa: Cómo optimizar la estrategia

Hace tiempo que las estrategias basadas en el concepto de Fuerza Relativa tienen un lugar destacado en el universo del trading. De hecho, en el blog ya hemos hablado de ellas en varias ocasiones y hemos revisado detalladamente sus reglas de construcción. Sin embargo, hoy queremos ir un poco más allá y tratar de determinar cuál sería el ciclo temporal requerido para optimizar tanto la rentabilidad como el drawdown de un sistema de este tipo. Aunque luego decidamos seguir utilizando los parámetros por defecto, siempre será interesante tener acceso a dicha información.

Fuerza Relativa: Cómo optimizar la estrategia


Una de las formas más prometedoras de enfrentarse a los mercados financieros es hacerlo armado con algún tipo de estrategia basado en el concepto de Fuerza Relativa. Estos sistemas tratan de estar siempre posicionados en los activos del mercado que han estado mostrando la tendencia más positiva durante el pasado reciente. Si queréis ver cómo funciona una estrategia de inversión construida a partir de dicha idea, podéis echarle un vistazo al siguiente post que escribimos hace algún tiempo en el blog: Estrategia de Fuerza Relativa en Bolsa - y 2.

Precisamente, para el estudio de hoy vamos a usar como base el sistema de especulación definido en el post mencionado. Eso sí, vamos a introducirle algunos cambios para facilitar la labor de investigación. Bueno, básicamente sólo vamos a adaptar dos reglas: descartaremos aquellos activos cuyo rendimiento durante el último ciclo temporal haya sido negativo (regla 5) y cerraremos todas las posiciones si el índice director cae por debajo de su MM30 (regla 15). El resto de la operativa seguirá, en líneas generales, más o menos igual. 


Para ejecutar el backtesting vamos a elegir como universo de trabajo los valores incluidos en el índice americano SP500 y como ciclo temporal el período 2005-2019. Como la rotación es mensual, lo que haremos con esta estrategia es irnos posicionado cada mes en aquellos valores que hayan tenido mayor rentabilidad durante los últimos N meses. O, dicho de otro modo, en aquellos activos que muestren un mejor indicador ROC con período de N meses. Si las cosas se ponen feas, dejaremos de operar si el SP500 cae por debajo de su MM30. Por último, recordad que esta estrategia de Fuerza Relativa se trabaja con doble apalancamiento.

Buscando el mejor período del indicador ROC


A continuación, lo que vamos a hacer es tratar de determinar cuál es el mejor período (de N meses) que deberíamos seleccionar para optimizar la rentabilidad y el drawdown de la estrategia. En la definición original del sistema se indicaba que dicho período debía ser de 12 meses. Sin embargo, no debemos dar nada por sentado. Así pues, vamos a comprobar si ese ciclo temporal es el óptimo o si aparece algún otro período con mejores resultados. Como siempre, lanzaremos nuestros propios backtesting para verificar esta información.


En el gráfico anterior podemos observar la rentabilidad alcanzada por la estrategia según el período escogido para el ROC. La curva mostrada se corresponde con los resultados obtenidos para el SP500 durante el ciclo 2005-2019. En la línea vertical tenemos el rendimiento medido en puntos básicos (1% es igual a 100 puntos básicos). En la línea horizontal tenemos el número de meses del período ROC con el que se ha ejecutado el backtesting. Como se aprecia, se han lanzado pruebas para la estrategia con períodos ROC que van desde 1 mes hasta 24 meses.

Por tanto, en nuestro primer contacto ya podemos comprobar que el mejor período durante el ciclo 2005-2019 ha sido el de 4 meses. Esto es, empleando una estrategia de Fuerza Relativa de 4 meses, hubiésemos sido capaces de batir al benchmark (SP500) por un rendimiento del +17% anualizado. Otro dato a destacar es que el período por defecto (12 meses) no hubiese sido una gran elección, ya que así hubiésemos superado al SP500 por "únicamente" 12 puntos anualizados. Puede parecer poco relevante, pero 5 puntos anualizados marcan una gran diferencia en el largo plazo.

Suavizando la rentabilidad de la Fuerza Relativa


Vamos a echarle un vistazo ahora a la curva suavizada de la gráfica anterior. La idea es que esto nos permita ver con mayor claridad cuáles son los rangos de datos que incrementan la rentabilidad del sistema de inversión. Obviamente, en las pruebas tendremos un período ROC que obtendrá mejores resultados que los demás, pero siempre será más seguro verificar que ese dato se encuentra dentro del rango más rentable de la curva de períodos. Para ello, partimos de los backtesting realizados con el SP500 a partir del historial del ciclo 2005-2019. 



En el gráfico anterior podemos ver la curva suavizada de rentabilidades de la estrategia Fuerza Relativa en función del período ROC escogido. Básicamente, se trata del mismo gráfico anterior, pero esta vez con los datos aplanados. En la imagen se observan dos picos de rendimiento, uno situado en torno al ROC de 6 meses y otro en torno al ROC de 22 meses. Eso sí, mientras el primero supera con creces los 1.600 puntos básicos (frente al benchmark), el segundo apenas consigue alcanzar el nivel 1.200. Hablamos de una diferencia de 400 puntos básicos.

A partir de los resultados mostrados por esta gráfica, lo más sensato sería utilizar nuestro sistema de Fuerza Relativa con períodos ROC situados en el rango entre 4 meses y 8 meses. De este modo, la estrategia sería capaz de superar al SP500 en más de 16 puntos anualizados, una rentabilidad más que notable. De hecho, el rendimiento va disminuyendo conforme incrementamos el período y, con ROC superiores a los 12 meses, los datos caen por debajo de los 1.300 puntos básicos. Por cierto, lo mismo ocurre si nos decidimos a emplear períodos ROC cortos inferiores a los 3 meses...

La mejor Fuerza Relativa según el Ratio de Calmar


En este momento vamos a introducir en la ecuación el importante concepto de drawdown. Hasta ahora hemos estado visualizando el comportamiento de la rentabilidad pero, para ser más precisos, lo que realmente nos interesa es optimizar el ratio rentabilidad / drawdown de la estrategia. De nada nos serviría un sistema de especulación que ganase un +40% anualizado si, para alcanzar dicho resultado, se viese obligado a incurrir en un drawdown del -80%. Creedme, he visto a traders (novatos y no tan novatos) operar con estrategias de este tipo y os puedo asegurar que, tarde o temprano, acaban con la cuenta quebrada...



En el gráfico anterior podemos observar el comportamiento del ratio de Calmar obtenido por la estrategia según el período escogido para el ROC. Este ratio es el cociente entre la rentabilidad anualizada y el drawdown máximo, así que un sistema de inversión tendrá mejor valoración cuanto más alto sea el porcentaje de dicho cociente. Como se aprecia, el dato más alto se alcanza con un indicador ROC de 4 meses, donde el ratio de Calmar (frente al benchmark) se dispara hasta el 36%. Cualquier porcentaje por encima del 20% se puede considerar un buen ratio, así que estamos hablando de un resultado más que notable.

Si nos fijamos en conjuntos más amplios, podemos observar que el rango situado entre los 4 meses y los 7 meses es el único capaz de superar el 30%. Así que cualquier período ROC comprendido entre dichos umbrales nos servirá para optimizar el comportamiento de nuestra estrategia de Fuerza Relativa. Puntualizar que el drawdown máximo para esos períodos se quedó en torno a un -44% (mejor que el -53% del SP500), así que este ratio de Calmar del 30% (frente al benchmark) se traduce en una rentabilidad anualizada del +17% para el ciclo 2005-2019. ¡No está nada mal para una operativa semiautomática que sólo nos exige unas pocas horas de seguimiento cada mes!


¿Cuál es el mejor período para la Fuerza Relativa?


Dicho todo lo anterior, ahora ya tendríamos la información necesaria para responder a la pregunta clave: ¿cuál es el mejor período ROC para nuestra estrategia de Fuerza Relativa? La verdad es que si nos tuviésemos que quedar con los mejores datos, la elegida sería la Fuerza Relativa de 4 meses. Con ese período, la estrategia muestra los resultados más altos tanto en rentabilidad como en ratio de Calmar. En valores absolutos, hablamos de una rentabilidad anualizada del +18%, un drawdown máximo del -42% y un ratio de Calmar del 45%. Frente al benchmark, la estrategia vencería en rentabilidad por un 17%, en drawdown por un 11% y en Calmar por un 36%.

Sin embargo, echando un vistazo a las curvas suavizadas, observamos que los mejores comportamientos se registran en torno al período de 6 meses. El rango con mejores resultados en la tripleta rentabilidad/drawdown/Calmar es el situado entre 4 meses y 8 meses, aunque la cota más alta se alcanza en todos los casos en torno a 6 meses. Así que, aunque para el ciclo 2005-2019 el ganador haya sido el ROC(4 meses), lo más probable es que en general a largo plazo lo más inteligente sea trabajar con una Fuerza Relativa de 6 meses.

En cualquier caso, la realidad es que no hay demasiada diferencia entre los períodos del rango 4 meses - 8 meses. Hablamos de una distancia de 1 punto en la rentabilidad y de 5 puntos en el drawdown. Cualquiera de esos ROC podría convertir a nuestro sistema de inversión en un ganador de largo plazo. De hecho, en nuestros backtesting todos ellos son capaces de alcanzar una rentabilidad anualizada del +17%. Por supuesto que hay sistemas dinámicos de especulación que alcanzan rendimientos superiores, pero recordad que aquí estamos hablando de una estrategia que no requiere demasiada supervisión, tranquila y orientada al largo plazo.


Aunque en muchos sitios se indica que para operar debe usarse la Fuerza Relativa de 12 meses, en las pruebas realizadas hoy hemos visto que los resultados se mejoran usando un período de 6 meses. No es que el ROC(12) obtenga malos resultados, pero con el ROC(6) incrementamos la rentabilidad anualizada en 4 puntos. Como siempre digo, es importante que hagamos nuestros propios deberes en vez de creernos a pies juntillas lo que publique un determinado analista. A veces nuestro trabajo simplemente nos valdrá para confirmar la operativa estándar y otras veces, como hoy, nos servirá para optimizar las reglas de la estrategia.

Pues nada, eso era todo lo que quería comentaros en relación con la optimización del concepto de Fuerza Relativa. Espero que lo revisado os sirva para mejorar vuestra operativa de inversión. Al fin y al cabo, ese es el objetivo de dedicar todo este tiempo al lanzamiento de backtesting...

Saludos.

sábado, 26 de octubre de 2019

¿Cómo explotar el Momentum para invertir?

Como inversores debemos estar siempre dispuestos a experimentar con nuevas ideas susceptibles de ser incorporadas a nuestra caja de herramientas. A este respecto, uno de los conceptos más interesantes que podemos encontrar en el universo del trading es el de Momentum. Si invertimos en base a dicha idea, básicamente lo que estaremos haciendo es comprar un determinado activo cuando esté mostrando una mayor fortaleza y venderlo cuando comiencen a aparecer síntomas de debilidad. La clave aquí es tener en cuenta que la fortaleza o la debilidad de un valor se identificará en base a la evolución del precio del mismo. ¿Cómo podemos incorporar la idea de Momentum a nuestras estrategias de inversión?

Aprovechando el Momentum para invertir


A la hora de elaborar un sistema de trading desde cero, existen multitud de conceptos que nos pueden ayudar a optimizar su comportamiento. A lo largo de los años hemos ido hablando de muchos de ellos en el blog. Pero hoy quería centrarme en una idea que suele dar buen resultado en el largo plazo y de la que, por qué no decirlo, soy un ferviente defensor: se trata del Momentum. En líneas generales, el Momentum es la diferencia de precios entre el cierre de la vela actual y el cierre de hace una cantidad determinada de velas. Si alguien quiere más detalle, le recomiendo que visite esta página: El Indicador Momentum – ¿Como funciona el oscilador Momentum?

Tip: Aquí os dejo un link a una Estrategia de Fuerza Relativa en Bolsa 

Existen distintas formas de medir el Momentum y cada una de ellas tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Hoy, sin ninguna razón en particular, vamos a trabajar con el Indicador ROC. Este ratio se calcula dividiendo el cierre de la vela actual entre el cierre de hace N velas y multiplicando su resultado por 100. Estamos, por tanto, ante una especie de Momentum expresado en variación porcentual. Se trata de un indicador muy útil para hacernos una idea, en términos relativos, de la fortaleza o de la debilidad que está mostrando un determinado activo.



Partiendo de la base de que el uso del Momentum es positivo para nuestra operativa, hoy vamos a tratar de determinar cuál es el ciclo temporal óptimo que podemos emplear para trabajar con dicho concepto. En concreto, el objetivo es dilucidar cuál es el mejor período (expresado en meses) que podemos seleccionar para el indicador ROC utilizado en una estrategia de inversión. De forma clásica, para el medio/largo plazo se suelen emplear el ROC(6) o el ROC(12), pero eso no significa que no existan valores mejores que el de 6 meses o el de 12 meses. Será labor de nuestro análisis de hoy verificar si podemos escoger algún otro período más rentable.

Buscando el mejor Período para el Momentum


Para ello, a continuación vamos a lanzar los correspondientes backtesting con los datos de los últimos 14 años (ciclo 2005-2019). Para obtener el mejor período P del indicador ROC(P), vamos a lanzar la prueba sobre los activos de la Cartera Pasiva Bolsa & Materias Primas, como solemos hacer habitualmente. La estrategia utilizada será sencilla: nos pondremos largos en el activo cuando el ROC(P) sea positivo y nos pondremos cortos cuando el ROC(P) sea negativo. Obviamente, no es obligatorio utilizar el umbral 0% para desencadenar las señales, pero para la prueba de hoy dicho nivel nos será perfectamente válido.


En la imagen anterior podemos ver el comportamiento de la rentabilidad en funcion del período asignado al indicador ROC. En el eje vertical aparece reflejado el rendimiento, con respecto al benchmark, que ha alcanzado la estrategia durante el ciclo 2005-2019. En el eje horizontal podemos observar los períodos, expresados en meses, con los que se ha estado trabajando en la operativa. Recordemos que estos son los promedios obtenidos durante los últimos 14 años, así que estamos hablando de un ciclo de mercado lo suficientemente amplio como para permitirnos extraer conclusiones relevantes.

A la vista del gráfico, podemos decir que los mejores resultados se alcanzarían utilizando un ROC de 7 meses, con un rendimiento total de 312 puntos básicos. Eso sí, la realidad es que los períodos comprendidos entre los 4 meses y los 8 meses serían capaces de superar, en todos los casos, por más de 200 puntos básicos al benchmark. No se trata de una rentabilidad espectacular, obviamente, pero la verdad es que estamos ante un resultado más que aceptable, sobre todo si tenemos en cuenta que se trata de una operativa sistemática relativamente sencilla y orientada al largo plazo.

Suavizando la rentabilidad del Momentum


Vamos a echarle un vistazo ahora a la curva suavizada derivada del anterior gráfico de rentabilidad frente al Momentum. La suavización nos permitirá identificar con mayor claridad los patrones que favorezcan la optimización del rendimiento. Puede parecer poco relevante, pero esta sencilla técnica nos va a ayudar enormemente a evitar uno de los mayores peligros del trading mecánico: la sobreoptimización. Si queréis informaros más acerca de este concepto, os recomiendo que visitéis el siguiente enlace: Sobreoptimización en sistemas de trading.



En la imagen anterior podemos observar la curva suavizada de rentabilidad en función del indicador ROC generada a partir del ciclo 2005-2019. Nuevamente tenemos los rendimientos en el eje vertical y los períodos en el eje horizontal. En este gráfico han desaparecido los picos y valles que teníamos en el anterior y, como era previsible, eso nos permite visualizar más claramente cuál es la tendencia de la rentabilidad. Fijaos, por ejemplo, en el ROC(19): en la primera imagen mostraba un resultado superior a los 200 puntos básicos y ahora, en cambio, apenas llega a los 100 puntos.

Si analizamos la curva, podemos observar que muestra una rentabilidad creciente hasta llegar al período de 6 meses. A partir de ahí entra en tendencia descendente, mostrando un rendimiento cada vez menor conforme vamos incrementando el período. De hecho, el ROC de 24 meses llega a marcar incluso un resultado negativo de -62 puntos básicos. En líneas generales, podemos resaltar que el rango situado entre los 3 meses y los 9 meses se ha mantenido claramente por encima de los 200 puntos, un resultado más que aceptable.

El mejor ROC según el Ratio de Calmar


Llega el momento de incorporar un nuevo elemento a la ecuación. Como de costumbre, ahora queremos hacernos una idea de cuál sería el período ROC óptimo si tuviésemos en cuenta el drawdown de la operativa. Desde mi punto de vista, esta es la curva más importante. Si bien es cierto que la rentabilidad anualizada es lo que va a hacer que nuestra cuenta vaya creciendo, la realidad es que un bajo drawdown es lo que nos va a permitir dormir a pierna suelta y sobrevivir a largo plazo. Por ello, tenemos que acostumbrarnos a medir el ratio rendimiento / drawdown (Ratio de Calmar) en vez de valorar únicamente la rentabilidad.



En la imagen anterior podemos ver el comportamiento del Ratio de Calmar en función del período seleccionado para el indicador ROC. El eje vertical se expresa en porcentajes: para que nos hagamos una idea, un dato del 20% significa que el máximo drawdown de la operativa ha multiplicado por 5 el valor de la rentabilidad anualizada. Cuanto mayor sea el porcentaje del ratio, mejor será la estrategia analizada. Puntualizar que el ratio de Calmar no está limitado por el umbral 100% ya que, aunque no es un hecho corriente, podríamos encontrarnos con sistemas cuya rentabilidad anualizada sea superior al drawdown.

Si nos fijamos en la curva, veremos que los mejores resultados se encuentran hacia la izquierda del gráfico. El rango situado entre el ROC(4) y el ROC(8) nos permitiría alcanzar resultados por encima del 15% para el ciclo analizado (2005-2019). Adicionalmente, también tenemos el ROC(2) por encima de ese umbral del 15% aunque, en mi opinión, constituiría una opción que deberíamos descartar por tratarse de un resultado aislado (muestra una clara divergencia con respecto a los períodos colindantes situados a ambos lados). Este indicador ROC de 2 meses podría ser un ejemplo de sobreoptimización, así que lo más inteligente es no prestarle demasiada atención (sobre todo teniendo alternativas más seguras).



Entonces, ¿cuál es el mejor Momentum?


Una vez vistos los backtesting anteriores, estaríamos en condiciones de responder a la cuestión de cuál es el mejor período para trabajar con el Momentum. Aunando los resultados de las 3 gráficas, desde mi punto de vista el indicador óptimo sería el ROC(6). El período de 6 meses nos permitiría incorporar el mejor ratio rentabilidad / riesgo a nuestra estrategia de inversión. Antes de lanzar todos estos análisis, tenía en mente tanto el período ROC(6) como el ROC(12) y me era complicado decantarme por uno o por otro. Sin embargo, una vez concluidas las pruebas, resulta muy evidente la superioridad del indicador de 6 meses.

En cualquier caso, también hay que mencionar que cualquier período situado entre los 4 meses y los 8 meses resulta totalmente adecuado para nuestros sistemas de trading. Con cualquiera de ellos alcanzaríamos rentabilidades (frente al benchmark) superiores a los 200 puntos básicos y ratios de Calmar por encima del 15%. No está nada mal para una operativa sencilla como esta, orientada al largo plazo y que sólo requiere un poco de dedicación al comienzo de cada mes. Estoy convencido de que tenéis sistemas más rentables que este, pero seguro que os exigen un seguimiento diario.

Dicen que "rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras". Obviamente, eso es así. Pero la realidad es que las conclusiones extraídas con 12 tipos de activos a lo largo de 14 años de cotizaciones no cambian de un día para otro. Es posible que se vayan produciendo pequeñas desviaciones año tras año, pero emplear el ROC(6) como punto de partida nos va a asegurar bastante tiempo de buenos resultados. Por supuesto, lo ideal sería ir actualizando este estudio cada cierto tiempo (por ejemplo, una vez al año) ya que, de ese modo, iríamos adaptando nuestros sistemas a esas pequeñas desviaciones a las que hacíamos referencia.


Desde mi punto de vista, el Momentum es uno de los mejores conceptos en los que podemos apoyarnos para elaborar estrategias de inversión técnicas (y cuando digo técnicas, me refiero a operativas que trabajan sin valorar ratios fundamentales). Obviamente, nuestros sistemas pueden usar otras reglas de trading pero, si nos interesa el largo plazo, el Momentum debería formar parte de alguna de ellas. Llegados a este punto, no os voy a decir que os recomiendo operar con el ROC(4) mejor que con el ROC(8), eso sería entrar en detalles secundarios. Lo importante es que comencéis a incorporar el Momentum en vuestras estrategias...

Pues nada, eso es todo lo que quería comentaros hoy con respecto a este interesante concepto de Momentum y, más concretamente, con respecto al indicador ROC. Espero que los backtesting presentados en el post os sirvan para mejorar vuestro trading. Con que algunos de vosotros contestéis afirmativamente, ya me sentiré más que satisfecho.

Saludos.

sábado, 28 de septiembre de 2019

¿Cuál es el mejor Stoploss de Volatilidad?

En el mundo del trading existen pocas cosas que podamos considerar imprescindibles a la hora de operar con los gráficos, pero una de ellas bien podría ser el stoploss. Obviamente, los stops de una estrategia pueden ser implementados de diversas formas pero, en mi opinión, los más relevantes son aquellos basados en la volatilidad. Y eso no es todo. Aunque estemos de acuerdo con dicho criterio, todavía nos quedaría por decidir cuál es el rango de volatilidad que vamos a usar para seguir el movimiento del precio. ¿Cuál sería el posicionamiento óptimo para el stop, debemos emplear una distancia más holgada o más ajustada? Vamos a ver si hoy podemos extraer algunas conclusiones con respecto a este tema...

¿Cuál es el mejor Stoploss de Volatilidad?


No hay mucho que decir sobre los stoploss que no sepa ya la inmensa mayoría de los traders. De hecho, ya hemos hablado muchas veces de ellos en el blog, así que hoy no perderemos el tiempo en repetir las cosas. Si me seguís a menudo, sabréis que soy un gran defensor de los stops basados en la volatilidad, pues nos sirven para normalizar los puntos de salida y nos permiten utilizar las estrategias de inversión para diferentes tipologías de activos. Esto puede parecer poca cosa, pero hay que tener en cuenta que hay sistemas que deben ser parametrizados de forma específica para cada uno de los mercados que deseemos operar.

Aunque existen diversos tipos de stops de volatilidad, yo concretamente suelo emplear aquellos calculados a partir del indicador ATR (Average True Range). En primer lugar, lo que se hace es establecer un período determinado para el ATR. A continuación, se selecciona un múltiplo de dicho ATR y el valor obtenido será la distancia que tendremos que dejar entre el precio del activo y el stop de la operativa. Este tipo de stops suele funcionar muy bien en sistemas swing y en estrategias tendenciales, pero no son recomendables para estrategias de rango lateral.


Dicho lo anterior, lo difícil en esta técnica es escoger el múltiplo más adecuado para nuestras estrategias de inversión. Por ejemplo, según Van Tharp lo mejor que podemos hacer es trabajar con un trailing stop igual al triple del ATR (3·ATR). Parece una distancia razonable pero, aún así, la realidad es que nos estamos dejando guiar por la opinión de otro trader. ¿Tendrá razón Van Tharp? ¿Cuál sería el stoploss óptimo que podemos seleccionar? A continuación, vamos a ejecutar nuestros propios análisis para tratar de determinar cuál es el múltiplo más idóneo para nuestra operativa...

Buscando el mejor Stop de Volatilidad


Para la búsqueda del mejor Stoploss de Volatilidad, vamos a trabajar con los datos históricos de los últimos 14 años (ciclo 2005-2019). Las pruebas a realizar las ejecutaremos sobre los activos de la Cartera Pasiva Bolsa & Materias Primas. De este modo, tendremos un universo de datos lo suficientemente amplio como para respaldar los resultados obtenidos por el experimento. Y esto, al fin y al cabo, es lo que nos va a dar la suficiente confianza para emplear en nuestros stops el múltiplo N·ATR obtenido en los backtesting de hoy.


En el gráfico anterior podemos ver la rentabilidad obtenida en función del múltiplo de ATR empleado para posicionar nuestro stop. Puntualizar que, cuando hablamos de stop, nos referimos tanto al stoploss como al trailing stop. En el eje horizontal aparecen los diferentes stops analizados, en un rango que va desde el mínimo 0,5·ATR hasta el máximo 10·ATR. Y en el eje vertical se indica el rendimiento producido por cada uno de dichos múltiplos (o más específicamente, la ventaja obtenida frente a los resultados alcanzados por el benchmark).

Como se aprecia, los mejores resultados se alcanzan dentro del rango contenido entre los límites 1,5·ATR y 3,5·ATR. En ese intervalo la rentabilidad anualizada supera en más de 400 puntos básicos a la marcada por el índice de referencia. Estamos hablando de un 4% anual, así que es un rendimiento más que notable. Conceptualmente, estamos diciendo que el empleo de stops de volatilidad (con ese rango de múltiplos) nos permitiría superar al Buy&Hold por más de 4 puntos anualizados en el largo plazo. Ahora ya sabéis por qué me gusta tanto utilizar este tipo de stops en mis estrategias.

Suavizando la rentabilidad de los Stops


Vamos ahora a echarle un vistazo a la misma gráfica que acabamos de ver, pero esta vez aplicándole una suavización a la curva. Esto nos permitirá ver con mayor claridad la tendencia global de los rendimientos y nos servirá para determinar con mayor precisión cuál es el rango de múltiplos que nos va a ayudar a optimizar los resultados de nuestras estrategias. Esto ya lo hemos hecho en otras ocasiones, así que ahora no os debería pillar por sorpresa. Es importante que eliminemos aquellos múltiplos solitarios que han sido favorecidos por causas aleatorias: la idea será quedarnos con aquel rango de valores que, en conjunto, destaque sobre los demás.


En gráfico anterior podemos ver la curva suavizada de rentabilidad obtenida en función del múltiplo de ATR empleado para posicionar nuestro stop. La verdad es que, en esta ocasión, la diferencia no es demasiado relevante con respecto a la curva bruta (en otras ocasiones sí que se observan cambios apreciables). Según se observa, con múltiplos muy bajos los porcentajes son reducidos pero, poco a poco, los resultados van mejorando hasta alcanzar máximos de rentabilidad entre los valores 1,5 y 3,5. A partir de ahí, conforme los múltiplos van creciendo, las plusvalías van disminuyendo hasta casi tocar el cero cuando llegamos al valor 10.

Por lo tanto, a la vista de estos datos, resulta evidente que lo más interesante para nuestras estrategias sería trabajar con stoploss comprendidos entre 1,5·ATR y 3,5·ATR. Con ese rango de stops se lograría la optimización de las rentabilidades de los sistemas. Es interesante comprobar como, cuanto más holgado es el stop, más se aproxima el rendimiento al del Buy&Hold, que es precisamente lo que cabría esperar desde un punto de vista lógico. Del mismo modo, los stops demasiado ajustados tampoco obtienen buenos rendimientos, pues nos fuerzan a abandonar frecuentemente el mercado, con el consiguiente incremento de gastos de transacción.

El mejor Stop según el Ratio de Calmar


Por último, siempre viene bien observar el comportamiento  de la rentabilidad teniendo en cuenta el drawdown de la operativa. Para ello, vamos a registrar la evolución del Ratio de Calmar en función del múltiplo de ATR empleado. Esta curva siempre será mucho más precisa que la que considera únicamente el rendimiento anualizado, pues podemos encontrarnos con sistemas que obtienen una gran rentabilidad pero que, a la hora de la verdad, son imposibles de poner en práctica debido al elevado drawdown en el que incurren. ¿Vosotros trabajaríais con una estrategia que promete un 35% anualizado si observáis que su drawdown máximo es del 70%?


En el gráfico anterior podemos ver la curva que nos muestra el Ratio de Calmar en función del múltiplo de ATR del stop. En líneas generales, el resultado es similar al de los anteriores gráficos. Aunque, eso así, aquí la diferencia entre los mejores rangos y los peores es más acusada. La rentabilidad crece muy rápidamente hasta llegar al entorno de 2·ATR. A partir de ahí, los valores entran en una espiral descendente que se va aproximando progresivamente al 0% y que incluso llega al entorno negativo a partir de 10·ATR.

Es importante que, siempre que nos sea posible, tengamos en cuenta la evolución del drawdown en nuestros análisis de estrategias. Hace algún tiempo, un trader (conocido mio) me presentó un sistema que, como he mencionado más arriba, mostraba un rendimiento del +35% anualizado en un backtesting de 5 años. Al principio quedé impresionado pero, al analizar los datos más en detalle, me di cuenta de que la curva había incurrido en repetidas ocasiones en drawdowns superiores al -70%. Como os podéis imaginar, deseché dicha estrategia: un drawdown de tal magnitud supone caminar constantemente por el filo de la navaja y se traduce en un riesgo de ruina cercano al 100%.


Entonces, ¿cuál es el mejor Stop de Volatilidad?


Entonces, en vista de los análisis anteriores, ya podemos recuperar la pregunta del principio: ¿cuál es el mejor stoploss de volatilidad? Bueno, si tuviésemos que quedarnos con un stop en concreto, los gráficos lo tendrían claro: el múltiplo 2·ATR ha sido el mejor en los 12 activos seleccionados a lo largo de estos últimos 14 años. Obviamente, esto no quiere decir que dicho valor vaya a seguir siendo el mejor en el futuro, pero existen muchas posibilidades de que lo siga haciendo relativamente bien durante la próxima década.

Pero, como ya sabéis, no me gusta escoger valores concretos y me parece mucho más razonable seleccionar rangos óptimos para operar. Si vosotros también sois partidarios de este planteamiento, os diré que los mejores rendimientos a largo plazo se obtienen con stops de volatilidad situados en el rango entre 1,5·ATR y 3,5·ATR. Cualquiera de estos múltiplos nos servirá para batir al benchmark por más de 400 puntos básicos anualizados. Así que, incluyendo este tipo de stop entre las reglas de trading, nuestras estrategias de inversión deberían ser capaces de superar por algo más de un 4% a los índices de referencia.

En esta ocasión, los resultados obtenidos por nuestros análisis no han coincidido exactamente con la regla del 3·ATR de Van Tharp. Aunque, eso sí, hay que decir que tampoco se trata de una propuesta demasiado desencaminada. A pesar de que el mejor dato ha sido el 2·ATR, en realidad, el 3·ATR quedaría dentro de nuestro rango ganador 1,5·ATR - 3,5·ATR. Será decisión de cada trader escoger uno u otro valor concreto, pero los backtesting nos dicen que tanto el 2·ATR como el 3·ATR servirán para incrementar notablemente la rentabilidad anualizada de nuestras estrategias de inversión.


Muchos de vosotros no le daréis la suficiente importancia a lo que hemos hecho aquí hoy. No sólo hemos determinado cuál es el mejor rango de stoploss para nuestra operativa. De por sí eso ya estaría bien pero es que además, tras todos nuestros análisis, lo que hemos conseguido es incrementar nuestra confianza. Antes de este post, es posible que ya estuviésemos empleando el stop 3·ATR, pero seguramente lo estábamos haciendo simplemente porque confiábamos en la palabra de algún gurú. Ahora ya podemos trabajar con stop 2·ATR o stop 3·ATR con la seguridad de que su uso servirá para optimizar nuestra rentabilidad. Y esta confianza será la base de nuestro sistema de inversión cuando, en un futuro, comencemos a sufrir los inevitables drawdowns...

Pues nada, creo que esto es suficiente en relación con lo que tenía que contaros sobre stops de volatilidad. Algunos de vosotros seguramente ya sabíais todo esto, pero al resto espero que os sirva para tomar la mejor decisión a la hora de escoger stoploss para vuestras estrategias. Es una de las reglas de trading más importantes, así que tomaros vuestro tiempo antes de decidirlo...

Saludos.

sábado, 27 de julio de 2019

¿Cuál es la mejor Media Móvil de largo plazo?

La media móvil (ya sea en su versión simple, exponencial o ponderada) es un indicador ampliamente utilizado en las estrategias de inversión actuales, fundamentalmente en aquellas orientadas al largo plazo. De ahí la importancia de tener una idea lo más clara posible de cuáles son los valores que hacen que una MM optimice los resultados de nuestro sistema de trading. Circulan por ahí diversas reglas que nos indican que una determinada MM es mejor que las demás pero, como siempre, no debemos fiarnos de lo que nos digan los grandes gurús y tenemos que hacer nuestros propios deberes. Así que, ¿cuál es, realmente, la mejor MM de largo plazo? A continuación, vamos a tratar de dar respuesta a esta pregunta...

¿Cuál es la mejor Media Móvil de largo plazo?


Cuando vamos a incluir una MM en una determinada estrategia de inversión, es normal que dudemos acerca de cuál debería ser el valor más adecuado para nuestra operativa. No hay nada raro en ello, pues es una decisión que debemos tomar nosotros mismos teniendo en cuenta únicamente nuestra experiencia. Obviamente, si lo que estamos haciendo es replicar la estrategia de otra persona, ahí ya tendremos una regla de trading proporcionada que nos dirá que debemos usar determinado período en la MM. Pero, aún así, lo que estaremos haciendo es confiar en el buen hacer de alguien y nos seguirá quedando la duda de si ese trader efectivamente eligió el valor más adecuado.

Si navegamos un poco por la red, nos daremos cuenta de que existen multitud de sistemas de trading que vienen ya de serie con una determinada MM asociada. Por ejemplo, el sistema Weinstein se apoya en la MMP30 semanal (media móvil ponderada o WMA en inglés), el sistema Horner tiene su base en la MME34 diaria (media móvil exponencial o EMA en inglés) o la estrategia MM55 trabaja fundamentalmente con la MMS55 semanal (media móvil simple o SMA en inglés). Dejando de lado que dichas técnicas utilizan reglas adicionales, nos daremos cuenta de que cada autor ha decidido que un valor concreto es más ventajoso que los demás.


Y sin embargo, también es obvio que todos esos valores seleccionados son distintos. Así que, ¿quién tiene razón? ¿O todos ellos están confundidos? Llegados a este punto, resulta evidente por qué continuamente digo que cada trader debe hacer sus deberes y extraer sus propias conclusiones. Los datos de nuestras pruebas serán tan válidos como los de cualquier gurú. Y como esos resultados han sido obtenidos a partir de nuestros backtesting, la confianza en nuestro sistema será muy superior que si nos limitamos a poner un indicador porque nos lo ha dicho alguien. Como ya sabemos, la confianza será fundamental cuando nuestra operativa esté sufriendo un drawdown...

Buscando la mejor Media Móvil del histórico


Lo que vamos a hacer ahora es tratar de identificar la mejor media móvil mediante nuestros propios backtesting. Para ello, nos vamos a centrar en el histórico de datos del ciclo 2005-2019 y así nuestras conclusiones se obtendrán a partir de la evolución de los mercados durante estos últimos 14 años. Como es habitual, trabajaremos con los activos de la Cartera Pasiva Bolsa & Materias Primas, ya que con ellos cubriremos la evolución diversificada de 12 sectores financieros. De este modo, los resultados estarán respaldados por el comportamiento de 168 ejercicios de diferentes mercados.


Tras el lanzamiento de todos los backtesting necesarios, esta es la curva final generada para los datos del ciclo 2005-2019. La línea azul oscuro se corresponde con los resultados reales y la línea azul claro es una curva suavizada de los mismos. Como se observa, se ha obtenido la rentabilidad anualizada de un abanico de MMS (medias móviles simples) con períodos contenidos en el rango entre 5 semanas y 120 semanas. De esta forma, en líneas generales quedaría cubierta toda MMS que pueda ser utilizada por cualquier estrategia de inversión, ya que sería poco razonable operar con sistemas basados en medias móviles de más de 120 semanas, ¡nada menos que 600 días de operativa!

Y a la vista de este gráfico, ¿cuál sería la mejor media móvil? Bueno, resulta evidente que el indicador que proporcionaría mayor rendimiento sería la MMS de 30 semanas. Dicho de otro modo, el sistema más rentable sería aquel que comprase al cruzar al alza la MMS(30) y que vendiese al perforar a la baja esa misma MMS(30). De hecho, todas las MMS situadas entre 20 y 40 semanas alcanzan una rentabilidad anualizada que acaba superando al benchmark en más de 150 puntos básicos (1,5%) durante el ciclo 2005-2019. Así que, grosso modo, podemos intuir que ese grupo de MMS va a ser el más adecuado para nuestras estrategias de inversión.

Suavizando la rentabilidad de las Medias Móviles


Para evitar la sobreoptimización de los resultados, vamos a echar ahora un vistazo a la curva suavizada de las rentabilidades obtenidas de las medias móviles. Esto nos permitirá fijar la atención en las tendencias globales de las MMS y, de ese modo, evitaremos seleccionar un período que, por algún hecho concreto, se haya visto favorecido en el backtesting. Esto puede parecer innecesario desde el punto de vista de un trader poco experimentado, pero es una validación importante que nunca debemos pasar por alto. Es mejor seleccionar grupos de datos que obtengan resultados consistentes por encima de la media en vez de quedarnos con un período puntual que, de manera aislada, haya alcanzado un resultado excepcional. En este segundo caso, probablemente estemos cayendo en las garras de la sobreoptimización...



En el gráfico anterior hemos reducido al mínimo la opacidad de las rentabilidades de las MMS y hemos oscurecido la curva suavizada generada a partir de dichos datos. De esta forma, ahora podemos observar con claridad cual es la tendencia de las rentabilidades en función de los períodos de las MMS. Eliminando las crestas y valles excesivos, podremos seleccionar con mayor facilidad aquellos grupos de MMS que, con una alta probabilidad, van a maximizar los rendimientos de nuestras estrategias de inversión.

En el gráfico se puede observar un primer máximo de rentabilidad en torno a la MMS de 30 semanas y, tras una caída de la curva, nos encontramos con un segundo pico de rendimiento en torno a la MMS de 90 semanas. Finalmente, a partir de las 100 semanas se aprecia como los resultados caen ostensiblemente. En cualquier caso, las rentabilidades en torno a la MMS(30) son bastante superiores a las existentes en torno a la MMS(90). De hecho, todo el grupo de MMS situado entre las 15 y las 45 semanas tendrá grandes posibilidades de batir al benchmark por más de 150 puntos básicos (1,5%). Así que, para asegurarnos, nuestras estrategias de inversión deberían usar MMS con períodos comprendidos entre las 20 y las 40 semanas.

La mejor Media Móvil según el Ratio de Calmar


A continuación, vamos a revisar estos mismos datos pero incorporando otro importante parámetro a la ecuación: el drawdown. Para ello, vamos a generar la curva con el comportamiento del Ratio de Calmar en función del período de la Media Móvil analizada. Recordemos que el Ratio de Calmar mide el cociente entre la rentabilidad anualizada y el drawdown máximo de la operativa. Por tanto, nos da una idea de lo bien que evoluciona una estrategia de inversión teniendo en cuenta tanto el parámetro de rendimiento como el de drawdown. Cuanto mayor sea el ratio y más se aproxime al nivel 100% (o incluso supere ese umbral), mejor será el sistema de trading estudiado.


En la imagen anterior podemos ver la curva del ciclo 2005-2019 con los resultados del Ratio de Calmar en relación con el período (en semanas) de la Media Móvil. En líneas generales, podemos ver que el gráfico es bastante similar al visto anteriormente (y que hacía referencia únicamente a la rentabilidad). Como se observa, el ratio bascula entre un límite inferior del 0% y otro superior del 25%. Según lo indicado anteriormente, un ratio del 25% significa que la estrategia de inversión ha obtenido una rentabilidad anualizada cuyo valor es igual a la cuarte parte del valor alcanzado por el drawdown máximo.

En este gráfico también se aprecia que los mejores resultados (ratios más altos) se alcanzan en el entorno de la Media Móvil de 30 semanas. Solamente en sus proximidades podemos contemplar ratios con valores superiores al 15%. Conforme más nos alejamos de la MMS(30), tanto en períodos crecientes como decrecientes, los resultados van empeorando progresivamente. De hecho, vemos como el ratio cae notablemente tanto con MMS inferiores a las 10 semanas como con MMS superiores a las 100 semanas. No hay mucho más que decir...


Entonces, ¿cuál es la mejor MMS de largo plazo?


Una vez revisados los backtesting anteriores, toca hacerse de nuevo la pregunta que nos planteamos al comienzo del post: ¿cuál es la mejor media móvil de largo plazo? Pues bien, en función de los resultados obtenidos, la respuesta lógica es la media móvil de 30 semanas. O más concretamente, la MMS(30), ya que hemos estado trabajando con medias móviles simples. Después de todo nuestro estudio, no me queda más remedio que reconocer que algo de razón tienen aquellos que pregonan las bondades de la media móvil de 30 semanas.

Tip: Aquí podéis echar un vistazo al Sistema MM30 semanal de Largo Plazo

En cualquier caso, la realidad es que cualquier MMS comprendida entre las 20 y las 40 semanas sería una buena candidata a formar parte de las reglas de nuestro sistema de trading. Con todas ellas seremos capaces de batir al benchmark por más de un 1,5% de rentabilidad anualizada. Aunque, eso sí, con la MMS(30) dicha diferencia se podría incrementar hasta los 200 puntos básicos. Resulta evidente que, trabajando con ese rango de semanas, nuestra operativa contará con ese "edge" que siempre estamos buscando para nuestras estrategias de inversión.

Conviene recordar que los backtesting realizados para el ciclo 2005-2019 estaban orientados a obtener la mejor Media Móvil simple. Sería interesante realizar este mismo proceso tanto para las MM exponenciales como para las MM ponderadas y comparar los resultados con los gráficos mostrados en este post. ¿Qué variante de Media Móvil alcanzará la mayor rentabilidad? ¿Será de nuevo el período de 30 semanas el óptimo? Obviamente, hoy ya no tenemos tiempo para más, así que dejaremos dicho análisis para un futuro post.


Aunque los resultados obtenidos no son excesivamente sorpresivos, es importante que nos acostumbremos a chequear los datos por nosotros mismos. En esta ocasión no nos hemos encontrado con nada extraño, pero os puedo asegurar que hay por ahí otros indicadores cuyos backtesting muestran resultados nada positivos. De cualquier manera, si ahora (tras realizar nuestros deberes) nos decidiésemos a trabajar con la MMS(30) lo haríamos con mucha mayor seguridad que si simplemente hubiésemos puesto toda nuestra confianza en la estrategia de este o aquel gurú del trading. Y dicha seguridad es imprescindible si queremos sobrevivir a los drawdowns que nos iremos encontrando por el camino...

Pues nada, eso es todo lo que había que comentar con respecto a las Medias Móviles simples. Espero que lo comentado nos sirva para hacernos una idea de cuál es la mejor MMS que podemos incorporar a nuestro sistema. A pesar de todo lo indicado, como ya sabéis, la decisión final es vuestra.

Saludos.

sábado, 24 de noviembre de 2018

Canales de Keltner: la Volatilidad como aliada (y 2)


(Continuación de la primera parte: Canales de Keltner: la Volatilidad como aliada - 1)

¿Cómo identificar un cambio de tendencia?


A continuación, vamos a ver cómo podríamos hacer uso de los Canales de Keltner para tratar de anticiparnos a la aparición de un cambio de tendencia. No se trata de una cuestión menor. Durante la evolución de cualquier impulso tendencial, a la mayoría de los inversores nos resulta sencillo ir capturando beneficios de manera paulatina. Cuando el movimiento llega a la madurez, ya estamos tan acostumbrados a disfrutar de su desarrollo que lo más normal es que ni prestemos atención a las correcciones técnicas que se van sucediendo de manera periódica. Y aquí es donde se encuentra el peligro pues, tras la finalización de la tendencia, se producirá un movimiento en contra de notable profundidad. ¿Cómo podemos diferenciar, sin subjetividad, este giro final de una corrección técnica superficial?

En teoría, los Canales de Keltner nos ayudarán a realizar dicha distinción. Para ello, emplearemos una MME(55 semanas) y un múltiplo de 2 veces el parámetro ATR(14 semanas). Esto es, un indicador KELT(55,2,14). Al igual que en el caso anterior, estamos ante una configuración estándar que podrá ser optimizada en función de nuestras necesidades. Por supuesto, hemos de tener en cuenta que, hagamos el refinamiento que hagamos, el objetivo es que este indicador nos permita abandonar una tendencia agonizante antes de que sea demasiado tarde.


En la imagen anterior podemos ver la evolución del índice Ibex durante los años 2016-2018. Se aprecia claramente como se marcó un máximo en mayo-2017 y, a partir de ese momento, se inició un movimiento descendente. ¿Se trata de una simple corrección o estamos ante un cambio de tendencia? En los orígenes, es complicado diferenciar una estructura de otra. Sin embargo, en marzo-2018 observamos como finalmente el precio toca la banda inferior de Keltner. Se trata de una señal de alerta que no conviene obviar. Al contrario, nos debe servir para incrementar la vigilancia del activo y para comenzar a emplear stops más ajustados.

Al igual que comentamos en el escenario anterior, el alcance de una banda de Keltner por sí sola no debe obligarnos a dar por finalizado un movimiento tendencial. Eso sí, nos debe servir para prestar atención y para certificar el agotamiento de la tendencia en cuanto detectemos una señal de confirmación en el precio. Por ejemplo, en el gráfico anterior, una vez alcanzada la frontera inferior de Keltner, podríamos haber establecido el soporte 9.250 como la última defensa de los toros. Por desgracia para los alcistas, dicho nivel fue perforado finalmente en septiembre-2018, momento en que ya no quedó más remedio que dar por terminada la tendencia de largo plazo.

Operativa de largo plazo y de medio plazo


Como siempre indico, las configuraciones mencionadas anteriormente son válidas para operativas de largo (o de muy largo) plazo. En ellas se opera con velas semanales y nos centramos en tratar de identificar patrones de gran amplitud. La idea es trabajar con estrategias tranquilas y de baja frecuencia operativa, que no nos estén obligando a entrar y salir del mercado todos los meses. De ahí que los indicadores también tengan que estar configurados con umbrales de gran magnitud. A muchos inversores les parecerá que las señales generadas son muy tardías, pero la realidad es que son bastante productivas a largo plazo.

Si lo que queremos es una operativa más activa, que responda a los movimientos de medio plazo del mercado, tenemos una solución bastante simple (y que ya he comentado en varias ocasiones en el pasado). Para poder adaptarnos a una estrategia de este tipo, bastará con usar la misma configuración de Canales de Keltner mencionada más arriba, pero con los valores expresados en días en vez de semanas. De este modo, para poder identificar la finalización de una tendencia de medio plazo, usaremos una MME(55 días) y un múltiplo de 2 veces el parámetro ATR(14 días). Esto bastará para responder con mayor celeridad a los cambios del mercado.


En la imagen anterior podemos ver de nuevo la evolución del Ibex, pero esta vez centrados en un período más pequeño comprendido entre abril y septiembre de 2017. Al igual que en el gráfico semanal, se observa el máximo alcanzado en mayo-2017. En esta ocasión, el indicador de Canales de Keltner dibujado utiliza la configuración diaria en vez de semanal. De este modo, el precio acanza la banda inferior de Keltner en agosto-2017 y nos permite establecer el soporte clave de la tendencia alcista en los 10.200 puntos. A finales de agosto se perforó dicho nivel y se dio por concluido el movimiento tendencial al alza.

Como vemos, un mismo gráfico nos puede mostrar dos escenarios distintos, según estemos orientados al largo plazo o al medio plazo. En este caso, el inversor de medio plazo hubiese dado por concluida la tendencia en el nivel 10.200 puntos, mientras que el inversor de largo plazo no hubiese confirmado su finalización hasta el nivel 9.250 puntos, casi 1.000 puntos más abajo. En esta ocasión, la estrategia de medio plazo se hubiese ahorrado un descenso de 1.000 puntos, pero eso no significa que a largo plazo su rentabilidad vaya a ser mayor. Se trata simplemente de dos estilos diferentes de inversión y nosotros, como traders, debemos concentrarnos en emplear el que mejor se adapte a nuestra psicología.


Conclusiones acerca de los Canales de Keltner


Las que acabamos de ver son dos formas clásicas de operar con los Canales de Keltner, pero no son las únicas. En ocasiones se emplean de manera similar a las Bandas de Bollinger y hay traders que los utilizan de otros modos mucho más sofisticados. Pero comentar todo esto nos llevaría bastante más tiempo, así que mejor lo dejamos para un futuro post adicional. Simplemente quedémonos con la idea de que los indicadores pueden ser usados de diversas formas y de que no necesariamente tenemos que operar con ellos con el formato clásico en que fueron concebidos.

En cualquier caso, independientemente de la variante utilizada, los Canales de Keltner siempre disfrutarán de una gran ventaja. Y es que en su construcción se emplea el ratio ATR, lo que significa que la graficación siempre estará adaptada a la volatilidad del activo que estemos analizando. No estamos hablando de un valor calculado de forma genérica, sino de un indicador que se irá adaptando a la idiosincrasia de cada mercado. Si el activo es sosegado, los Canales se dibujarán más próximos a la MME y si el activo es volátil, la distancia con respecto a dicha media móvil será mucho más amplia. A eso me refiero con lo de adaptable.

Eso sí, debemos recordar (y nunca me cansaré de repetir esto) que las conclusiones extraidas de los Canales de Keltner tendrán que ser confirmadas por algún otro indicador y, por supuesto, por el precio del activo. En el caso de sobreextensiones, por ejemplo, nunca estará de más cotejar los resultados de Keltner con los de algún oscilador como el RSI o el Estocástico. Y en el caso de cambios de tendencia será imprescindible confirmar el giro de mercado con la pérdida de algún soporte (o resistencia) relevante para el medio/largo plazo. Por muy bueno que sea un indicador, siempre será sumamente peligroso utilizarlo en solitario.


Por tanto, lo ideal será incorporar los Canales de Keltner a nuestras estrategias de inversión habituales y tratar de aprovechar la información proporcionada para mejorar las señales de nuestro sistema. Por mucho tiempo que llevemos usando una determinada técnica, nunca viene mal optimizarla. Recordad que los mejores traders nunca dejan sus estrategias en funcionamiento estático, sino que siempre están intentando mejorarlas con nuevas herramientas o con nuevas reglas cuyo propósito es tratar de aprovecharse de las ineficiencias detectadas en los activos analizados. Es lo que se denomina evolución continua de los sistemas de trading.

Pues nada, esto es todo lo que quería comentaros con respecto a los Canales de Keltner. Espero que lo explicado os haya servido para descubrir algo nuevo y, lo que es más importante, que os resulte útil para optimizar vuestras técnicas operativas. Al fin y al cabo, el objetivo último es tratar de definir estrategias consistentes y rentables.

Saludos.


sábado, 17 de noviembre de 2018

Canales de Keltner: la Volatilidad como aliada (1)

Hoy vamos a hablar de uno de mis conceptos favoritos. Aunque no se encuentra entre los más conocidos del mundo del trading, se trata de un indicador que no puede faltar en mis gráficos de largo plazo. La información extraída de su lectura nos permitirá saber dos cosas muy importantes. Por un lado, sevirá para marcarnos el fin de un impulso anterior y el inicio de un nuevo movimiento tendencial. Por otro lado, también nos permitirá ser conscientes de si un determinado mercado se encuentra sobreextendido o si, por contra, aún puede disfrutar de un impulso adicional. ¿Qué más le podemos pedir a un indicador?

Canales de Keltner: la Volatilidad como aliada


En esta ocasión vamos a hablar de una graficación que no figura entre las más populares del análisis técnico. A pesar de ello, la información proporcionada por este indicador no deja de ser relevante. Su fórmula se construye a partir del ATR (Average True Range), parámetro este último que evoluciona en función de la volatilidad del activo subyacente. Por tanto, los Canales de Keltner tendrán la ventaja de no ser niveles fijos, sino que se adaptarán a la idiosincrasia del mercado sobre el que estemos trabajando: se trazarán más ajustados en el caso de productos tranquilos y más holgados en el caso de activos con un comportamiento más volátil. Esto en sí mismo es ya una gran ventaja.


Para implementar esta fórmula necesitamos, en primer lugar, una Media Móvil Exponencial (MME), que será la que nos sirva de guía para graficar el indicador. El período de esta MME será el primer parámetro configurable. A continuacion, los Canales de Keltner se dibujarán como envolventes de dicha MME. ¿A qué distancia de la misma? Pues la distancia se definirá como un múltiplo del ATR del activo, lo que constituirá el segundo parámetro configurable. Obviamente, necesitaremos un tercer y último parámetro, que será el período del ATR. Resumiendo, los Canales de Keltner se construirán a partir de los siguientes componentes:

1º) Una MME (Media Móvil Exponencial) y su período.

2º) Un ATR (Average True Range) y su período.

3º) Un múltiplo del ATR anterior.

Estos parámetros son los que hay que incluir en la nomenclatura del indicador. De este modo, si establecemos la denominación KELT(X,Y,Z) para los Canales de Keltner, el significado de cada componente será el siguiente:

1º) Parámetro X: Período de la MME asociada.

2º) Parámetro Y: Múltiplo del ATR a emplear para las envolventes.

3º) Parámetro Z: Período del ATR asociado.


En la imagen anterior podemos ver esto de un modo más gráfico. En el ejemplo aparece el indicador KELT(55,5,14). Esto significa que los Canales de Keltner son envolventes de una MME(55) y que se encuentran a una distancia de ella igual a 5 veces el valor del ATR(14). Como siempre, una imagen vale más que mil palabras y, en esta ocasión, nos sirve para mostrar de forma nítida cómo se construye esta estructura. La mayoría de las plataformas gráficas permiten seleccionar este tipo de canales, aunque hay que reconocer que todavía quedan bastantes sitios en los que no se ha considerado necesario incluir este indicador.

¿Cómo leer los Canales de Keltner?


Los Canales de Keltner son muy útiles para ayudarnos a operar activos que se encuentren inmersos en un movimiento tendencial. Como hemos dicho más arriba, fundamentalmente sirven para indicarnos, por un lado, cuándo un impulso ha entrado en situación de sobreextensión y, por otro lado, cuándo se está produciendo un cambio de tendencia. La identificación de cualquiera de estos dos escenarios nos permitirá abandonar el mercado correspondiente antes de que nuestra operación se vea afectada por pérdidas demasiado abultadas.

Cuando un activo se encuentra inmerso en una tendencia de gran fortaleza, en numerosas ocasiones el movimiento se extiende más allá de lo razonable y en ese momento decimos que el impulso se ha sobreextendido. Aunque es fácil definirlo, a la hora de la verdad no es tan sencillo saber cuándo el precio ha entrado en la zona sobreextendida. Aquí es donde entran en juego los Canales de Keltner, que nos permitirán hacernos una idea del umbral en el que un determinado mercado ha pasado de una tendencia saludable a un impulso peligrosamente extendido.

Tip: Aquí podemos echarle un vistazo a los diferentes Tipos de Inversiones Financieras

Por otra parte, otro de los escenarios que dificulta el sueño de los inversores de corto/medio plazo es el de cambio de tendencia. Cuando un impulso se encuentra en plena construcción, es relativamente sencillo capturar beneficios y no es necesario prestar demasiada atención a las correcciones técnicas que van salpicando su desarrollo. Sin embargo, cuando el movimiento se agota, se produce un cambio de tendencia y en esa situación no resultará demasiado agradable encontrarse en el lado incorrecto del desplazamiento. Los Canales de Keltner nos ayudarán a diferenciar una simple corrección técnica de un escenario más conflictivo de final de tendencia.


¿Cómo identificar un mercado sobre-extendido?


En primer lugar, vamos a ver cómo podríamos aprovechar los Canales de Keltner para alertarnos de la aparición de una sobre-extensión en el mercado. Recordemos que un movimiento sobreextendido es aquel que, sin ningún tipo de soporte fundamental, ha sufrido un gran desplazamiento de precio en un corto período de tiempo. La lógica nos dice que lo más probable es que el mercado deshaga parte del camino recorrido y que sufra una reversión a la media de manera más o menos abrupta. Eso sí, el problema viene a la hora de decidir cuál es el punto en el que un activo concreto ha entrado en sobreextensión.

Para definir este umbral de sobreextensión usaremos los Canales de Keltner. Con ese fin, emplearemos una MME(55 semanas) y un múltiplo de 5 veces el parámetro ATR(14 semanas). Esto es, un indicador KELT(55,5,14). Obviamente, esta es una configuración estándar y, como tal, podrá ser refinada en función del activo operado y de los parámetros que mejor se adapten a nuestro estilo de trading. Eso sí, aseguraos mediante backtesting de que los nuevos valores elegidos os proporcionan un mejor ratio rentabilidad/riesgo que los umbrales predefinidos.


En la imagen anterior podemos ver la evolución del Nikkei durante los años 2016-2018. Tal y como se observa, estamos ante una fuerte tendencia alcista. Nuestro instinto nos dice que, en algún momento del año 2017, el mercado se ha extendido demasiado. Afortunadamente, los Canales de Keltner nos permiten traducir dichas sensaciones en algo más sólido. En octubre-2017 podemos apreciar como el precio comienza a tocar la frontera superior de Keltner por lo que, de ahí en adelante, podremos cambiar de un stop holgado a un stop ajustado. Una vez recibida la alerta, la idea es devolver lo mínimo posible del impulso sobreextendido del que hemos disfrutado.

En cualquier caso, hemos de ser conscientes de una cosa. En la imagen podemos observar que el precio se sostiene tocando la línea superior del canal durante 4 meses, desde octubre-2017 hasta enero-2018. Esto nos viene a decir que, una vez alcanzado el Canal de Keltner, no debemos abandonar inmediatamente el activo. Lo más razonable es incrementar la vigilancia y esperar la aparición de una señal bajista del precio antes de ejecutar la salida. En este caso, en enero-2018 se produjo la esperada aparición de un patrón bajista de velas, lo que nos indujo a abandonar la posición en torno al nivel 23.000 puntos.

(Continuará en la segunda parte: Canales de Keltner: la Volatilidad como aliada - y 2)

sábado, 27 de octubre de 2018

Indicador NH-NL integrado y suavizado (y 2)


(Continuación de la primera parte: Indicador NH-NL integrado y suavizado - 1)

¿Sirve el NH-NL para detectar los giros tendenciales?


Visto todo lo anterior, lo que cabe preguntarse ahora es si este indicador sirve realmente para detectar señales de agotamiento y para anticiparnos a los giros potenciales de los mercados. A grandes rasgos, mi opinión es afirmativa, siempre y cuando tengamos en cuenta que nunca debemos basar nuestras decisiones de compra/venta en los datos de una única fórmula, aunque nos hayan dicho que se trata del Ratio Integral Definitivo. Las predicciones de cualquier indicador deberán ser siempre confirmadas, en última instancia, por el movimiento del precio del activo. 

A continuación, podemos echar un vistazo a algunos escenarios concretos y ver cómo los deberíamos haber enfocado en función de los valores del NH-NL.


En la imagen anterior podemos ver el comportamiento del SP500 y del $USHL durante 2007-2008, los años previos a la crisis inmobiliaria de la década pasada. Se aprecia como entre abril y octubre de 2007 se fue formando una importante divergencia bajista entre el indicador y el índice. Obviamente, esto no significaba que tuviésemos que abandonar inmediatamente nuestras posiciones alcistas. Más bien, lo que nos estaba indicando es que debíamos vigilar estrechamente el mínimo dejado en agosto-2007 (nivel 1.400 puntos).

De hecho, este soporte aguantó durante el resto de 2007 y no fue perforado hasta enero-2018, cuando el SP500 llegó a caer hasta los 1.260 puntos. Con esta confirmación sí que tendríamos que haber abandonado el mercado sin dudar. De hecho, yo personalmente cerré todas mis posiciones con la perforación del mencionado soporte. Aunque en aquel momento llevaba poco tiempo haciendo trading, me bastó con hacer caso de los indicadores y del precio para evitar verme arrastrado por las caídas bursátiles posteriores.


En el siguiente gráfico tenemos la situación inversa. Entre octubre-2008 y marzo-2009 se fue formando una divergencia alcista entre indicador y precio. Al igual que en el caso anterior, esto nos valía para activar nuestro radar de posiciones alcistas pero no para entrar directamente en el mercado. El momento ideal para lanzar nuestras órdenes de compra se produjo en el rango 850 - 900 puntos, cuando se produjo la ruptura de la correspondiente directriz bajista de medio plazo. Este evento suponía la confirmación por parte del precio del movimiento previamente proyectado por el ratio NH-NL.


En este tercer gráfico podemos observar que ningún indicador nos asegura un 100% de aciertos. Entre octubre-2014 y junio-2015 se estuvo formando una divergencia bajista que nos avisaba de la presencia de una caída potencial en ciernes. Por ello, se estableció una estrecha vigilancia sobre el soporte de los 1.980 puntos del SP500. Aunque dicho nivel aguantó durante gran parte de 2015, finalmente fue perforado en agosto-2015, donde se marcó un mínimo en los 1.880 puntos. Dicha perforación confirmaba nuestro escenario bajista y, por tanto, aquel era un momento ideal para abandonar el mercado.

Sin embargo, las caídas posteriores no llegaron a profundizar mucho más y, a finales de 2015, el SP500 volvería a codearse con los 2.100 puntos. Por supuesto, tendríamos que haber sido capaces de volver a incorporarnos al movimiento alcista, pero este ejemplo nos tiene que servir para darnos cuenta de que no podemos depositar todas nuestras esperanzas en un único ratio. Una estrategia de inversión consistente debe utilizar parámetros cruzados, trabajar con confirmaciones y, sobre todo, no olvidar nunca el movimiento del indicador más importante: el precio del activo.


Conclusiones acerca del Indicador NH-NL


Una de las características más singulares del Indicador NH-NL (Nuevos Máximos - Nuevos Mínimos) es que no proviene, como la mayoría de los ratios técnicos, de los mercados de Futuros. Su utilización estaba muy extendida en las Bolsas (sobre todo, las norteamericanas) y, posteriormente, dio el salto fuera de los mercados de Contado. Eso hace que el NH-NL tenga una construcción poco común, ya que no evalúa un único activo sino que tiene en cuenta el comportamiento estadístico de los precios de todos los componentes de un determinado mercado financiero.

Debido a esta especial forma de cálculo, siempre resultará interesante añadir este parámetro a nuestras estrategias de inversión. Obviamente, no estoy diciendo que lancemos nuestras operativas en base a sus proyecciones, sino que incorporemos al NH-NL y le hagamos trabajar en conjunción con el resto de indicadores que ya tengamos programados en nuestro sistema. Por supuesto, recordad que nunca debemos superar el umbral máximo razonable de parámetros para una estrategia. Una vez conocí a un trader que trabajaba con gráficos en los que se dibujaban (o, más bien, se apretujaban) en torno a 20 indicadores. Dudo mucho que de ahí pudiera sacar señales operativas bien definidas...

Dicho esto, hay que tener en cuenta que existen otras alternativas para trabajar con indicadores de Amplitud en nuestros gráficos. Aquí he recomendado el NH-NL porque es del que estamos hablando en el post de hoy, pero no hay ningún problema en sustituirlo por algún otro ratio de Amplitud. La idea subyacente es similar y, por tanto, todos ellos nos aportarán esa visión alternativa global que necesitamos para complementar los filtros de nuestra estrategia. Ni que decir tiene que no es obligatorio su empleo: ahora ya cada uno deberá decidir si los incorpora a sus sistemas o si los desecha porque no encajan con su filosofía de inversión.

Tip: Aquí podéis echarle un vistazo a los diferentes Tipos de Inversiones Financieras


Es evidente que este tipo de indicadores muestran su mayor potencia en estrategias de medio y de largo plazo. De hecho, a mi me gusta consultar cuáles son sus proyecciones antes de confirmar una entrada o una salida del mercado. Pero, eso sí, la información que nos proporcionan será menos relevante si fundamentalmente nos dedicamos a trabajar con sistemas intradía o de scalping. El objetivo de los indicadores de Amplitud es tratar de anticipar los giros tendenciales de los mercados y en la especulación intradía normalmente es más efectivo operar a favor de la tendencia de la sesión en la que estamos operando.

Pues nada, eso es todo lo que quería comentar con respecto a los indicadores NH-NL integrado y NH-NL acumulado. En el futuro trataremos de ir hablando de otros ratios de Amplitud, para completar la visión que hemos comenzado a esbozar hoy. Como ya sabéis, podéis dejarme aquí abajo cualquier duda que tengáis y que esté relacionada con el post...

Saludos.

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